Palabras del Presidente Álvaro Uribe Vélez en la colocación
de la primera piedra del Estadio de Fútbol de Montería


31 de julio de 2010 (Montería)
 

“Muchas gracias a todos. En la hora final de este Gobierno quería venir solamente a constatar que esa gran ambición, necesaria, que es el Estadio Profesional de Montería, tomara curso.

Se han excedido ustedes en generosidad conmigo. Se los agradezco de todo corazón, les tengo inmenso cariño. Lo único que deseo es el bienestar de Córdoba, su desarrollo, la generación de empleo, la superación de ese grave problema de vivienda. Una Córdoba con desarrollo, con equidad, con sostenibilidad ambiental.

Muchas gracias, reverenda hermana Miriam (Galindo Rojas). Muchas gracias a las reverendas religiosas Terciarias Capuchinas por esta amable distinción. En estos años hemos procurado un gran avance en la educación. Todo lo que hacen las comunidades religiosas lo hacen bien. Y les agradezco tanto la compañía en su trabajo por la Patria, por la educación de los colombianos y el permanente apoyo en su oración.

Muchas gracias, apreciado Daniel Cabrales (Cónsul de Colombia en Polonia), usted es un gran proyecto, un joven que es esperanza de los cordobeses y de los colombianos. Muchas gracias a todos aquellos que con tanta generosidad sirvieron bien a Colombia en el extranjero, en nombre de esta tierra, y que generosamente nos han entregado esta placa.

Muchas gracias a apreciada María Teresa. Tanta ayuda, a mí me hablan de gerentes de campañas y me preguntan en Nueva York o en la ‘conchinchina’ y digo: consíganse a María Teresa Haddad, que es seria, responsable, eficiente, honorable. Desde aquí hago llegar un saludo lleno de afecto a Margarita Andrade (empresaria y ex candidata a la Gobernación de Córdoba) por la gravedad de su señora madre.

Muchas gracias doctor Elder Oyola, Director de la Corporación (Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge, CVS). Apreciado doctor Elder, yo tengo mucha fe en que la Corporación siga con un proyecto de inversiones que finalmente proteja el medio ambiente y proteja al ciudadano contra el desequilibrio ambiental.

Todavía hoy esa parte no es de la Corporación. Tenemos unas inundaciones bien graves a pesar de las grandes inversiones en La Mojana. Ojalá los trabajos que ha hecho la Corporación y los que hizo el Gobierno Nacional, la Corporación taponando muchas partes del río y el Gobierno Nacional realzando Urrá, sirvan para ayudar a controlar inundaciones. Hay que seguir en esa tarea.

Muchas gracias por esta amable distinción, apreciado doctor Elder Oyola.

Muchas gracias al Alcalde de Cereté, a Rafael Chica, que también me ha seguido los malos consejos, porque no duerme por poner mensajes de celular a cualquier hora. Eso termina enfermándolo Alcalde, esa recomendación si no me la siga. Muchas gracias apreciado Rafael, noble amigo de todas las horas y que tenga todos los éxitos que lo necesita esa bella ciudad de Cereté.

Don Elder y Ruby (Chagüí, Asesora de la Presidencia de la República), recuerdo hoy con mucho respeto a don Alfonso Spath (ex alcalde de Cereté), quien tenía ese gran sentido de civismo. Era un gran empresario y un hombre cívico con un profundo sentido de Patria. Llevaré con mucho honor esa medalla.

Muchas gracias, apreciada Gobernadora (de Córdoba, Marta Sáenz Correa).

El día que suscribimos los contratos de adición a varias de las concesiones del Caribe colombiano, usted tan amablemente nos entregó la máxima condecoración del departamento y posteriormente la Asamblea.

Córdoba, una tierra con todas las provisiones posibles

Gobernadora, yo quiero dar el testimonio de mi reconocimiento, de mi respeto, de mi afecto. Usted es muy laboriosa, transparente, ha trabajado con toda entrega por Córdoba y yo la aprecio mucho. Lo único que deseo es que usted culmine una gestión exitosa para que este departamento vaya superando los enfrentamientos de la política y que todo el mundo se dedique en esta gran tierra a una meta: el desarrollo económico, la cohesión social y la sostenibilidad ambiental, de una tierra a la que nuestro Señor le dio una bella costa, aguas dulces, los valles más fértiles del mundo, la cordillera, minería, agricultura, posibilidades de agroindustria; una tierra a la que la naturaleza le entregó todas las provisiones posibles.

