Palabras del Presidente Álvaro Uribe Vélez
en el homenaje de Manizales y Caldas


2 de julio de 2010 (Manizales)
 

“Me abruman ustedes. Les agradezco de corazón.

Este ‘Escudo de Manizales’, esta Medalla ‘Alejandro Gutiérrez’, la llevaré toda la vida, y cada vez que la mire tendré creciente gratitud y admiración por esta tierra y por ustedes.

Ustedes constituyen una civilización muy importante. Desde esta montaña han mirado al mundo. Ustedes, en lugar de temerle al abismo andino, lo que han hecho es otear el horizonte.

Han sabido conectar a Manizales con todo el mundo, a Caldas con todo el mundo.

En estos años de Gobierno ha habido una interlocución creativa muy importante con ustedes.

Yo quiero agradecer al Gobernador (de Caldas, Mario Aristizábal Muñoz) inmensamente, a sus antecesores; al Alcalde (de Manizales, Juan Manuel Llano), a sus antecesores; a todos ustedes, apreciada Alcaldesa, y apreciados alcaldes.

La interlocución con ustedes ha sido muy constructiva para el Gobierno. Ustedes tienen en Caldas calidad de administración pública. Cuiden ese gran recurso.

Y una interlocución muy positiva con sus congresistas. Quiero agradecerles a todos ellos, aquí encabezados por una de las mujeres más importante de la Patria, por su tenacidad, su compromiso, su verticalidad: Adriana Gutiérrez Jaramillo (ex congresista).

Gratitud con Manizales y con Caldas

Apreciados comunicadores de Caldas, ruego a ustedes transmitir a toda la ciudadanía de Caldas y de Manizales mi gratitud, mi inmenso afecto, mi admiración.

Recordaré este salón del Batallón Ayacucho por muchos eventos, con gratitud por hoy y gratitud por ayer.

Esta tierra, que nunca la pensamos asediada por la violencia, lo estuvo y bastante. Que aquí nos reunimos semanalmente en muchas semanas para buscar cómo enfrentábamos la violencia, con un gran compromiso de las Fuerzas Armadas, de las autoridades regionales y locales, y del gran conjunto humano que es la ciudadanía de Caldas.

He tenido el privilegio de contar en la nómina de mis coequiperos con excelentes caldenses. Quisiera referirme a todos.

Hoy me refiero a uno de los patriotas más importante de las nuevas generaciones, Luis Alfonso Hoyos, quien representa a Colombia en la OEA (Organización de Estados Americanos).

Y me acompaña un Ministro estrella, con razón catalogado como el mejor Ministro de Hacienda de América, el doctor Óscar Iván Zuluaga.

Para no quedarnos en la ponderación de sus atributos académicos, es un Ministro con una gran solidez académica y con un gran sentido común. Es un Ministro que nos ayuda a atender por igual la solicitud del más humilde de los municipios y que lidera las soluciones globales como la capitalización del Banco Interamericano, el apoyo a Haití y las grandes decisiones de la economía, como las reformas que le ha tocado liderar, y ahora la nueva la de la Regla Fiscal, para que Colombia cree unos mecanismos de ahorro al recibir una gran inversión en minería y en hidrocarburos.

Ha sido muy grato estar acompañado de una gran nómina de caldenses que hacen honor a sus antecesores, a sus antecesores de trabajo honrado, de patriotismo, de excelencia académica.

Esta es una tierra que utiliza la montaña como balcón para mirar al mundo, y que ha utilizado esta cima como medio ambiente para cultivar la cultura y la ciencia.

Por eso esta gran ciudad de Manizales se distingue hoy como una gran ciudad educadora.

Quiero agradecer muchísimo a todos.

Hemos trabajado estos años por la Seguridad Democrática, por la inversión, por la política social. Inseparables.

Apreciados alcaldes, cuando yo era joven no se podía hablar de seguridad en el discurso político. Se rechazaba, se decía que era un camino al fascismo, un camino a la dictadura.

Una transformación cultural bien importante de la Patria, es que hoy la inmensa mayoría de los colombianos reconocen la seguridad como un valor democrático, como una fuente de recursos.

Los compatriotas hoy reclaman lo social

Apreciados alcaldes, cuando yo era joven, el discurso político giraba en torno a la inversión social, nunca se preguntaba por las fuentes de recursos para la inversión social. Una gran transformación en la cultura política de la Patria es que hoy los compatriotas reclaman lo social. Pero entienden que tiene dos fuentes, la seguridad y la inversión. Y han hecho de los tres vértices de ese triángulo elementos inseparables.

