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CONSEJO COMUNAL DE GOBIERNO # 122

 

CONSEJO COMUNAL DE GOBIERNO
# 122

Enero 14 de 2006 (Barragán – Quindío)

Querida comunidad:

Esta mañana estaba la Cordillera, inusualmente
descubierta, porque cuando uno la cruza se asoma el nevado
del Tolima, enseguida una capa muy densa de nubes y de
pronto alcanza uno a ver en alguna forma una partecita
de Ibagué. Esta mañana estaba totalmente
despejada y ustedes ven el río Magdalena hasta
la cúpula de los nevados.

Y cuando entra el
avión al Quindío, creo
que se ve el paisaje más bello del mundo. Este
es el pedacito de cielo que mi Dios le regaló a
Colombia, le provoca a uno quedarse sosteniendo y mirando
este paisaje, este jardín y además —también-
combinado por la laboriosidad de ustedes. ¡Cómo
lo manejan de bien!

Al aterrizar a la
orilla del río Barragán
había un paisano con un sombrero parecido a los
míos —el sombrero mío es de 11 mil
pesos, el de él es más carito, si hubiera
cambiado con él le tengo que encimar- y le dije: ¿qué tienes
aquí? y me dijo: ‘un alquiladero de caballos,
es que está viniendo mucho turista, les alquilamos
caballos, hay unos paseos ecológicos muy bellos’.

Y enseguida salude
a otro paisano, también con
un sombrero blanco y le dije: ¿qué tienes
aquí?, me dijo: ‘un alquiladero de lanchas’.
Y le dije: ¿usted cordillerano con lanchas?, ¿esta
loma aquí para arriba con lanchas? y me dijo: ‘si,
el turismo, alquilamos unas barquitas para que la gente
se embarque por el río Barragán se van
a La Vieja y la gente goza mucho.

¿Cómo les fue muchachos en esta temporada?
Y me dijeron: ‘llovió mucho pero nos fue
muy bien’.

En seguida llegó un hombre, un compatriota humilde,
muy festivo, muy alegre, a regalarme una gaseosa y una
bolsa de agua. Y le dije: vendémela, pero no me
la regale, no te vas a varar’. Y dijo: ‘no,
me fue muy bien esta temporada’.

La verdad es que
hemos pasado unos años muy difíciles:
ese precio del café tan deprimido, el turismo
trancado por el terrorismo, desconfianza en la inversión
económica. No estamos en el paraíso, pero
creo que hay tendencias positivas.

Primero, con subsidios
del Gobierno Nacional, después
con un gran esfuerzo para que los Estados Unidos entrara
de nuevo a la Organización Mundial de Café,
con un gran esfuerzo para promover los cafés especiales,
con un gran esfuerzo para las tiendas de café,
ahí hemos venido recuperando el precio con un
factor bien importante para el ingreso de los campesinos.

Este Gobierno experimentó con 5 mil hectáreas
de maíz en las zocas de café en el año
2002, el año pasado fueron más de 50 mil.
Entonces, esos terrenos que se mantenía ociosos
mientras el café zoqueado se recuperaba, ya en
55 mil hectáreas se está produciendo maíz,
lo que hace que un intervalo improductivo se haya convertido
en un intervalo productivo.

Además creo que ya fueron más de 15 mil
hectáreas de fríjol. Eso ayuda al ingreso
de nuestros agricultores en medio de grandes dificultades,
porque la reevaluación ha jugado contra el precio
interno del café.

Así y todo, la Ley tributaria de 2002 garantizó que
en este país, por primera vez, el porcentaje más
alto del precio internacional se trasfiera en precio
interno a los cafeteros. La contribución más
baja.

Creo que el año pasado —y quiero agradecerle
al Congreso de la República aquí representado
por un distinguido grupo de Senadores y Representantes-,
por primera vez en la historia de Colombia, al productor
cafetero colombiano le esta llegando mas del 92 por ciento
del precio externo. Pienso que ese es un buen paso para
estimular esta economía.

