Palabras del Presidente Álvaro Uribe en la entrega del
Premio a la Excelencia del Banco Caja Social Colmena y Anif


Noviembre 13 de 2009 (Bogotá)
 

“Yo quiero agradecerles infinitamente al Banco Caja Social, a Anif, por este estímulo periódico tan importante a la pequeña y a la mediana empresa colombiana. Esto lo necesita el país, es un factor que introduce mucha energía especialmente en épocas de dificultades como las que hemos vivido.

Y agradezco que esto no lo hacen ocasionalmente. Lo hacen con una gran disciplina, con una gran permanencia, con un gran profesionalismo.

En medio de noticias difíciles de la economía, da mucho gusto ver cómo ustedes siguen empujando, y cómo hay colombianos como Anif y el Banco Caja Social, que estimulan ese empuje.

Quiero saludar muy especialmente a la doctora Eulalia Arboleda de Montes (Presidenta del Banco Caja Social Colmena). Yo diría que ella ha hecho un magisterio, un apostolado a favor de la banca social.

Estos siete largos años de Gobierno me ha correspondido trabajar muy cercanamente con ella y realmente uno admira a los compatriotas que se dedican con ese criterio de apostolado a una tarea tan difícil, tan importante, pero también tan grata para el país. Muchas gracias doctora Eulalia.

Increíble. Uno la ve jovencita y dice que lleva 25 años en el Banco Caja Social. Entonces, yo creo que es muy importante que arranque con otros 50 años de servicios al país, que estos 25 le sirvan de etapa inicial, de periodo de calentamiento.

Los colombianos la admiramos mucho y apreciamos esta labor social tan interesante que usted ha hecho por nuestra Patria.

En un mal momento de la economía es un buen momento para contar qué esfuerzos está haciendo el Gobierno.

El esfuerzo fundamental nuestro es construir confianza en Colombia, insistiéndole al tema de la seguridad, al tema de la promoción de la inversión y a la política social.

Buenos gobiernos pero no tan buenos resultados por violencia

Cuando uno repasa la historia de Colombia en los dos siglos que acaban de transcurrir, ahora que estamos en la víspera del Bicentenario, encuentra que Colombia tuvo muy buenos gobiernos, liderazgos, políticas públicas, pero no tan buenos resultados.

Colombia gobernada por Bolívar, por Santander, en los bienios que siguieron a la Constitución del 63 (1863) por presidentes como Murillo Toro, por Núñez. En el siglo anterior (Rafael  Reyes, Pedro Nel Ospina, el doctor (Alfonso) López Pumarejo, los Lleras (Alberto y Carlos Lleras). ¿Y qué nos ha pasado? No hemos tenido tan buenos resultados.

Yo diría que el gran factor que le ha evitado a Colombia mejores resultados ha sido la violencia. En estos dos siglos anteriores Colombia no tuvo más de 47 años de paz.

Nosotros heredamos una situación de violencia muy difícil de la conquista, de la reconquista. Las guerras de la Independencia nos trajeron muchas dificultades, porque nosotros no lo redujimos a enfrentarnos a los españoles; las guerras internas crearon muchos obstáculos.

Uno se pone a ver en el periplo del Libertador, de pronto el Libertador tuvo más dificultades en sortear las dificultades internas que en enfrentar a los españoles. Tuvo que dedicarse más a enfrentar las dificultades internas que al buen gobierno. Regresaba de la Campaña del Sur y se estaba independizando Venezuela de la Gran Colombia. Regresaba de Venezuela y se estaba independizando Ecuador, con el liderazgo del general Juan José Florez, de la Gran Colombia.

El general Santander emprendió una campaña educativa bien importante, pero rápidamente fue sucedido por aquella guerra que se llamó la Guerra de los Supremos.

Apenas hubo un período de unos siete años de paz en ese siglo XIX, que corresponde al Gobierno de Núñez. Y allí empezó el florecimiento de sectores industriales bien importantes en el Caribe Colombiano.

Pero fue un periodo muy corto, porque rápidamente empezó la Guerra Civil de 1895 y no había terminado cuando empezó la última guerra civil declarada, la guerra, no de los mil días, sino de los 1.128 días que nos dejó 100 mil muertos. Terminó con los acuerdos de paz de 1902, pero al año siguiente, en la profunda depresión en la que quedó el país, se estaba independizando Panamá.