Creo que ha sido importante mostrar cómo la seguridad es uno de los presupuestos para que haya inversión. Y ambos son los que crean seguridad de inversión de recursos para lo social. Y en una comunidad democrática lo social es el gran legitimador de la seguridad y la inversión.

Pero apenas esto queda plantado. Yo creo que queda sembrado en la conciencia de muchos colombianos. Riesgos hay muchos. Construir confianza de inversión es muy lento, perderla es muy fácil. La confianza de inversión es como la credibilidad en el liderazgo político.

Los deportistas —ahora que estamos en el Campeonato Mundial de Fútbol, así sea en el duelo de hoy por Brasil— los deportistas ganan credibilidad más rápidamente; los hombres públicos, más lentamente.

La credibilidad más difícil de todas es la del individuo que se dedica a la gestión de los asuntos públicos. Pero es la más riesgosa, es la que más fácilmente se pierde.

Un deportista, un médico, con un éxito gana enorme credibilidad y ‘cría lana y échate a dormir’. Esa una credibilidad que se mantiene, se sostiene. Al individuo dedicado a la vida pública es una credibilidad muy frágil; lo mismo ocurre con la inversión. Es muy difícil construir confianza para que el país tenga un torrente de inversión que le permita superar el desempleo y la pobreza.

Cualquier error la destruye. Y apenas llevamos cuatro años de alta tasa de inversión, que es un camino para poder reducir el desempleo y para poder construir una sociedad con equidad. Tenemos riesgos inmensos en la política de seguridad.

Mi llegada tarde hoy a Manizales obedece a que tuve que atender un Consejo de Seguridad en Medellín por la tragedia mediante la cual el terrorismo, el narcoterrorismo, nos demostró que todavía tiene muchísima capacidad de hacer daño, como nos lo recordó anoche con esa masacre en la ciudad de Envigado.

Tenemos que poner mucho cuidado en todos estos elementos.

Mejor políticas que peleas políticas

Hay algo bueno, apreciados alcaldes. Y nos entendemos. Yo creo que la campaña de todos estos años nos permitió hacer campaña por unas políticas y no por unas peleas políticas. Eso es bien importante.

Hace poco estábamos en el Foro Económico Mundial de Cartagena y mis compañeros de Gobierno y yo frecuentemente teníamos que cruzar una calle para ir del Centro de Convenciones ‘Julio César Turbay’ a una oficina.

Estaba yo cruzando la calle, estaba saludando unos niños y de pronto vi un hombre en un taxi nuevo, con un vidrio medio opaco, escarchado; un aire acondicionado muy bueno. Le toqué el vidrio, el hombre se asustó, volteó para un lado. El saludo que me dio fue: ‘Presidente, Seguridad Democrática, confianza inversionista, política social, Presidente’.

Le dije yo ¡qué bueno!

Es bueno sembrar en el corazón, en la mente de los colombianos, un caminito para el país.

Es mucho mejor proponer políticas, una visión elemental del país que puede ser útil, que simplemente hacer una política que satisfaga a los noticieros por poder presentar todos los días las peleas entre los políticos.

Defiendan eso, apreciados alcaldes. Ese triángulo de la confianza. Defiendan el acceso a mercados, en lo cual es ejemplar esta ciudad de Manizales. La he puesto en muchos foros recientemente de ejemplo. Cómo con una gran visión del mundo ustedes han logrado, a pesar la cordillera y de la distancia al mar, ir construyendo gran competitividad.

El empuje de Manizales

Uno se emociona de ver lo que están haciendo en la modernización de los servicios, desde aquí prestándole servicios a España. Le van a prestar al mundo entero con el call center , los centros de contacto, con el Business Process Outsourcing , y los nuevos derivados.

Da gusto oír al Alcalde proponer una Manizales que tenga la mayor calidad de vida. No están apostando a que sea la ciudad más grande, sino la ciudad de mejor calidad de vida. Me da gusto mirar cómo están haciendo esfuerzos para reorientar la industria pesada que ha tenido la ciudad, a fin de que siga siendo competitiva, no obstante la distancia y dificultades de mercado, como las dificultades del mercado con Venezuela.