Pero una economía muy diversificada, afortunadamente
ve uno en el Quindío el plátano, la yuca —con
esas grandes posibilidades para producir alcohol-, confío
que este año el país vea producción
de alcohol carburante no solamente en estos ingenios
caucanos, vallecaucanos, en el de Risaralda, sino también
alcohol carburante en el Cesar a partir de yuca, en el
Meta a partir de yuca y que instalemos la primera planta
de biodiesel a partir de palma africana. Allí tenemos
grandes posibilidades para el campo.

Pero volviendo al
cuento del paisano mío que
alquila caballos, del paisano mío cordillerano
y montañero como yo que alquila lanchas, del hombre
que vende frasquitos de agua, volvemos al tema del turismo.
Un gran progreso en el Quindío, una gran posibilidad
para la Patria.

La verdad es que
las cifras son sorprendentes, la movilización
de colombianos, el impacto del turismo en el empleo,
la irrigación de recursos. Y cumplimos algo con
lo cual yo no habría sido capaz de comprometerme:
el país, el año pasado, recibió más
de un millón de visitantes extranjeros. Si a mí,
en agosto, en diciembre de 2002, me hubieran dicho: ‘dénos
una cifra de visitantes de extranjeros del 2005, yo no
habría sido capaz’. Pero ahora lo que tenemos
que hacer es llegar a dos millones.

Y no nos podemos
quedar retrazados, hay que buscar los recursos de donde
sea para habilitar este aeropuerto
de El Edén y ponerlo a recibir vuelos internacionales,
a ver si no solamente llegan los turistas del país,
sino masivamente turistas del extranjero como lo requiere
este departamento.

Pero estaba demorando
esta intervención a que
llegará el General Herazo (Jairo Antonio, comandante
de la 8ª Brigada del Ejército), porque en
esta, mi primera intervención pública de
2006, quiero resaltar ante todos los colombianos el papel
ejemplar de nuestro Ejército, de nuestra Policía,
de nuestra Fuerza Aérea, de nuestra Armada y de
nuestro DAS para garantizar el turismo.

Si no fuera por
la tarea abnegada de los soldados y policías de la Patria, el país no tendría
este resurgir de una industria generadora de empleo,
irrigadora de recursos, de una industria de convivencia,
del turismo que es la industria de la alegría.

Desde Barragán, aquí en el pie de la cordillera
del Quindío, quiero hacer llegar un aplauso, en
nombre de todos los colombianos, a la Fuerza Pública
por su desempeño en esta temporada turística.

¡Que todos los soldados y policías de la
Patria sientan un mensaje que se les envía desde
el corazón de cada colombiano, un mensaje de gratitud!

Señor General Pérez (Hernando), usted
ha asumido la Tercera División, tenemos mucha
confianza en derrotar en esta área de la Patria
definitivamente el terrorismo. Nuestro aplauso de gratitud
también es la reiteración de nuestra confianza
de que vamos a derrotar el terrorismo definitivamente.

Una Patria sin guerrilla,
sin paramilitares, sin corrupción,
sin narcotráfico. Una Patria que reivindica a
los pobres.

Señor General Herazo, usted pertenece a una nueva
generación de generales de la Patria, el pueblo
quindiano está agradecido por el dinamismo que
usted ha demostrado en los pocos días que ha estado
al frente de la Brigada. Esta cordillera tan cerca de
Armenia y se la había tomado el terrorismo.

Tuvimos, afanosamente,
que instalar el batallón
de alta montaña y nos quedan dificultades, todavía
hay que capturar unos bandidos en La Línea que
aún se constituyen en amenazas a los turistas
y esos bandidos suben por Cajamarca — El Toche
a La Línea y muchas veces remontan la cordillera
y queman unas casas de finca —como quemaron al
principio de diciembre en la cordillera arriba en Salento-: ¡derrótelos
mi General Herazo! Usted pertenece a una nueva generación
de generales de la República que quiero consagrar
como la generación de la victoria final, en bien
del pueblo colombiano.

