Sitio oficial
 

Entrevista al exprsidente y senador Álvaro Uribe Vélez: «Macri y la oposición de Venezuela son motivo de entusiasmo para los valores democráticos»

Chile,12 de diciembre de 2015

Juan Pablo Toro V.
Internacional
El Mercurio

El ex Mandatario advierte que en el proceso de paz con las FARC se están creando condiciones de impunidad para una guerrilla que es el cartel de cocaína más grande del mundo y responsable de actos terroristas tan atroces como los cometidos en París. 
 

Considerado todo un referente para los críticos de los gobiernos neopopulistas en América Latina, el ex Presidente de Colombia Álvaro Uribe denota cierta satisfacción cuando se refiere a los triunfos opositores en Venezuela y Argentina, en una entrevista con "El Mercurio" en un hotel de Santiago.

Cuando gobernó Colombia entre 2002 y 2010, fue uno de los pocos presidentes en funciones, si no el único, que advirtieron que algo andaba mal en la Venezuela de Hugo Chávez.

El ahora senador de Centro Democrático, que vino a un seminario de Libertad y Desarrollo a propósito de sus 25 años de existencia, abordó ayer los últimos cambios políticos en la región y renovó sus cuestionamientos al avanzado proceso de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

-Después de 17 años de chavismo, en Venezuela la oposición obtuvo un triunfo aplastante en las pasadas elecciones legislativas. Usted que conoce bien la situación de ese país, ¿cómo explica ese resultado?

"Por fortuna, al chavismo le falló el consejo de Fidel Castro en esta oportunidad: de hacer elecciones solamente cuando esté controlado el resultado. Gracias a la tenacidad, al heroísmo y a la lucha de la oposición, esta vez logró imponerse por encima del fraude y por encima del fraude y la intimidación".

-Muchas veces, los gobiernos de Chávez y de Nicolás Maduro han culpado de los problemas de Venezuela a Estados Unidos o a usted mismo y lo acusan de toda clase de supuestas maquinaciones. A su juicio, ¿ya no estaría funcionando acusar a los presuntos enemigos de la 'revolución bolivariana' de los problemas internos?

"Yo nunca me detuve a pensar si la ciudadanía venezolana se compraba o no todas las acusaciones que se me hacían. Yo cumplía con mi deber. Mientras la Revolución Cubana en sus inicios fue una exportadora de terrorismo, Hugo Chávez y Maduro han sido protectores del terrorismo, y han afectado muy seriamente a Colombia, y por esa razón me tocó confrontarlos. Y también porque la democracia hay que defenderla internamente y hacia afuera. Y ese no es solo un principio ético, sino también un mandato de la Carta Democrática (de la OEA). Por eso, me siento extrañado del silencio de los gobiernos latinoamericanos frente a esa manera como han sido estropeados los derechos democráticos en Venezuela. Me queda la conciencia tranquila de haber combatido todos estos años la dictadura, de haber apoyado sin dobleces a la oposición de Venezuela".

-Pasando al tema de Argentina, donde también se dio un triunfo opositor, en este caso de centroderecha, después de 12 años de gobiernos kirchneristas. ¿Cómo interpreta este giro?

"Yo creo que se trata de una alternativa de valores democráticos en una batalla muy enjundiosa y muy inteligentemente dirigida. Ahora, con el Presidente (Mauricio) Macri y la oposición de Venezuela está toda la esperanza de que puedan realizar una gran tarea, que sea motivo de entusiasmo a los valores democráticos en el continente".

-¿Considera que se puede estar dando un cambio de tendencia en la región, y por qué? Se dice que los gobiernos populistas pueden administrar sus clientelas políticas cuando hay suficientes recursos por los precios altos de las materias primas, pero que no saben crear riqueza si los términos de intercambio no les son favorables.

"Cuando hay destrucción de riqueza por afectación al emprendimiento se vuelven insostenibles las políticas sociales o ineficaces. Llega un momento en que se gasta más plata en subsidios y, sin embargo, hay más pobreza, porque no hay creación de riqueza. Hoy existe más pobreza que la que había en 1998, cuando ascendió Chávez. Se expropiaron en ese país siete millones de hectáreas y los alimentos que se alcanzan a consumir son los que se alcanzan a importar. Antes tenían 11.000 industrias, y hoy tienen alrededor de 5.000, en las peores condiciones. La violencia ha crecido enormemente. Venezuela es un país que debería tener entre 80.000 millones y 100.000 millones de dólares en reservas, y escasamente tiene de 12 mil a 13 mil millones. Es una situación bastante difícil de enmendar".

-El gobierno de Santos y las FARC acordaron como meta firmar la paz a más tardar el 23 de marzo. Luego se estableció que el eventual acuerdo de paz se va a someter a un plebiscito que requiere un umbral de participación del 13% del padrón electoral. ¿Puede ser legítima una paz que requiera un piso de participación tan bajo?

"El tema no es la fecha, sino el contenido de los acuerdos: impunidad y elegibilidad política para responsables de delitos atroces; los riesgos para el sector privado. La impunidad genera nuevas violencias.