Da gusto ver al Gobernador trabajando con el Ministro de Hacienda para que, recuperado el valor de las acciones de la Chec (Central Hidroeléctrica de Caldas), pudiera ese dinero quedarse en Caldas y adelantar un plan vial que les dé competitividad, calidad de vida.

47 millones de colombianos necesitan acceso a mercados

Si alguien en Colombia entiende la necesidad de que este país acceda a todos los mercados, son ustedes. 47 millones de colombianos necesitan acceso a todos los mercados.

Pero uno no puede llegar a los mercados a competir con confección básica ni con café verde. Hay que competir con innovación, con valor agregado, con alimentos ecológicos, con café con mucho valor agregado, con confección en el último nivel de la moda, en el último nivel del diseño.

Hay que competir con los nuevos sectores de la moda. He de ver a Manizales —además de los call centers , de todos sus derivados— produciendo en el futuro medicamentos a partir de productos naturales, produciendo cosmética a partir de productos naturales. Ustedes tienen toda la conexión con el mundo para hacerlo.

El soporte es la Revolución Educativa

Y lo que soporta un proceso productivo, innovativo, es una Revolución Educativa, que ustedes la han alimentado aquí desde hace mucho tiempo y la van sacando adelante.

Ojalá estas obras de infraestructura que están en curso les ayuden a ser más competitivos, para que tengan un permanente camino de prosperidad colectiva.

Este ‘Escudo de Manizales’ y esta Orden ‘Alejandro Gutiérrez Arango’ del departamento de Caldas los quiero compartir con mis compañeros de Gobierno y con la Fuerza Pública.

Coronel Idrobo (Claribel Idrobo, Directora de la Escuela de Carabineros ‘Alejandro Gutiérrez’), le ruego pasar aquí.

Quiero compartir estas generosas condecoraciones de ciudad de Manizales y del departamento de Caldas con mis compañeros de Gobierno y con toda la Fuerza Pública, apreciada coronel.

Ustedes representan el heroísmo y representan la responsabilidad. La Fuerza Pública de la Patria ha hecho un trabajo heroico y con inmensa responsabilidad.

Siempre han estado interesados tanto en el honor de derrotar a los delincuentes, como en el honor de garantizar la transparencia y los derechos humanos.

Afecto a las Fuerzas Armadas

Un país que ha sufrido tanto el terrorismo tiene una gran reserva: la Constitución, las Fuerzas Armadas y la ciudadanía.

Invito a los colombianos desde Manizales a crear todos los días un ambiente afecto a la Fuerza Pública, de respeto a la Fuerza Pública, de apoyo a la Fuerza Pública.

Infundamos ese cariño a nuestros hijos, a los nietos. Una Fuerza Pública más rodeada por la ciudadanía es una Fuerza Pública más eficaz y todos los días más celosa de que nadie manche su transparencia.

Comparto esta noble condecoración de Caldas y de Manizales con ustedes, apreciada coronel.

Y la comparto con mis compañeros de Gobierno. Con el Congreso que tanto nos ha ayudado en esta tarea. Les pido al señor Ministro (de Transporte, Andrés Uriel Gallego), al Director de Aeronáutica (Civil, Fernando Sanclemente) y Adriana Gutiérrez Jaramillo (ex congresista), que me acompañen para expresarles toda la gratitud, lo que han venido haciendo por esta tierra.

La doctora Adriana para que le lleve mi mensaje de nuestra gratitud al Congreso, al gran pueblo de Caldas.

Fernando, que ha hecho una tarea bien importante de modernización aeroportuaria y el Ministro. Una gran esperanza de Caldas y de Colombia. La quiero compartir con ustedes.

Apreciado Gobernador, apreciado Alcalde: muchas gracias. Apreciados alcaldes, muchas gracias.

En la tarde del 7 de agosto, cuando yo regrese al más bello oficio de todos, al de simple ciudadano de Colombia, llevaré un ceño serio para admirar a Caldas y un corazón blando para quererla, para agradecerles a ustedes, apreciados compatriotas de Caldas.

Cuando hagan el balance de este Gobierno, lo único que este Gobierno reclama es amor por Colombia; lo otro apenas queda en semillitas.

Si ven algo bueno, atribúyanlo a mis compañeros. Y lo malo póngalo en la hoja del pasivo del balance de esta carnita y de estos huesitos.

Muchas gracias”.  

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