En compañía de todos los altos oficiales
de la Policía, del señor General Gómez
Guzmán (Mauricio) comandante de la Región
de Policía, de los comandantes del Quindío,
Risaralda y Caldas, devolvamos plenamente a esta región
la paz.

Tenemos dificultades,
nadie puede negar que hay dificultades en ese occidente
de Risaralda, hemos superado bastante
las dificultades del occidente de Caldas, pero allá en
ese triangulo del occidente de Risaralda donde se juntan
Chocó, Risaralda, Antioquia y donde también
se asoma el Valle del Cauca, hay dificultades y allá tenemos
que derrotar esos bandidos.

Señores Generales:
la Patria tiene mucha esperanza en ustedes.

Hoy tenemos dificultades
en el Putumayo, pero en la medida que no aflojemos
esta determinación, en
la medida que haya una conjunción espiritual del
Gobierno y del pueblo y del Gobierno y del pueblo no
solo entre sí, sino con la Constitución
y las Fuerzas Armadas de la Patria, a esos bandidos los
vamos a derrotar en todas partes. Para bien de esta Nación,
para que prospere la economía, para que haya empleo,
para que podamos reivindicar a los pobres de la Patria.

¿Saben cuál es el problema del Quindío
ahora?: que como se ha devuelto la paz a muchas regiones
turísticas, entonces ahora la gente se riega en
muchas partes del país, ese turismo se dispersa
buscando una u otra región, pero en la medida
que más consolidemos el avance hacia la recuperación
plena de la paz, más confianza va a haber de propios
y de extraños.

Y es muy importante,
señor General Pérez,
señor General Herazo y señor General Gómez
que derrotemos los grupos terroristas que todavía
hacen daño en el oriente del departamento de Caldas.

Y que su acción, señor General Pérez,
en esta cordillera hacia el norte y hacia el sur, coordinada
con la acción de los señores generales,
coroneles, oficiales y suboficiales, de las tropas del
Ejército de la Patria acantonadas en el Tolima
y en el Huila: ¡derrotemos en esta cordillera la
presencia del terrorismo que se ha sentido campeona durante
tantas décadas!

Por supuesto, en
el propósito de acabar el terrorismo,
el Gobierno reitera toda la voluntad de combatirlo militarmente
y de abrir las puertas de la negociación. Creo
que uno de los mejores aportes que el Quindío
le ha hecho a la Patria es que el doctor Luís
Carlos Restrepo Ramírez sea el Alto Comisionado
de Paz en un momento tan difícil.

Dirigir conversaciones
de paz es muy difícil,
todo paso genera controversia, por eso hay que tener
mucha paciencia y mucha persistencia. Pero ahí vamos
viendo los resultados: 22 mil desmovilizados en este
Gobierno. Eso no se consigue fácil y la idea es
que la política de Seguridad Democrática
envíe dos mensajes: un mensaje de autoridad a
quienes deseen persistir en el terrorismo, mensaje de
que se les va a derrotar. Y un mensaje de confianza y
de reconciliación a quienes quieran negociar,
reinsertarse.

Esa Seguridad Democrática que los combate mientras
persistan en el terrorismo, es la misma que les da todas
las garantías en el momento que tomen la decisión
de negociar, en el momento que se reinserten.

El proceso de reinserción no es fácil.
Córdoba tiene cerca de 9 mil habitantes. 22 mil
reinsertados es dos veces y medio la población
de Córdoba, imagínense ustedes. Ese tema
es muy difícil.

Ya estamos encontrando
algunas fuentes de empleo para los reinsertados, ese
es un gran reto del país
este año y lo vamos a enfrentar: capacitación
y empleo para los reinsertados.

Esta semana será designado el funcionario dedicado únicamente
a la gestión de empleo para los reinsertados.
Entonces, esta política valiente, abnegada, de
sacrificio, de los soldados y policías de la Patria
con el terrorismo, de la mano de la política de
paz —que conduce el Alto Comisionado- nos tienen
que conducir a una Colombia sin guerrilla, sin paramilitares,
sin narcotráfico, sin corrupción.