Y tuvimos unos años de paz que no duraron mucho, hasta principios de los años 40, cuando empezó la violencia partidista. Y a finales de los años 50 los pactos del Frente Nacional superaron la violencia partidista.

Y todavía estábamos viendo arder las cenizas de la violencia partidista —no se habían apagado totalmente las pavesas—, cuando el país asistió a la ilusión de las guerrillas marxistas. Y avanzaron y avanzaron, y le generaron esa reacción igualmente cruel del paramilitarismo. Y ambos quedaron cooptados por el narcotráfico.

Y uno se pregunta ¿qué día de paz ha tenido el país desde los años 40 hasta ahora? Ni un solo día de paz. Uno se pregunta ¿es posible que una nación en dos siglos apenas tenga 47 años de relativa paz? Y la respuesta genera mucha preocupación.

Consolidación de la seguridad

Por eso nuestra idea central en este Bicentenario es que en el país se cree una gran conciencia colectiva sobre la necesidad de que este siglo sea un siglo del desquite. Un siglo en el cuál el país pueda tener más prosperidad. Y para eso se necesitan muchas cosas, pero una fundamental que es la recuperación total, la consolidación de la seguridad.

Con valores democráticos, como se ha practicado a lo largo de estos años, cuando nadie puede decir que se ha afectado las libertades, al contrario se han recuperado una serie de libertades que se habían perdido por el terrorismo.

El país ha recuperado el monopolio de la justicia. En muchas regiones de Colombia jueces y fiscales habían sido superados, amenazados, no se les permitía actuar, y los reemplazaban los terroristas de guerrilla y paramilitares.

El país ha recuperado el monopolio del Estado para combatir a los violentos. Hoy hay guerrillas, bandas criminales. Se enfrentan entre ellos por el botín del narcotráfico, o se unen para repartirse ese botín.

Pero lo que ocurre hoy en toda Colombia es que la única institución que combate a los violentos, es la institución estatal. Se ha recuperado ese monopolio.

Reparación

Los colombianos han perdido el temor a denunciar, las víctimas han perdido el temor a reclamar. Hoy tenemos 276 mil víctimas registradas y el país está haciendo un gran esfuerzo por repararlas.

Antes no denunciaban, y además no se atrevían a presentar sus reclamos, porque lo encontraban inútil  o temían retaliaciones.

Reparación total no hay, pero todo esfuerzo de reparación abre caminos de reconciliación.

El país tiene 1.102 municipios, 1.102 alcaldes. Cuando empezó este Gobierno había 400 que no podían despachar en sus municipios por acción de la violencia. Hoy todos, rodeados de las garantías de la Seguridad Democrática, actúan en sus municipios.

Se había perdido la libertad política. En muchas regiones los políticos, para poder actuar, tenían que estar sometidos a la guerrilla, al paramilitarismo, al narcotráfico. Hemos recuperado la libertad de acción política.

La penetración de los grupos terroristas en los presupuestos públicos se constituyó en una tronera inmensa de corrupción. Hoy los presupuestos públicos están rodeados de las garantías de la Seguridad Democrática para que no sean las amenazas del terrorismo las que construyan esas perforaciones por donde se estaba entrando la corrupción.

Pero todavía falta mucho en todas estas materias, por eso el país tiene que entender que el valor de la seguridad es un valor fundamental para la prosperidad.

Promoción de la inversión

Lo segundo la promoción de la inversión. Se ha hecho un gran esfuerzo. Y yo creo que esta pagando.

Miren, este año la inversión extranjera en el mundo ha caído en un 44 por ciento, en Colombia en un 10 por ciento. Pero ¿de dónde venimos? De un pico muy alto el año pasado.

Podríamos decir que Colombia en materia de inversión extranjera directa ha tenido en los últimos años dos periodos, un periodo anterior en el cual osciló entre 400 millones, dos mil millones de dólares. En los últimos años hemos tenido un año de 8.500, un año de 6.500, otro año de 9.028. El año pasado fue un año de 10.574 millones de dólares.

De acuerdo a como concluyeron septiembre y octubre, es posible que este año el país tenga una inversión extranjera directa bruta, esto es, sin restar las inversiones que los colombianos hacen en el extranjero, una inversión extranjera directa bruta, de 8.500 millones de dólares.