Muchas gracias, apreciado Alcalde (de Montería, Marcos Daniel Pineda García). Usted es un gran Alcalde y una gran esperanza. Tuve la oportunidad de verlo trabajar al principio de nuestro Gobierno en el Ministerio del Interior, con gran seriedad, con una anticipada madurez; maduró antes de lo que debe ser normal, trabajando en toda Colombia con gran entrega. Después, con una manera de hacer política cercana a la gente, con más cercanía que espectacularidad, ganó la Alcaldía de Montería. Y con lo que ha hecho todos los días ha reeditado el triunfo.

Qué bueno ver a Montería manejada por unas manos pulcras como la suyas, eficientes y realizadoras. Muy importante. Y además, necesitamos su éxito, apreciado Alcalde, porque ustedes, las nuevas generaciones, tienen que llenar de esperanzas al país con su liderazgo. Usted es una figura muy importante de Córdoba, de las nuevas generaciones del Caribe y de la Patria, para las grandes posiciones nacionales. Y que esta gran ciudad de Montería pueda seguir ese curso de recuperación en que usted ha venido trabajando con tanto éxito.

Quiero agradecer muchísimo al Congreso (de la República) su apoyo de todos estos años, a los diputados, a los alcaldes, al sector privado.

Quiero decirles que si algo se ha podido hacer es por ustedes. Lo que hemos hecho es poquito, lo grande es lo que falta. Pero hemos sembrado unas semillitas.

Valor hasta derrotar al último de los criminales

Yo por ejemplo, en orden público creo que desmontamos unas bandas, debilitamos otras; pero nos quedan esas bandas criminales todavía haciendo daño. Hay que tener toda la persistencia para que no quede un solo criminal, para llevarlos a todos a la cárcel, y en eso no se puede aflojar, no se puede aflojar.

Lo digo en una tierra que ha visto derramar sangre por cuenta de la guerrilla, por cuenta de los paramilitares y por cuenta de estas bandas del narcotráfico. Hay que tener todo el valor, todos los días, para acompañar, impulsar a la Fuerza Pública hasta derrotar al último de los criminales.

Hemos avanzado en esa tarea, pero queda una tarea grande, una tarea todavía grande por hacer en esa materia.

Confío que las leyes de este Gobierno y la política de Seguridad Democrática, primero, hayan producido el efecto de que el narcotráfico cese la apropiación de la tierra, y segundo, que se agilicen los procesos de extinción de dominio.

El Congreso, a tres días de la elección del Presidente, nos aprobó leyes muy importantes: una ley para grabar la cerveza, los cigarrillos, los licores, los juegos y aumentar los recursos de la salud. Ustedes saben cómo pudimos crecer las coberturas, pero yo no quiero hacer balances, sino expresar mi gratitud y preocupaciones por cosas que faltan.

Y el Congreso también nos aprobó una ley que dice que en los procesos de extinción de dominio de propiedad adquirida por el narcotráfico o por la corrupción, no se necesitará en adelante la notificación personal, sino la notificación por edicto. Los jueces hoy tienen un instrumento para proceder con mayor agilidad.

Porque el narcotráfico, la criminalidad utilizaba la notificación personal como una garantía, no la reconocía como una garantía jurídica, sino como un factor dilatorio para que no les llegara la justicia.

Se necesita adelantar esa gran tarea para extinguir, para regresar al Estado y poder hacer política social, las tierras adquiridas por el terrorismo y por la corrupción.

Se ha avanzado, pero falta mucho más. Y quedan unos instrumentos importantes.

Yo creo que logramos avanzar en seguridad, en volver a fomentar la inversión, en política social. Pero a mí me quedan preocupaciones; una preocupación que me queda es la situación de vivienda de Montería. Allí tenemos que trabajar para que le Gobierno del Presidente (Electo, Juan Manuel) Santos, nuestros parlamentarios nos ayuden.

Pero también hay que corregir cosas locales, porque cuando yo llegué a la Presidencia adjudiqué gran cantidad de subsidios a Montería, que no los utilizaron y apenas ahora se están utilizando.

Yo creo que hay que hacer ese desatraso. Y me parece muy bien la orientación de la ciudad. Mire, uno no puede llevar la gente a vivir en unas tierras que se hunden, que se llenan de pantano y agua. No hay manera de hacer los alcantarillados. ¿Quién lleva los acueductos?

