‘El objetivo es eliminar a Uribe’

Por: Isabel Mejía

En los años 90, mientras en Venezuela Hugo Chávez era impulsado por el Foro de Sao Paulo para tomarse el poder, en Colombia desde Cuba organizaban el brazo armado de la izquierda criminal para avanzar hacia un objetivo, eliminar a quien se convertiría en el muro de contención de un proyecto que estaba a punto de iniciar en el vecino país y desplegar el terrorismo en el territorio nacional disfrazado de lucha social.

Me atrevo a aseverar que Álvaro Uribe es uno de los colombianos que más atentados ha sufrido a lo largo de su historia, se ha enfrentado frontalmente con el terrorismo rojo en todos los escenarios. Él no suele hablar de los momentos en donde su vida ha estado en peligro, de hecho, en una ocasión afirmó: “Son momentos muy tristes, no les dedico mucho tiempo, los paso rápido, no remasco el mal recuerdo”, pero considero que para entender el contexto actual y los ataques en su contra, hay que hilar en el tiempo.

Pues bien, el objetivo de eliminar a Uribe no es reciente, en 1992 sufrió un atentado en el Hotel Orquídea Real en Bogotá, se lee en la página web recientemente creada como un tributo a su Legado: “Un atentado perpetrado por células del ELN infiltradas en organizaciones que se oponían radical y violentamente a la eliminación de privilegios que se avizoraba con la Ley 100.”

Más adelante relatan, en 1997 cuando Álvaro Uribe era el entonces Gobernador de Antioquia, sufrió un atentado por parte de terroristas, en el cual resultó asesinado el padre Antonio Bedoya”. Durante su carrera hacia la presidencia, sufrió atentados como el de Barranquilla y hay un listado que pueden leer en la página a la cual hago referencia.

Por: Isabel Mejía

Ahora bien, esos métodos han cambiado, la izquierda radical ha utilizado nuevas herramientas en la combinación de todas las formas de lucha, han permeado múltiples instituciones, entre ellas los Tribunales donde se administra justicia con el objetivo de encarcelar a Uribe y a quienes han contribuido con la construcción de su legado, caso Andrés Felipe Arias, Luis Alfredo Ramos, Diego Palacio e incluso Óscar Iván Zuluaga.

Una forma cobarde que ha resultado atractiva para quienes desean eliminar de la contienda política a Álvaro Uribe, uno de los personajes históricos más importante en los últimos tiempos y quien sin romanticismo le dijo a Hugo Chávez: “No aceptamos proyectos expansionistas… Aquí hay pobreza y limitaciones pero hay dignidad”

Es así como han cambiado las bombas de pentolitas por revelaciones “bombas” de testigos falsos, los disparos por series que “disparan” mentiras sin pruebas, los panfletos amenazantes por hashtag en redes que buscan intimidar y el reclutamiento de menores por el adoctrinamiento de menores en escuelas.

Han cambiado los métodos, pero no el objetivo, eliminar a Álvaro Uribe y ejecutar en Colombia un plan que llevan décadas construyendo, la toma del poder.