Y hay inversiones muy importantes de los colombianos en el extranjero, hay unas empresas colombianas hoy muy bien posicionadas en el extranjero. Uno ve las inversiones de ISA en Suramérica, las inversiones de Ecopetrol en el extranjero, las inversiones de la Empresa de Gas de Bogotá, que es de propiedad de la Empresa de Energía de Bogotá. Y también convienen, porque van consolidando para estas empresas unas órbitas territoriales de gran importancia.

Yo le decía al doctor Clavijo (Sergio Clavijo, Presidente de Anif) que en medio de esta caída difícil de la economía este año, de todas maneras hemos tenido una tasa de inversión importante.

El país tuvo unos periodos de tasas de inversión del 12, 14 por ciento. En el primer semestre de este año la tasa de inversión fue del 25,9 como flujo de inversión frente al producto. En medio de las dificultades de la economía colombiana esto es bueno. Se han adelantado unas reformas estructurales; por supuesto faltan otras.

En este momento estamos trabajando reformas estructurales de gran importancia, como las reformas como para agilizar la justicia, y también el ajuste fiscal.

Hoy inaugurábamos dos fábricas importantísimas en el Valle del Cauca. Una nueva, Postobón, con tecnología de estado de arte, mil empleos nuevos; y una cogeneradora de energía. Ese par de inversiones suman 400 mil millones (de pesos). Hace poco inauguramos aquí en Tenjo la fábrica de Siemens e inauguramos el primer Hotel Marriot en Bogotá. Un país que está construyendo 14 mil habitaciones hoteleras.

En una economía mundial en crisis, no es fácil que un país tenga la oportunidad de hacer las inauguraciones que, en medio de dificultades, se vienen logrando en Colombia. Y eso demuestra que el país tiene con quién: ustedes; que el país es un país que ha venido ganando en confianza.

El país hoy, en los mercados internacionales, es un país que está de moda. La gente quiere venir a invertir en Colombia.

Hace poco me decía un empresario norteamericano que es dueño de la mayor planta de confites instalada en China, me dijo: ‘mire, yo quiero instalar en el hemisferio occidental una planta igual a la de China. Nunca había pensado en Colombia. En el pasado lo único que me enteraba de Colombia era cuando hablaban de narcotráfico o de violencia. Y ahora estoy pensando muy seriamente en instalar esta planta en Colombia.

Ajuste tributario

Nosotros, por ejemplo en el tema tributario, creemos que ha habido una filosofía importante en este Gobierno que es, no una reducción general de tasas de contribución, pero sí estímulos a la inversión. Y creemos que eso se debe conservar en lo esencial, porque un país que apenas empieza a ser mirado como muchos, como destino de inversión, los incentivos que ha introducido no los puede eliminar; hay que dar tiempo para que los proyectos maduren.

Los ciudadanos no toman decisiones de inversión de la noche a la mañana. Menos en un país al que se le tenía tanta desconfianza por el tema de la violencia. Las deducciones tributarias a la inversión, las zonas francas, los contratos de estabilidad, yo creo que son normas bien importantes que le ayudan al país.

Lo que estamos proponiendo es un ajuste. ¿En qué consiste? Por ejemplo, prolongar en el tiempo el impuesto al patrimonio. ¿Por qué lo necesitamos? Nos ha permitido financiar de la mano de la Seguridad Democrática la Política Social.

Ayer me preguntaba un estudiante de la Universidad Javeriana: ‘Presidente, cuénteme cómo han logrado ustedes presencia de Estado. Le dije: mire teníamos más de 200 municipios sin Policía; tienen Policía. 400 alcaldías que no podían despachar por las cuestiones del terrorismo; hoy todas están operando normalmente. Y a todas partes hemos llegado, acompañando la política de Seguridad con Bienestar Familiar, con el Sena, con Familias en Acción, con régimen subsidiado de salud.

Seguro de salud y reforma del Estado

Un país que tiene ya 41 millones de colombianos asegurados en salud, a pesar de todas las dificultades que tenemos que enfrentar. Un país con tres mil 800, cuatro mil dólares de ingreso per cápita, cuando los Estados Unidos con un ingreso 10 veces el ingreso colombiano, todavía tiene 47 millones de trabajadores sin seguro de salud y por eso están tramitando una nueva reforma.

