El testigo silencioso de los visitantes de Pisba

Por Mauricio González
Enviado especial

Pisba, Boyacá, 24 jul (SP). El Libro Blanco de la Paz es el testigo silencioso que en sus páginas guarda los mensajes de los visitantes que llegan a Pisba (Boyacá). En él, autoridades locales, colombianos de todas las regiones y extranjeros que llegan a la zona, motivados por conocer la historia que esconden los rincones de este municipio, dejan plasmadas sus firmas, como una forma de dar fe que estuvieron tras los pasos de la Ruta Libertadora.

El próximo mensaje que esperan los pisbanos es el del Presidente Álvaro Uribe Vélez, quien llegará este sábado 25 de julio al municipio, con el propósito de liderar el Consejo Comunal de Gobierno número 243. Allí también recibirá a los más de 300 jinetes que recorren el trayecto de la Ruta Libertadora, del cual hace parte esta población enclavada en el oriente del departamento.

 

El Libro de la Paz también registra los testimonios de los visitantes más devotos que han pasado por Pisba, quienes destacan a la iglesia de Nuestra Señora del Rosario como uno de los principales atractivos de la región. Cientos de personas, entre extranjeros y nacionales, personajes públicos y colombianos del común que han pasado por estas tierras de la Ruta Libertadora, destacan la belleza natural de la zona y la amabilidad de su gente. Foto: Alcaldía de Pisba

El Libro de la Paz, que mide un poco más de un metro de largo, se ha convertido en orgullo para los pisbanos, sobre todo para los funcionarios de la alcaldía municipal, quienes son los encargados de ofrecer al visitante este espacio, donde han quedado registrados los mensajes de muchas personas que han tenido la fortuna de estar en Pisba, uno de los municipios por los que pasó el Libertador Simón Bolívar, como parte de la gesta de hace 190 años.

Una de las principales promotoras del libro es Rosa Ligia Parra, secretaria de la Alcaldía, quien cuenta que esta fue una iniciativa gubernamental, que incluyó la entrega de textos como el Libro de la Paz a otros seis municipios boyacenses, para dejarlos como un legado histórico.

Con exactitud, Rosa recuerda que el primer mensaje fue escrito el 3 de abril de 1998, también sabe en qué página se encuentran los mensajes más relevantes, no solo por su contenido, sino también por el personaje que lo escribió.

“En esta página se encuentra al lado izquierdo el mensaje de un holandés, que le daba la vuelta al mundo, solo acompañado de una maleta grande en la cual hasta guardaba una estufa. Llegó a Pisba y dejó su mensaje en otro idioma”, cuenta Rosa Ligia.

En esa parte del libro, con una caligrafía un poco confusa, se alcanza a leer que fue Leo Zadigen, dedicado a recorrer tierras muy lejanas de su Holanda natal, quien emocionado cuenta cómo fue su paso por montañas y villas hasta llegar a Pisba. En su nota final escribe “whith gratitude for the hospitality” y en español remata pidiendo excusas por no dejar el mensaje en nuestro idioma.

El escrito data del 25 de diciembre de 1999. La Navidad de este año, Pisba guarda en sus memorias que este extranjero pisó sus territorios.

Además, la funcionaria de la Alcaldía recuerda el mensaje que dejó en francés una representante del Comité Internacional de la Cruz Roja, quien también quedó impresionada por la belleza que la geografía que rodea a este municipio.

El escrito aparece justo en la página siguiente a la del holandés, pero en el costado derecho. Lo firma Cicile Cross y dice: “Merci Pisba-gracias Pisba”.

Pero Rosa también recuerda otro mensaje, escrito por un colombiano, Guillermo Cortes, quien escribió una poesía para dedicársela a este municipio. “Recibiste entre tus brazos los patriotas que lucharon por buscar la independencia”.

Son varias estrofas que destacan la importancia histórica de esta región y la belleza de sus montañas. “Deberían pensar en dejarlo como himno” asegura Rosa Ligia sin dudarlo un instante, mientra sigue haciendo memoria sobre el libro.

Cuenta que los mensajes de las personas más creyentes también tienen un espacio amplio, en especial los agradecimientos a Nuestra Señora del Rosario de Pisba, una imagen a la cual se le atribuyen milagros y que le da nombre a la iglesia de este pequeño municipio boyacense.

Y así, Rosa continúa rememorando los escritos de muchos visitantes, entre los que se encuentran odontólogos, ingenieros, periodistas, alcaldes, gobernadores, policías, militares y hasta una diseñadora de modas y un procurador general de la Nación.

Todos le han dedicado varias líneas a este municipio en el Libro Blanco de la Paz, que sin duda, si hubiese existido hace más de 200 años, tendría la firma de los héroes que gestaron la libertad a su paso por Pisba, como una muestra viva de su recorrido por la Ruta de la Libertad.


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