Sería muy importante poder dedicarle hoy un buen
rato al tema agrícola aprovechando la presencia
del presidente de la Federación Nacional de Cafeteros,
Gabriel Silva Lujan —presencia que tanto le agradecemos-
y para que también el Ministro (de Agricultura)
Andrés Arias le cuente desde acá al país,
las decisiones que se han tomando con las tierras de
Estupefacientes. Nos demoramos para introducir correctivos,
pero ahí vamos en el camino.

Uno no aprende las
cosas con la rapidez y la facilidad con que quisiera,
todos los procesos tienen etapas de
aprendizaje. Si a mí me preguntaran: ‘¿Presidente,
dénos una lista de equivocaciones de su Gobierno?,
diría: una de las equivocaciones de este Gobierno,
haber empezado tarde a introducir correctivos en el Consejo
Nacional de Estupefacientes.

Un correctivo: tierra
que quede con sentencia ejecutoriada de extinción de dominio, que no se le entregue
más a arrendatario, sino a campesinos. Ya vamos
en casi 60 mil hectáreas.

Y veníamos discutiendo en el segundo semestre
del año pasado y tomamos la decisión en
esta primera semana, hay alrededor de 260 mil hectáreas
sin sentencia definitiva, pero intervenidas por Estupefacientes,
que se las habían entregado de antaño y
este Gobierno siguió con esa costumbre equivocada,
a arrendatarios, ¿por qué?

Entonces, se ha
tomado la decisión de terminar
esos contratos de arrendamiento y entregarle esa tierra
a organizaciones campesinas, desplazados, victimas y
reinsertados. Creemos que eso es un paso muy importante.

A eso se le suman
39 mil millones de pesos que va a destinar este año el Ministerio de Agricultura —y
que nos aprobó el Congreso- para comprar tierras
para desplazados, algún aporte para los indígenas
y se suma un presupuesto que se consolida en 28 mil millones
de los dos años anteriores y este del Ministerio
del Interior, para comprar tierras para resolver los
problemas de indígenas del Cauca. Creo que esto
nos ayuda.

En el tema de la
propiedad de la tierra, que es tan pertinente hablarlo
en este departamento que no tiene
concentración, Colombia venía bien hasta
la aparición del narcotráfico, Colombia
venía asistiendo a un proceso de división
de la tierra, el proceso natural por el paso de una generación
a la otra, los esfuerzos que se habían hechos
en reforma agraria. El narcotráfico, la guerrilla
y el paramilitarismo invirtieron ese proceso y hasta
el año 2003 vimos, nuevamente, invertida la tendencia
peligrosamente hacía la concentración de
la propiedad de la tierra. Eso hay que combatir.

El Gobierno no va
a hacer demagogia asustando a los productores honestos
del campo con acciones de reforma
agraria, pero el Gobierno no puede permitir que siga
la concentración de la tierra en cabeza de narcotráfico,
guerrilla y paramilitares, por eso el Congreso de la
República en una de las primeras leyes que le
aprobó a este Gobierno, propuesta por el entonces
ministro (del Interior) Fernando Londoño, es la
ley que facilita los procesos de extinción de
dominio.

Tenemos muchísima confianza que este año
se avance más en la aplicación de esa ley,
se avance tanto en la Fiscalía como por parte
de los jueces de la República y que eso nos permita
resolverle problemas a reinsertados, a comunidades negras,
a comunidades indígenas, a víctimas y a
desplazados. Creo que ese es un tema bien importante
para trabajarlo dentro de las metas prioritarias de este
año.

Es también y bien importante que hablemos del
Plan 2.500, los esfuerzos viales que se están
haciendo en todo el país.

Esta mañana la señora Gobernadora (Amparo
Arbelaez Escalante) y el Ministro de Obras (Andrés
Uriel Gallego) me mostraban una inversión que
ya hicimos producto de uno de estos Consejos Comunitarios,
de la Española — Barragan parte, y me hablaban
de los nuevos contratos que están empezando.