Y entonces ese Impuesto al Patrimonio que han pagado los patrimonios superiores a 3 mil millones nos ha permitido financiar la Seguridad Democrática y avanzar en Política Social. Yo creo que eso además, para la cohesión del país, de todos los ciudadanos, es de gran importancia.

Yo pensaría que hoy podríamos tener muchos ciudadanos resentidos si nosotros solamente hubiéramos hecho política de Seguridad y no la hubiéramos acompañado de Política Social.

Pienso, apreciados compatriotas, que hoy en el país es mayor el conflicto político que el conflicto social. Por ejemplo, es el Gobierno que más paros de maestros debería haber tenido y es el que menos ha tenido. Nosotros hicimos profundas reformas en Ecopetrol, la reforma laboral de Ecopetrol, la reforma pensional y la capitalización.

Contra una oposición tremenda. La oposición quisiera que nosotros no hubiéramos hecho ninguna de estas reformas en Ecopetrol, en Telecom, en 427 entidades del Estado.

Y miren cómo ha dado la vuelta eso con el mismo sindicato de Ecopetrol. Se acaba de firmar una convención a cinco años. Cuándo nos habríamos imaginado.

Yo creo que eso empieza a indicar que el país tiene más debate político que conflicto social, en medio de toda la situación difícil de pobreza, de miseria que aún enfrentamos. Pero estamos llegando a un millón y medio de familias en la Red Juntos.

Para todo esto es muy importante el Impuesto al Patrimonio. Además, le da al país una gran carta de presentación política poder decir que los sectores más pudientes, con el Impuesto al Patrimonio han financiado una política de seguridad, y que esa política de seguridad no se ha tenido que financiar con sacrificio de la Política Social.

Yo creo que es algo que enaltece a nuestra democracia y algo que le da a nuestra democracia un mensaje de estabilidad.

Por eso yo pienso que estos temas no son solamente técnicos, sino de filosofía política, de sociología, de creación de condiciones de confianza y de creación de condiciones de armonización entre todos los colombianos.

Estamos proponiendo que se prorrogue el Impuesto al Patrimonio. Y ahí hay otros ajustes, por ejemplo el ajuste de que la deducción tributaria no sea del 40, sino del 30 por ciento. ¿Y eso por qué? Porque la primera que introdujo este Gobierno fue del 30 por ciento y funcionó bien. El Congreso después en el 2006 la subió al 40 por ciento y nosotros creemos que con el 30 por ciento de deducción funciona bien la tasa de reinversión de utilidades que hemos venido buscando en Colombia.

También, que quede consignado en la Ley que no se pueden acumular beneficios. Si usted tiene una zona franca no puede tener derecho a la deducción del 30 o del 40 por ciento; o lo uno o lo otro.

Y vamos bien con esa legislación de zonas francas. El país en toda su vida había acumulado 11 zonas francas; la nueva legislación nos ha permitido que hoy tengamos 55 zonas francas que están en pleno proceso de instalación. Qué tal que no lo tuviéramos  en este momento tan difícil de la economía mundial.

Competitividad y camino sin bandazos

Ahora, si ustedes me preguntaran a mí ¿hay validador de que el país está avanzando en competitividad? Yo les diría que sí. No solamente el Doing Business del Banco Mundial, sino también el Foro Económico Mundial.

Nosotros hemos tenido durante tres años consecutivos la mención distinguida de Doing Business del Banco Mundial. Hemos pasado del puesto 80 entre 132 economías, al puesto 37 entre 160, 170 economías. En el puesto 37 estamos hoy más adelante que todos los países latinoamericanos.

A mí me parece mentira que nos hayamos pasado —como en efecto lo logramos— a Chile, a México y a Brasil, y que encabecemos hoy el ranking de los países latinoamericanos.

Pero no nos hemos quedado dormidos. Nosotros empezamos hace tres meses el nuevo conjunto de reformas para que Colombia el año entrante se vuelva a ganar la mención del Banco Mundial.

El Gobierno propone un camino sin aquietamientos y sin bandazos: el camino de la seguridad, de la promoción de la inversión, de la política social. Hay que mejorarlo todos los días.

Pero yo creo que, así como no nos podemos aquietar, tampoco podemos permitir que nos saquen de ese caminito. Hay que hacer ajustes, vivir en una política de mejoramiento continuo, pero tener muy claro el camino y tener muy claro el objetivo.