Es muy grave. Yo creo que la orientación que está dando el Alcalde de llevar la ciudad, como en este caso de el Estadio, a unos terrenos que no se inunden, es una orientación sabia, es una orientación sabia, y yo creo que en eso hay que tener absoluta claridad. Unos terrenos que no se inunden, unos terrenos donde se vayan haciendo los nuevos desarrollos, eso hace más amable la vida de la ciudad. Por eso celebro el sitio que han escogido para este Estadio.

Infraestructura deportiva

Estaremos muy pendientes de ver el éxito con la construcción de esta infraestructura deportiva.

En este Gobierno el Congreso nos apoyo el ciento por ciento del IVA (Impuesto al Valor Agregado) a la telefonía celular. Gastamos tres puntos en infraestructura deportiva y uno en cultura. Y con eso pudimos construir una gran infraestructura en Bogotá y Cundinamarca para los Juego Nacionales, en Pereira y en Armenia para los Bolivarianos, en Cartagena para los Centroamericanos; San Andrés y Providencia quedaron con la mejor infraestructura deportiva del Caribe.

Cali, le pudimos recuperar la infraestructura deportiva que se había construido para los Panamericanos; estaba ya destruida, obsoleta, quedó totalmente refaccionada. Buenaventura (Valle del Cauca) quedó con una nueva infraestructura deportiva. Colaboramos con los Suramericanos de Medellín.

Ahora estamos cofinanciando la modernización de ocho estadios colombianos, para que el país el año entrante sea la sede del Campeonato Mundial Sub 20 (de fútbol). Una Colombia exitosa como sede de la Sub 20, es una Colombia que ganará prestigio internacional y una Colombia que ganará meritos para que posteriormente nos den el campeonato Mundial de Futbol.

Porque nosotros necesitamos que el mundo quite cualquier pánico y cualquier prevención que tenga sobre Colombia, que le mundo se vuelque a Colombia con confianza, para ayudarnos a sacar este país adelante.

Y me alegra, me alegra muchísimo que hayamos podido con el entusiasmo y la cofinanciación de la señora Gobernadora (de Córdoba) y del señor Alcalde (de Montería), sacar adelante la participación de Montería y de algunos municipios cordobeses para los Juegos Nacionales, con el criterio de que esos juegos se deberían asignar a ciudades que no tuvieran infraestructura deportiva, para aprovechar el pretexto de los juegos, a fin de instalarles infraestructura deportiva.

El deporte crea cuerpo sano, cuerpo sano, mente sana.

Yo hago votos por ver una Córdoba próspera y con rectitud. Rectitud en el sector privado. Uno quisiera que todas las empresas agropecuarias cumplieran a cabalidad con las prestaciones sociales y con la afiliación de los trabajadores a la seguridad social.

Esa es una rectitud necesaria para la prosperidad, rectitud en el ejercicio de la política, rectitud en la administración pública.

Qué bueno destacar los buenos gobiernos y los buenos gobernantes, aquellos que dan ejemplo de entrega, de rectitud. Rectitud en las corporaciones. Una democracia con rectitud es una democracia que no se deja arrebatar el camino de la prosperidad. Esos son mis votos.

No dormir hasta capturar a todos los bandidos

Señores coroneles, hemos avanzado, pero en las manos de ustedes, de los soldados y de policías de la Patria queda todavía una gran tarea.

Esta semana hubo algún consuelo al capturar unos delincuentes que asesinaron a una persona muy distinguida de Córdoba. Algún consuelo al capturar otro delincuente alias ‘Camilo’. Y hay que seguir capturándolos a todos.

¿A mí me quedan cuántas noches en la Presidencia? Sábado al domingo, a lunes, al martes, al miércoles, al jueves, al viernes; me quedan siete noches con la que ya empezó. No durmamos estas siete noches, apreciados soldados y policías a ver cómo avanzamos en la captura de los que hacen falta.

Porque es muy triste ver asesinar, ver asesinar gente cordobesa y de otras regiones de la Patria por estos bandidos de las bandas criminales. Hay que capturarlos a todos y con toda determinación, sin vacilación, con toda firmeza.

Yo les agradezco mucho estas condecoraciones, mucha generosidad de ustedes. Quiero compartirlas con mis compañeros de Gobierno, con los soldados y policías de la Patria.