Este plan de obras
tiene un origen feliz, no fue impuesto, fue producto
de una concertación en estos Consejos
Comunitarios, con el Congreso de la República,
con los gobernadores, con los alcaldes, con los concejales,
con los diputados, con la base comunitaria.

Quedan faltando
muchas vías, es cierto, pero
ejecutemos bien estos contratos, con toda transparencia,
como con toda transparencia se han adjudicado. Todas
las adjudicaciones se hicieron en audiencia pública,
le delegamos a dos departamentos la contratación,
a Caldas y al Cesar y tenemos también la plena
confianza de que allí imperó la transparencia
en esa adjudicación.

Vamos a hacer unas
reuniones regionales en todo el país,
con el Ministro, el director de INVIAS (Mauricio Ramírez
Koppel), los alcaldes, los gobernadores, para estar evaluando
cómo avanza el Plan 2.500 porque hay proyectos
viales del Plan 2500 en todo el país. Hoy es muy
importante que nos den un informe de cómo está avanzando
en el Quindío.

Me cuenta el doctor
Luis Carlos Restrepo que al pasar por La Línea, cuando venía a Filandia a
visitar a su familia, encontró muchos turistas
que aparcaban el carro a la vera del camino y caminaban
en búsqueda de la boca del túnel. Este
año vamos a avanzar con el Gobierno Japonés
para tener los recursos de crédito que permitan
que tan pronto termine el primer contrato, que es el
del túnel básico, podamos seguir con las
obras complementarias para que el país tenga ese
túnel.

Le voy a pedir a
mis compatriotas que ese túnel
lo llamemos el túnel del Segundo Centenario. ¿Por
qué? Porque el 7 de agosto del 2019 la Patria
cumplirá dos siglos de vida independiente. Estamos
haciendo un esfuerzo de debate democrático y este
año se va incrementar, para que con la base del
pueblo colombiano interviniendo, como actora fundamental,
el país defina una visión de la Colombia
que queremos para el 7 de agosto del 2019. Con unas metas
parciales, exigentes, como las del 20 de julio del 2010
cuando cumpliremos 200 años del Grito de Independencia.
Y metas parciales periódicas.

Aquí hay que trabajar la visión de largo
plazo y el trabajo cotidiano. Si uno se dedica simplemente,
al trabajo cotidiano y no hay una visión de largo
plazo, la gente se desestimula porque dicen: ‘para
donde va este esfuerzo, no sabemos’. Pero si se
propone una visión de largo plazo y nos ponemos
a soñar y a dormir y no trabajamos cotidianamente,
la gente se desilusiona, la ilusión se torna en
frustración, porque la gente dice: ¿para
qué esa visión, si no hay trabajo, no hay
ganas, no hay dedicación, no hay disciplina para
lograrla? Y tenemos entonces, que empujar la visión
de largo plazo y el trabajo cotidiano.

¡Qué bueno que las nuevas generaciones
de colombianos, cuando vengan por esta carretera: doble
calzada Bogotá — Girardot en plena construcción!

¿Cómo
se llama ese sitio en el Tolima antes del Espinal,
Ministro?

Andrés Uriel
Gallego, ministro de Transporte:
San Rafael…

Presidente
de la República:
A San Rafael, contratada
la doble calzada.
¿
De San Rafael a Ibagué en licitación?

Andrés Uriel Gallego, ministro de Transporte: Si señor…

Presidente
de la República:
hasta Cajamarca en
doble calzada y el Túnel de la Línea. Y
Dios mediante, la doble calzada de Buga a Buenaventura.

Que la nueva generación de colombianos vea un
país distinto, que les de ilusiones y que cuando
entren a ese túnel de Ibagué para acá o
de Armenia para allá, haya un aviso grande con
la bandera de la Patria que diga: “el túnel
del Segundo Centenario que conducirá la luz para
la felicidad de las nuevas generaciones”. Queremos
estas obras comprometan a las nuevas generaciones de
compatriotas.