Hay otro indicador de gran importancia, que es el del Foro Económico Mundial, que reconoce que Colombia ha avanzado cinco puntos en competitividad. A propósito, entre el 6 y el 8 de abril vamos a tener reunido en Cartagena al Foro Económico Mundial. Es la primera vez que se reúne en Colombia, yo creo  es una señal de gran importancia para Colombia.

Ahora ¿que tenemos rezagos en competitividad? Por supuesto,

Infraestructura

Hablemos del tema de infraestructura. Es que esta ciudad (Bogotá) está situada a mil kilómetros del Caribe y a 580 kilómetros de Buenaventura. Bolivia, un país sin mar, La paz, su capital está a 540 kilómetros del Pacífico. Bogotá a 580 kilómetros del Pacífico.

Pero el país viene haciendo un gran esfuerzo y ese esfuerzo va a pagar. Nosotros estamos construyendo transmilenios en nueve ciudades colombianas y estamos agregando transmilenios a otras 10 ciudades colombianas.

Cuando este Gobierno empezó, Bogotá tenía Transmilenio en 34 kilómetros; va a completar 104 kilómetros de Transmilenio. Los compatriotas que viven en Calí, en Pereira han visto unos transmilenios que se financiaron desde cero en este Gobierno, empezaron desde cero en este Gobierno y ya operando. Yo soy optimista en esta política.

Y estamos en carreteras de gran importancia. Si ustedes van hoy a Sogamoso o Duitama encuentran ya 140 kilómetros de doble calzada. Muy interrumpidos, porque es una zona de mucho minifundio, comprar esos predios es muy difícil, los trámites legales dificultan. También sin variantes —salvo la variante Cúcuta, de Tunja que es de 17 kilómetros—, en esos pequeños municipios no hay variantes por los costos del suelo. Tuvimos que decirle a los concesionarios primero hagamos la carretera donde no tengamos dificultades con los predios.

Si ustedes se van a Girardot encuentran también que estamos avanzando en esa doble calzada. Pero esas no son dobles calzadas aisladas, esto hace parte del corredor Caracas-Arauca-Bogotá-El Pacífico. La idea nuestra es dejar todo contratado y bien avanzado el tramo colombiano desde Arauca hasta Buenaventura.

Hemos construido unos kilómetros de gran significado entre Arauca y Tame. Está contratada y en plena obra la carretera para subir de Cusiana a Sogamoso, en plena obra. De Sogamoso a Bogotá 140 kilómetros, aquí hemos hecho parte de la ALO (Avenida Longitudinal de Occidente) y vamos bien adelante de Bogotá-Girardot.

Unos sitios que no se ven. Por ejemplo para bajar de Chinauta al río, a Melgar, al río Sumapaz, ahí hay una variante que no se alcanza a ver. Ya construimos el túnel, pero no se ha dado el servicio en la Nariz del Diablo, ahí de Melgar hacía acá por la orilla del río Sumapaz para empezar a subir a Chinauta.

Hemos propuesto a los colombianos que ese túnel se llame el Túnel ‘Guillermo León Valencia’. Este año el Presidente Valencia, hemos conmemorado los 100 años de su nacimiento. El túnel ya está excavado. Ahora están en las obras de acabado, en el revestimiento, en los tubos de aireación, en las obras hidráulicas, etcétera. Confiamos que en la Semana Santa del año entrante esté en operación.

Y seguimos con la doble calzada a Ibagué. Están bien adelantadas las variantes de Chicoral y las dos variantes que hay en Ibagué. Y estamos en plena construcción del Túnel de la Línea. Construimos la primera parte, de cero, que es el túnel de prueba y ya estamos en plena construcción del túnel de tránsito.

Y hemos desatrasado las concesiones que estaban en pleito en el Valle del Cauca y en la región cafetera, y estamos construyendo la doble calzada de Buga-Buenaventura.

Y en la ciudad de Buenaventura, hoy se están haciendo inversiones de mil millones de dólares en facilidades portuarias. Y este Gobierno invierto 150 millones de dólares para recuperar el ferrocarril de Buenaventura a Cartago. Una concesión que encontramos, nosotros la pagamos; se creó un pleito porque el concesionario no operó, pero ya se obtuvo un nuevo concesionario y ya está operando.

Tengo fe en las nuevas contrataciones. Por ejemplo la doble calzada Bogotá-Santa Marta, la Ruta del Sol, la doble calzada de Bogotá al Llano. Confío que en los próximos días podamos con los concesionarios firmar la adición a ese contrato.