Aquí están de mis compañeros de Gobierno Ruby Chagüi Spath, está el doctor Enrique Martínez, Director del Invias (Instituto Nacional de Vías), está Ernesto Macías (Asesor Presidencial) de Municipios, está Bernardo Moreno Villegas, el Secretario General de la Presidencia; está Carolina Rentería, quien como Directora de Presupuesto y de Planeación le tocó trabajar bastante por Córdoba, ahora nuestra Representante en el Banco Mundial.

Está Helena Bermúdez Arciniegas (Secretaria Privada de la Presidencia). Fue el apoyo de Alicia Arango (Embajadora ante la Organización Internacional del Trabajo, OIT) todos estos años en la Secretaría Privada. Alicia Arango, caribeña, a quien tanta gratitud le debemos, por su compañía, por su trabajo en la Secretaría Privada de la Presidencia con toda la transparencia, con todo el carácter y con toda la lealtad.

A mis compañeros de Gobierno gratitud, gratitud inmensa.

Le voy a pedir a Bernardo Moreno Villegas. ¿Qué se hizo Bernardo? Esta también Juan Carlos Caiza (Asesor Presidencial para los Municipios). Se nos fue Bernardo.

Entonces le voy a pedir al Director de Invías (Enrique Martínez) y a Ruby Chagüi que suban aquí. Y le voy a pedir al señor coronel (Juan Pablo) Forero (Comandante de la Decimoprimera Brigada del Ejército) y al señor coronel (Jorge Iván) Toro Carmona (Comandante encargado el Departamento de Policía de Córdoba) que me acompañen.

Quiero compartir con ellos, con los soldados y policías de la Patria, estas condecoraciones.

Córdoba no quiere más guerrilla, paramilitares, ni narcotráfico

Este pueblo cordobés no quiere más guerrilla, este pueblo cordobés no quiere más paramilitarismo, este pueblo cordobés no quiere narcotráfico; este pueblo cordobés lo único que quiere es la aplicación de la Constitución, la rectitud, el trabajo transparente de los soldados y policías de Colombia.

Por eso, como señal de confianza y aprecio de gratitud comparto con ustedes, señores coroneles, estas condecoraciones que tan generosamente nos han entregado esta noche.

Comparto con mis compañeros de Gobierno el esfuerzo de todos estos años, apreciado Enrique (Martínez). Quedan faltando todavía unos pedazos del Plan 2500, que hay que bregarlos a sacar y allí donde ha habido hundimientos, repararlos.

Este Gobierno nunca les falló a los contratistas. Les puedo decir una cosa mirándolos a la cara: Yo he manejado toda la vida la platica del Estado con honradez, con afecto a Colombia.

La ética de los contratistas

Yo tengo dos negocios que todo el mundo conoce: el negocio prehistórico de la ganadería y unos caballos criollos de gitanos. Eso es lo que tengo y lo hago a mucho honor.

Esta tarea de la Patria la he ejercido con toda rectitud. Jamás he torcido un contrato, siempre los contratos que han estado adjudicados bajo mi responsabilidad, se han adjudicado con total transparencia.

A nosotros no nos pueden decir que fallamos por corrupción en los contratos, o que no les pagamos a los contratistas.

Las fallas, por irresponsabilidad de los contratistas, y lo digo públicamente, a menos de una semana de hacer el traspaso de la Presidencia de la República: los contratistas que nos fallaron tienen que hacer una enmienda en su ética.
Porque hay contratistas muy buenos, y aquí están unos de ellos, que honran sus obras, las hacen bien; pero hay otros indelicados.

Siempre se decía: ‘no, es que el Gobierno es corrupto y no paga’. Ahora no pueden decir eso. Este Gobierno nuestro ha sido honrado y puntual en el pago.

Entonces, Enrique hay que bragar a sacar adelante esas obras que nos quedan faltando.

A ver Ruby (Chagüi), esta medalla, esta condecoración de la ciudad de Montería, usted que es de esta tierra, en nombre de mis compañeros de Gobierno la voy a compartir con usted.

La recuperación de la seguridad

Y así como he compartido con los soldados de la Patria, quiero compartir con los policías de la Patria. Necesitamos todos los días una Policía transparente, con mística.