Y es muy importante
examinar hoy también la política
social. Tengo que decir que en el Gobierno no he encontrado
sino uno más andariego que yo, tengo que decir
que en el Gobierno no he encontrado sino uno que duerme
menos horas que yo, que es el Ministro de Protección
(Diego Palacio Betancur), con gran dedicación
le empieza a mostrar al país unos buenos resultados
en lo social, faltando mucho.

Cuando ya tenemos
seis departamentos con los cuales el Ministro logró acuerdos para tener plena cobertura
de salud —son ellos La Guajira, Cesar, Arauca,
Casanare, Antioquia y Huila-, Ministro, rápidamente
hay que llegar al suyo. ¿Cuántos quindianos
de estrato uno, dos y tres nos faltarían para
tener aquí plena cobertura?

Diego Palacio
Betancur, Ministro de Protección
Social:
Presidente, Sisbén 1 y 2, son cerca de
80 mil personas para poder tener universalización
en el Quindío.

Presidente
de la República:
¿Y usted esta
listo si la Gobernadora le ayuda?

Ministro de
Protección Social:
Presidente tuvimos
una reunión con la Gobernadora y con algunos alcaldes
en diciembre, y creo que si no podemos con todo el departamento,
por lo menos con los municipios de la cordillera existe
un acercamiento por parte de los alcaldes que creo, vamos
a poder hacer un avance importante.

Presidente
de la República:
¿Y por qué no
lo dejan hoy definido?

Ministro de
Protección
Social:
Yo estoy listo, Presidente.

Presidente
de la República:
Déjenlo hoy
definido, pero déjenlo definido con este cronograma:
arrancar con los municipios de la cordillera esta bien,
pero también fijar unas fechas, así no
sean inmediatas, para que busquemos todos los recursos
presupuestales y la totalidad de los quindianos de los
estratos 1, 2 y 3 queden con Régimen Subsidiado.

Porque esta Patria
necesita decirle al mundo: “hemos
fortalecido la democracia, hemos derrotado el terrorismo,
estamos procediendo con generosidad en la reinserción
y de la mano de la autoridad llevamos la política
social”. Eso es muy importante para el buen nombre
de Colombia, de los colombianos ante la faz del mundo.

No son excluyentes
la política de Seguridad y
la política Social van de la mano.

La política de Seguridad posibilita la política
social porque trae confianza, genera empleo, se expande
la economía. Y a su vez, la política social
demuestra las bondades de la política de Seguridad
y la hace sostenible en el corazón del pueblo.

Una política de Seguridad en un Estado Democrático
no se sostiene sino en la medida que esa política
de Seguridad tenga buen recibo en el corazón del
pueblo. Que el pueblo la quiera, como la quieren esos
paisanos míos que alquilan aquí caballos
y lanchas a los turistas y al otro que me brindo la bolsita
de agua. Que el pueblo colombiano, la base popular sienta
cariño por sus Fuerzas Armadas y por la política
de Seguridad. Por eso tenemos que llevar de la mano las
dos: la política de Seguridad y la política
Social.

Diego, usted y yo
no podemos hoy irnos de aquí sin
una cosa concreta: la plena cobertura de régimen
subsidiado de salud para que de inmediato, en la cordillera
y con un poquito más de larga en el tiempo mientras
busca los recursos, en el plan —para que quede
todo el departamento-.

Es que es muy importante
decirle al turista internacional: vaya al Quindío que va a encontrar el mejor clima
del mundo, vaya al Quindío que encuentra la gente
más atenta del mundo, vaya al Quindío que
encuentra el paisaje más lindo del mundo y encuentra
plena cobertura en salud.

Confío que esta Patria en dos años, haciendo
un esfuerzo entre todos, puede tener plena cobertura
en salud para los estratos 1, 2 y 3, como hay que lograrlo
en educación.

Tengo confianza en eso, compatriotas, que con un trabajo
esforzado de todos lo logramos.

Muchas gracias querida
comunidad.

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