Tengo fe en la carretera de la frontera con Panamá a la frontera con Venezuela, la Transversal de las Américas; en las Autopistas de la Montaña, en la doble calzada ya contratada en un tramo muy, muy importante entre Bucaramanga y Pamplona, con miras a lo que sea la doble calzada de Cúcuta a Bucaramanga.

Cunado uno ve los puertos, los aeropuertos, el país va progresando. Los puertos hoy en Colombia, hemos renovado las concesiones, hemos redefinido las contraprestaciones y empiezan a gozar un estatus de zona franca.

El puerto de Cartagena, el principal, cuando empezaba el Gobierno, movía 100 mil contenedores; este año va a mover millón 300, millón 500 mil contenedores. Yo creo que allí hay un gran crecimiento y además está dando servicios a países vecinos, como a Venezuela.

Yo tengo por ejemplo fe en las concesiones aeroportuarias. Tenemos muchos aeropuertos concesionados. El Gobierno ha adoptado la figura de entregar concesiones de grupos de aeropuertos y ya hay obras bien significativas que han avanzado en El Dorado, ya esta construido la primera parte de la nueva zona de carga, de edificios administrativos.

Ayer se firmó la modificación al contrato que garantiza que el viejo edificio se destruye y que se construye un edificio nuevo de especificaciones internacionales. Yo creo que vamos a tener uno de los mejores aeropuertos de todo el continente.

El país tiene en infraestructura dificultades, pero un gran reto, una gran posibilidad y estamos trabajando para que el país se desatrase totalmente en materia de infraestructura.

Inversión y mercados

Y si ustedes me preguntaran dos grandes necesidades de la economía, yo les diría: inversión y mercados.

Frente a la inversión ya me referí. Pero nosotros hemos estado mal de mercados y de oferta para mercados. ¿Por qué se recupera mucho mas rápidamente Perú, Brasil, Chile que la economía nuestra y más velozmente? Porque tienen mas mercados y mas ofertas para esos mercados.

Por ejemplo, uno ve las exportaciones mineras de estos países al Asia, son muy significativas. Nosotros hemos tenido al Asia apenas unas pequeñas exportaciones de níquel. He ahí la importancia también del desarrollo de la minería en Colombia como lo hemos venido haciendo en los últimos años. No para afectar el sector industrial, el sector de servicios, pero sí para que nuestra economía tenga un gran complemento.

Yo tengo fe que ese desarrollo nos va a llevar a obtener unos mercados que han conseguido nuestros vecinos y que nosotros no tenemos. Nosotros teníamos un acuerdo de comercio con México, que hoy estamos revisando para profundizarlo. Y un acuerdo con la Comunidad Andina con bastantes dificultades.

¿Qué ha pasado en este Gobierno? Le agregamos el acuerdo con Chile, un acuerdo con Perú para ir más allá de las normas de la Comunidad Andina. Hicimos el acuerdo con tres países de Centroamérica, el acuerdo con Canadá —que hoy se debate hoy en el Congreso canadiense—, el acuerdo con los Estados Unidos, que mientras nosotros lo adelantábamos muchos sectores políticos iban allá a decir que no lo aprobaran, que este es un Gobierno violador de Derechos Humanos y asesino de los trabajadores.

Estamos a punto de cerrar las negociaciones con la Unión Europea. Hicimos el acuerdo de promoción de inversiones con China, estamos firmando el acuerdo de promoción de inversiones con India, tenemos ya varios acuerdos de desmonte de la doble tributación, porque si al inversionista le cobran allá y aquí, eso lo golpea mucho.

Hoy unas de las exigencias es que se le cobre solamente en uno de los dos países. Por eso nuestro énfasis en el desmonte de la doble tributación en los acuerdos que la desmonten.

Tenemos que entrar a Asia. Hemos estando solicitando que nos reciban en la Comunidad de Países del Pacifico y hemos  tomado una decisión política: hacer el acuerdo en comercio con Corea en las próximas semanas. Está en plena marcha porque en Corea nos quieren, nos agradecen la participación en la guerra, y Corea esta con toda la disposición de convertirse en el líder para que Colombia se integre a la Asociación de Países de la Cuenca del Pacifico.

Nosotros vemos dos caminos claros para la economía colombiana: inversiones y mercados. Y en esa tarea estamos.