En cuanto al plebiscito, hay que recordar que el gobierno primero dijo que habría un referendo. En Colombia, un referendo necesita 25% del censo electoral y dividir los temas en varias preguntas diferentes. Ahora hablan de un plebiscito ya definido por el gobierno y el Congreso, con 13% de umbral, lo que equivale a 4,4 millones de votos -en un país de 48 millones de habitantes- y más encima englobando los temas en una sola pregunta.

Por la paz no se debería preguntar, porque todo el mundo la quiere. Pero muchos que queremos la paz no queremos la impunidad. Muchos creemos que la elegibilidad política para responsables de delitos atroces es una afectación a la democracia".

-Entonces, ¿cómo se explica que se haya aprobado un umbral tan bajo?

"El gobierno no tiene la mayoría en la opinión pública como indican los estudios de opinión publicados por medios afectos al gobierno, pero controla las mayorías en el Congreso. Ahí, prácticamente, los únicos votos negativos fueron los nuestros (del Centro Democrático)".

-¿Cree que en el plebiscito se aprobarán los acuerdos de paz?

"Por encima del desafecto de los colombianos por el terrorismo, claro que el gobierno puede imponer este plebiscito, la palabra paz es cautivante. Lo grave es que en la palabra paz van a esconder el aumento del narcotráfico, el riesgo a la empresa privada, que las FARC son el tercer grupo terrorista más rico del mundo -y no hay entrega de dinero para reparar a las víctimas-. El pueblo colombiano va a votar prácticamente a ciegas. Porque no separan los contenidos en diferentes preguntas. El Presidente Santos ya está diciendo que si usted no vota 'sí', entonces quiere la guerra. Así están viciando el libre consentimiento".

-Hoy se ventilan mucho los beneficios asociados a la paz en materia económica. Pero resulta curioso que en la medida en que avanza el proceso de paz, Colombia se ha estado frenando y no sé si puede afirmar que exista una correlación. Pero lo cierto es que el país venía creciendo más rápido antes de las negociaciones con las FARC…

"Es que se ha ido frenando en todo. El país había reducido la producción de cocaína a 170 toneladas y en el 2014 produjo 400, la mayor parte controlada por las FARC, que es el cartel más grande del mundo. Ha aumentado mucho la extorsión. En muchas regiones de Colombia, los ciudadanos prefieren someterse a los grupos violentos en lugar de denunciar la inseguridad, porque no encuentran un gobierno que los proteja. Se ha venido deteriorando la economía. El gobierno ha venido manteniendo un nivel de gasto burocrático que ha crecido a más del doble del crecimiento de la economía. Han quitado los estímulos a la inversión y aumentado los impuestos, al punto de que hoy Colombia es la cuarta economía del mundo con mayores impuestos.

Hay incertidumbre en muchas áreas. No se atreven a hacer exploraciones en un área riquísima, como es la de los ríos Caguán y Putumayo, porque nuevamente hay control terrorista y narcotráfico. La pobreza había disminuido del 53 al 37%. El gobierno de Santos pasó del 37 al 32%, y ya se estancó la disminución. El peso colombiano junto con el rublo y el real está entre las monedas más devaluadas del mundo. La inflación se había estabilizado en torno al 2,5% y los 11 meses de este año dan 6,11%".

-Chile es uno de los países que apoyan el proceso de paz, e incluso se creó un grupo de amigos de Colombia. Como senador, qué le diría al Gobierno chileno para que tenga claridad sobre el apoyo a la paz en su país.

"No solo en Chile, sino en otras partes, he encontrado que el gobierno (de Santos) ha creado una imagen falsa de la realidad de Colombia. Creo que a todo el mundo hay que invitarlo a preguntarse, ¿por qué en unos acuerdos con el grupo terrorista, que es el mayor cartel de cocaína del mundo, responsable de miles de desapariciones y secuestros, que atenta contra una democracia legítima, se les da impunidad a los cabecillas y se les da elegibilidad política? ¿Por qué se lo iguala con las fuerzas armadas. ¿Por qué no se le exige a ese grupo dinero para reparar a las víctimas? Cuando se indaga por eso, se quita el velo que el actual gobierno de Colombia le ha tendido a la realidad para desfigurarla".

-Más allá de las diferencias ideológicas, étnicas o geográficas, ¿usted no ve mayores diferencias entre el actuar de las FARC, el Estado Islámico (EI) o Al Qaeda?

"Yo deseo que las FARC cesen totalmente la violencia. En nuestro gobierno se desmovilizaron, además de 35.000 paramilitares, 18.000 guerrilleros, y los guerrilleros rasos fueron reinsertados. En la cárcel hay 320, nuestro gobierno fue generoso, pero sin dar impunidad. Nosotros no estamos en desacuerdo con la paz, sino con la manera como se está construyendo, porque eso va a generar inestabilidad y no va a dar seguridad jurídica, lo que puede generar nuevas violencias y riesgos para la economía privada de Colombia.

Sobre la comparación, no hablemos de las personas que están en las FARC, Al Qaeda o el EI, hablemos de hechos. ¿Qué diferencia hay entre el atentado al Club Nogal (donde las FARC detonaron un autobomba que mató 36 personas e hirió a 200 en Bogotá en febrero de 2003) con lo del teatro Bataclan?".

''Nosotros no estamos en desacuerdo con la paz, sino con la manera como se está construyendo, porque eso va a generar inestabilidad y no va a dar seguridad jurídica, lo que puede generar nuevas violencias".