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CONDECORACIÓN CON EL GRAN COLLAR DE LA ORDEN DE BOYACÁ AL PRESIDENTE DEL PERÚ, ALEJANDRO TOLEDO

CONDECORACIÓN CON EL GRAN COLLAR DE LA ORDEN
DE BOYACÁ AL PRESIDENTE DEL PERÚ, ALEJANDRO TOLEDO

Abril 16 de 2004 (Bogotá – Cundinamarca)

Señor Presidente Toledo:

Es grato recibir al presidente amigo de uno de los países
con el que conformamos la unidad nacional andina y latinoamericana
y conferirle, a nombre del pueblo de Colombia, el Gran Collar de
la Orden de Boyacá.

El Libertador Simón Bolívar, creador de esta condecoración
destinada a honrar a quienes sirven con mérito extraordinario
a Colombia, es el fundador de ambas Repúblicas.

Su legado, lleno de inspiración, es guía perenne
para todos aquellos a quienes los pueblos encomienden su conducción.
Fue en el Congreso del Perú en donde se escuchó la
más elocuente proclama democrática de Bolívar.
Allí, ante los legisladores, dijo que era “laudable
que el Congreso para franquear abismos horrorosos y arrostrar furiosas
tempestades, clavase sus leyes en las bayonetas del Ejército
libertador, pero obtenida la paz doméstica y la libertad
política, no debe permitir que manden sino las leyes”.

En efecto, Perú y Colombia arrostraron la furiosa tempestad
del terrorismo y han franqueado el abismo horroroso al que conduce
esa plaga de la humanidad. Muchas gracias, Presidente Toledo por
su valiente y decidida cooperación en esa lucha y por toda
la solidaridad con Colombia, su pueblo y su gobierno.

El río de la humanidad, el Amazonas, simboliza el indestructible
vínculo que nos hermana y nos convoca a trabajar mancomunadamente
por una Patria común, poderosa y próspera sobre la
Tierra. Pero ese río de la región que lo circunda
y nutre, está en peligro. Es deber de todos los hombres,
de toda la civilización, es nuestro compromiso con las generaciones
del provenir, proteger un templo de la biodiversidad y pulmón
planetario. Las organizaciones trasnacionales del crimen organizado,
aquellas que ordenan y financian la destrucción diaria de
centenares de hectáreas de bosque milenario, no pueden tener
ni un segundo de tregua.

La selva amazónica no puede ser el refugio de cabecillas
del crimen. Hasta allí deben llegar las Fuerzas Militares,
de Policía, la justicia, la inversión social, integradas
como lo soñaba Bolívar, para expulsarlos definitivamente
y liberarnos de su presencia que es oprobio y vergüenza para
la historia de esta región.

Celebro, Presidente Toledo, su interés y las iniciativas
que compartimos para aplicar un programa social de gran cobertura
en todos nuestros 1.600 kilómetros del Putumayo, la inserción
en la Amazonía, con acciones prácticas, de acuerdo
a los programas sociales de cada país y con presencia binacionales
en jornadas cívicas y en jornadas en el área de la
salud.

Celebro, Presidente Toledo, que hayamos definido no más
cumbres de pomposos discursos para el tema de la droga sino un
seminario operativo para examinar como marcha en cada país
los programas de eliminación y sustitución, y al
mismo tiempo, identificar programas en los cuales el interés
de ambas naciones amerite que conjuntamente reclamemos de la comunidad
internacional su apoyo.

Esta mañana veíamos dos que deben examinarse en ese
seminario y que seguramente nos van a conducir a reclamar el apoyo
de la comunidad internacional: el programa de pequeñas factorías
de alcohol carburante del Perú, para sustituir con caña
la droga y el programa de Familias Guardabosques de Colombia.

En la medida en que juntos acudamos a la comunidad internacional
a pedir apoyo para esos programas vamos a tener éxito.

Estamos viviendo un momento estelar en la recuperación del
legado bolivariano y vamos a actuar conjuntamente y a obtener las
mejores condiciones de inserción a la economía mundial.
Son tareas comunes lograr un Tratado de Libre Comercio (TLC) con
Estados Unidos, equitativo sin sesgos ideológicos, equitativo
para que sea permanente, equitativo para que logre el mayor grado
de consenso al interior de nuestras sociedades.

Son tareas comunes ampliar nuestra presencia en el MERCOSUR y con
el paso que se acaba de dar entre la Comunidad Andina y MERCOSUR,
hemos avanzado muchísimo para la integración de otra
tarea común, esa tarea fraterna, esa gran tarea de la integración
americana. Y es tarea común fortalecer la CAN, ese organismo
que es acogido en la bella capital peruana.

Nuestras relaciones económicas pasan por un buen momento.
Queremos profundizarlas, ampliarlas, mejorarlas. El Gobierno de Colombia,
a pesar de las restricciones fiscales, ve con muy buenos ojos, Presidente
Toledo, que hagamos el esfuerzo de eliminar la doble tributación
para estimular inversiones originadas de cada uno de nuestros países
en el otro.