Hemos sufrido mucho por Venezuela, pero yo les he dicho también a muchos compatriotas: ’Nosotros no podemos quedarnos aquí en el escritorio esperando a que nos vengan a comprar, tenemos que salir a maletear’. También en Centroamérica tenemos 30 millones de consumidores, en el Caribe tenemos 25, 30 millones de consumidores, están relativamente cerca.

Los mercados de Chile son mercados muy lejanos, inmensamente lejanos. Los mercados de la minería del Perú son muy lejanos. El Brasil, por ejemplo, le vende al Asia el 40 o 47 por ciento de sus exportaciones y no le queda cerquita. El Brasil, un país Atlántico, esta sumamente lejos de los mercados asiáticos y ha venido avanzado mucho en esos mercados.

Por eso el esfuerzo, apreciados compatriotas, que nosotros tenemos que hacer en mercados.

Miren —y esto no es para la gran empresa–, ustedes sí que tienen oportunidades. Hace 20 días fui un día a Brasil a acompañar el trabajo que estamos haciendo en Bancóldex de llevar a nuestros empresarios a que abran mercados. Y recuerdo en aquel almuerzo de aquel lunes. Vi los empresarios brasileros todos de corbata, bien vestidos como lo están ustedes esta noche y a los colombianos los vi en ese almuerzo de mangas de camisa y de maletín al lado de la silla. Y avispados y entradores. Y todos firmaron contratos.

Hace 5 años, cuando nosotros hicimos el acuerdo Comunidad Andina-Mercosur, me decían: ’En Brasil no les interesaba este acuerdo porque nos veían insignificantes’. Y aquí decían ‘No le hagamos que nos derrotan’.

Hombre, cuando uno ve los colombianos entrando allá, a un mercado de 196 millones de habitantes, a una economía de un trillón 300 mil millones de dólares, uno ve que hay muchas posibilidades. Y ese mercado lo abrimos y lo estamos conquistando todos los días y por eso se hizo el acuerdo Comunidad Andina-Mercosur. Ahí tenemos que hacer, apreciados compatriotas, un gran esfuerzo.

Educación

Ahora, un país es competitivo si avanza en Política Social, si avanza en política educativa. Colombia tuvo en 120 años 110 ministros de educación. Muchos muy buenos, pero no tuvieron tiempo.

En este Gobierno hemos tenido un Ministerio de Educación de excelencia y con tiempo. Y les cuento algunas cosas que han pasado y que son las fuentes de competitividad futura del país.

Cuando empezó nuestro Gobierno, nosotros teníamos una cobertura en la educación básica del 78 por ciento; hoy está en el ciento por ciento.

En educación media, ya el avanzado bachillerato, era del 57 (por ciento); hoy esta por encima del 80.

Cuando empezó nuestro Gobierno graduamos 414 mil bachilleres; este año se gradúan en Colombia 737 mil bachilleres.

Cuando empezó nuestro Gobierno teníamos menos de un millón de estudiantes universitarios; ahora estamos llegando a un millón 700 mil.

El Sena ha pasado de formar un millón cien mil colombianos al año, este año el Sena forma seis millones y medio de colombianos.

El Sena ha abierto matrículas, tiene hoy 295 mil muchachos matriculados en técnicas y tecnologías. Antes eran 41 mil. Y como parte de la política anticíclica, está incorporando otros 250 mil colombianos a cursos de nivel técnico y tecnológico de tres años de duración; cursos de titulación para nuevos oficios, porque sabemos que esta crisis no permitirá, una vez se supere, que florezcan muchos de los viejos empleos. Hay que buscar las nuevas oportunidades de emprendimiento.

Este país necesita avanzar en el bilingüismo. El Sena se ha convertido en la institución líder, hoy está completando un millón de colombianos estudiando inglés a través de Internet por el Sena.

La mayoría de las clases se dictan desde San Andrés, donde nuestros compatriotas nacen con dos lenguas maternas, nuestra lengua castellana y el inglés. Hoy hacemos esa transmisión vía satelital, pero ya contratamos un cable submarino para hacer de San Andrés un gran polo de informática.

Se decía ‘van a masificar la educación, se les va a venir a tierra la calidad’. Pues no. Inclusive no la dejamos caer a pesar de la masificación y va mejorando. Si ustedes ven hoy los profesores universitarios, ha aumentado enormemente el indicador de profesores universitarios con maestría y con doctorado.