Este país no se quejaba, hoy sí. Miren lo que ha pasado. Un país lleno de masacres, un país atemorizado, un país derramado en sangre, con secuestros colectivos a toda hora, había perdido la esperanza de la validez de la denuncia. Hoy la ha recuperado, hoy el país denuncia. Eso es bien importante.

Y si hace ocho años no el país no reclamaba por el secuestro masivo, no reclamaba por la masacre, menos tenía conciencia para reclamar por el robo de un celular. Hoy el país reclama por el robo de un celular.

Y eso está bien, porque es que la aspiración de seguridad evoluciona y su evolución ascendente es la gran garantía que le exige al Estado cumplir con la seguridad.

Es como aquello que dice (Abraham) Maslow, el sociólogo, ‘la evolución de la satisfacción de las necesidades básicas, cuando se resuelve una, el ser humano a quien se la han resuelto no mira para atrás, sino que mira por la escalera hacia arriba, a ver cómo le resuelven la otra.

Nosotros no nos podemos quedar en el país de hace ocho años, cuando empezamos. Los colombianos se pusieron contentos cuando volcamos el Ejército a las carreteras y los colombianos recuperaron el derecho a la locomoción.

Y hubo ventas nuevamente en los restaurantes y más turismo en las playas, y se generó empleo en las estaciones de combustible y se generó empleo en los almacenes.

Un día llegué yo a San Jacinto (Bolívar) y una humilde colombiana con todo el afecto me abrazó y a mí se me salieron dos lágrimas, se me volvieron incontenibles cuando me dijo: ‘Presidente, muchas gracias por haberme devuelto el almacén’.

Y le dije yo: ¿Cuál es tu almacén’. Y me dijo: ‘la carretera, porque yo tengo una venta de hamacas en la carretera’. Me lo dijo de una manera de este Caribe que tiene en el manejo de su lenguaje esa gran creatividad para encontrar la metáfora afortunada. Algún día lo escribiré, el encuentro con aquella colombiana, con aquella compatriota caribeña en San Jacinto.

‘Presidente, muchas gracias por haberme devuelto mi almacén’.

-¿Mija, cuál es tu almacén?

‘La carretera, porque yo vendo hamacas en la carretera’.

El único camino es apoyar a la Fuerza Pública

Y sí fue un momento alegre y eso hay que conservarlo. Pero el país no se puede quedar allá, el país no se puede quedar allá; hay que estar evolucionando. Aquí todos los días tenemos que estar luchando para que no se roben un celular y la Policía tiene que ponerse todas las pilas para que no atraquen una residencia.

Hay que acabar el robo de carros, el robo de motos, el atraco a residencias, a los peatones, a las personas; esta tarea de la seguridad es una tarea que compromete mucho.

Pero hay que apoyar a la Fuerza Pública. El único camino que tenemos es apoyar a los soldados y policías, no hay más caminos. Y yo he dicho que hay que apoyarlos sin armar a la ciudadanía.

La ciudadanía solamente debe tener tres armas: un fusil de cariño a los soldados y policías, una metralleta de confianza en los soldados y policías y un celular, un celular para llamar.

Y la Fuerza Pública debe tener toda, toda la disposición para reaccionar y ayudarlos.

Apreciados compatriotas cordobeses: muchas gracias. Les tengo mucho afecto. Cualquier cosita buena que se haya hecho en estos años se la debemos a ustedes, a sus autoridades, a mis compañeros de Gobierno, a la Fuerza Pública.

Lo malo –porque no nos alcanzó el tiempo, porque nos equivocamos, porque estuvimos faltos de recursos– lo malo, la responsabilidad la tengo que asumir yo como Presidente. Los colombianos se excedieron en generosidad conmigo, me permitieron ejercer la Presidencia ocho años.

Cuando le digo al país –y esta noche a los cordobeses– que me perdonen lo malo, no tengo sino un motivo para pedirles perdón. Todos estos años fueron años en los que procedimos con infinito amor a Colombia.

Y a mí frente a esta tierra todo lo que me liga está cubierto por una palabra que lo hace fecundo: yo le tengo amor a esta tierra y a todos ustedes.

Comparto con los soldados de Colombia y con los policías de Colombia la Medalla ‘Alfonso Spath’.

Mi coronel, toda la fe en la policía.

Muchas gracias a todos. Que Colombia y Córdoba sigan adelante.

Los quiero mucho”.

 

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