Ha habido resistencias fiscales por el temor de que se agraven los
déficits, pero si eso contribuye a que haya crecimiento rápidamente
esos incentivos serán compensados con un creciente recaudo
derivado de un más acelerado crecimiento.

Quiero agradecer y felicitar a los embajadores de Perú en
Colombia, Harold Forsyth Mejía y de Colombia en Perú,
Héctor Quintero Arredondo, a todos los miembros de ambas delegaciones,
a las oficinas comerciales y al sector privado que los ha acompañado
en las Ruedas de Negocios. Perú y Colombia están dando
ejemplo de una diplomacia moderna, creativa, positiva y no confrontacional.

Felicito a su Gobierno, señor Presidente, por los logros
económicos de su país, por la estabilidad y la senda
de crecimiento que de manera ejemplar está recorriendo.

Usted muestra hoy los mejores indicadores macroeconómicos
del Continente. Aspiramos que el Continente se contagie de ese
entusiasmo productivo y que fluyan entre nuestras economías
los capitales, la tecnología, la mano de obra, las mercancías,
convirtamos en realidad el sueño integrador del Libertador
en todos los frentes, en cultura, salud, educación, alimentación,
básica, negocios, en la defensa de estos territorios sometidos
al peligro destructivo de la corrupción, el narcotráfico,
el terrorismo, el tráfico de personas y el tráfico
ilícito de armas.

Usted, como presidente del Grupo de Río, tuvo a bien proponer
que para poder aumentar los márgenes de inversión social
nuestros países le exigieran a los organismos multilaterales
y al Fondo Monetario Internacional, excluir de la contabilidad de
los techos fiscales aquellas inversiones estratégicas en lo
social.

Esta mañana reiteramos ese compromiso y aspiramos que el
trabajo práctico de nuestras delegaciones ante el Fondo Monetario
Internacional (FMI), logre rápidamente esa positiva respuesta.

Lo dicho bien usted, Presidente, que nuestros pueblos no pueden
por su miseria, sus dificultades, esperar décadas para que
solamente tengan la esperanza de que un crecimiento sostenido pueda
aliviar su miseria.

Ese replanteamiento con el Fondo Monetario es urgente y en la medida
en que esté acompañado de nuestros esfuerzos para derrotar
el burocratismo, el gasto innecesario, va a tener mejor recibo en
esta agencia.

Y es importante resaltar nuestro compromiso con el plan de infraestructura
de América del Sur y de todo el Continente. Llevamos muchos
años oyendo que se habla de completar las carreteras panamericanas,
de fortalecer la integración eléctrica, de construir
la gran hidrovía del sur que habrá de mejorar la comunicación
del Meta, el Orinoco, de construir definitivamente la comunicación
a través del mejoramiento de los canales existentes entre
el río Orinoco, el río Negro, el Amazonas y de comunicar
el Amazonas finalmente con el río Paraguay, el río
Paraná y el río grande de la Plata.

Esa hidrovía es un sueño que tenemos que empezar a
convertir en realidad, por eso lo acordado hoy con usted, Presidente
Toledo, es importante, que se firme por todos nuestros países
un convenio, que ese convenio determine las obras de interés
regional, las enumere exactamente, que cada uno de los países
signatarios se comprometa a ir avanzando en su territorio y para
que el margen a fin de que cada país avance de acuerdo con
sus presupuestos, no se convierta en una excusa de letra muerta del
Tratado, entonces haríamos un protocolo con los bancos multilaterales
para que en cada préstamo de inversión a nuestros países
se les exija dedicar una partida para el avance en esas obras de
interés regional.

Esta noche, Presidente, nos encontraremos en la inauguración
de la Feria del Libro. Allí vamos a tener ocasión de
recordarle al mundo la dimensión de esta cultura mestiza,
amerindia y amazónica a la que pertenecemos y de la cual Perú,
por derecho ancestral, tiene señalado liderazgo. Porque, recordémoslo,
fue en la sierra cuzqueña donde se asentó el centro
y corazón del más grande y glorioso Imperio de la América
del Sur.

Estos pueblos han formado ciudadanía en las mismas dificultades,
estos pueblos han templado carácter en las mismas dificultades,
estos pueblos encuentran en el presente los mismos desafíos
y estos pueblos tienen que trabajar mano a mano para lograr un
futuro de luces, un futuro de equidad para lograr unas sociedades
sin exclusiones y sin odios.

Bienvenido Presidente, bienvenidos sus ilustres acompañantes.
Sientan que están en la casa hermana, en la Patria de quienes
sintieron honra en su vida y heredaron honra a su pueblo, porque
ayudaron a arar en Junín y Ayacucho el fértil campo
de la libertad de América.

Colombia está contenta de que en su pecho repose la Cruz
de Boyacá, Presidente Toledo.

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