Colombia es el país de la región latinoamericana que más expone a sus estudiantes a las pruebas de calidad con estudiantes de las economías desarrolladas, y que más esfuerzos esta haciendo en pruebas domésticas en materia de calidad educativa.

Yo tengo fe que el esfuerzo educativo va ayudar a que este país supere los obstáculos de productividad.

Avances sociales

¿Por qué el programa Familias en Acción? Que tenemos dos millones 830 mil familias. Porque ese programa con un subsidio del Estado les garantiza a esas familias que sus hijitos completen el ciclo educativo.

Eso es lo que abre las avenidas de la movilidad social que son de la esencia de la democracia. Eso es lo que va a lograr que los hijos de los pobres no estén condenados a ser pobres. Eso es lo que le va a dar a este país un ascenso en la escalera del conocimiento para que este país pueda tener mas y mas competividad, apreciados compatriotas.

Entonces la combinación en la que nosotros creemos es política de seguridad, política de promoción de inversión y Política Social.

Energía eléctrica

Hoy veíamos en Cali algo muy importante, la política energética. Este país es más pobre en recursos que muchos países vecinos. Y aquí no estamos en apagón. Y aquí estamos instalando gran cantidad de kilovatios.

Esta noche estábamos tomando una medida excepcional, que dependíamos de la Comisión de Regulación de Energía: que nos permita enviar energía de unas plantas térmicas para ayudar a la hermana Ecuador.

Este país está construyendo la línea de interconexión a Panamá, está estudiando el proyecto del cable submarino para llevar energía a República Dominicana, para llevar energía a Puerto Rico, al Caribe.

Este país se ha convertido en el segundo productor de etanol de la región latinoamericana después de Brasil y en el primer productor de biodiesel a partir de palma africana con una producción diaria de un millón 800 mil litros.

Y este país está haciendo grandes desarrollos energéticos sin que dependan del presupuesto o del endeudamiento del Estado, con un esquema que hemos creado para que empresas independientes y particulares instalen todos los desarrollos de energía que necesita Colombia.

La verdad es que hemos vivido una crisis muy difícil. Pero es que este Gobierno nunca se sintió en los gloriosos. Cuando nosotros llegamos, yo recuerdo que yo bregué a dormirme temprano el 7 de agosto de 2002, porque le había dicho al Gabinete, no se vayan a emparrandar que el 8 de agosto no es para ‘desenguayabar’. Vamos a empezar un ‘ritmito’.

Les dije ‘hay que llegar de noche a Valledupar’. Y efectivamente nos montamos en un avión a las 4:30 de la mañana. Cuando yo me monté al avión vi un compañero por allá lagañoso, el otro así medio dormido, el otro bostezando. Y llegamos a Valledupar de noche todavía, a empezar la política de Seguridad Democrática.

¿Y en que estaba Valledupar? La gente no podía salir ni a Riohacha ni a Santa Marta ni a Bucaramanga, pero ya los sacaban de las casas para secuestrarlos. Y empezamos esa política de Seguridad Democrática.

Nosotros en septiembre de 2002, el país no tenía con que pagarles a los soldados. Nosotros hemos procedido todos estos años con criterios de crisis para superar esta crisis histórica de la Patria. Pero aquí hay con quien.

Yo por eso los quiero felicitar a ustedes. Lo triste sería, en recesión, que hubieran dicho Banco Caja Social y Anif, ‘no un año muy difícil. Qué vamos a entregar ese premio’.

Lo triste hubiera sido que ustedes por las dificultades del año, hubieran tomado la decisión de no participar. Lo bueno es bueno ver el vigor de Anif, del Banco Caja Social, impulsando este programa, verlos a ustedes participando y sacando adelante las empresas.

Yo confío que con tasas de inversión, con  política social educativa, con apertura de mercados, esta Patria nuestra va a salir adelante. No nos podemos cansar, la fatiga no nos puede llegar. Menos en época de crisis.

Don Pepe Sierra sabiamente decía ‘hay que sembrar caña cuando la panela está barata’. Ahora que la situación esta difícil es cuando hay que hacer inversiones, crear empresa y salir adelante creando trabajo para los colombianos.

Muchas felicitaciones a todos, muy especialmente a la doctora Eulalia”.  

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