ENTREVISTA DEL PRESIDENTE URIBE EN CARACOL RADIO
Septiembre 12 de 2006

Darío Arizmendi: Hay muchos cabos sueltos todavía en la investigación que adelanta la Fiscalía, que adelantan las propias Fuerzas Militares, en el escándalo desatado la semana pasada con ocasión de la filtración de que algunos militares habrían participado en el montaje de atentados terroristas en las vísperas de la posesión para un segundo mandato del Presidente de la República, Álvaro Uribe.

Señor Presidente, muy buenos días.

Álvaro Uribe Vélez, presidente de la República: Darío muy buenos días a usted, muy buenos días a todos sus compañeros en Caracol y muy buenos días a todos los compatriotas que nos escuchan.

D.A.: Por supuesto, la noticia tiene que ver con este hecho que usted trató de explicar durante 36 minutos, el domingo en una radioalocución. Con todo respeto quisiera formularle algunas inquietudes para tratar de esclarecer este asunto que afecta y le interesa enormemente por supuesto a usted, a su Gobierno, a las Fuerzas Militares y al país.

Cuando uno trabaja en medios de comunicación Presidente, hay dos maneras de tener chivas: la primera es, averiguándolas directamente cuando uno encuentra por ahí una pistica y va metiéndose y va profundizando y va ahondando hasta llegar al meollo de la cuestión. La otra es, cuando alguien interesado, le entrega esa supuesta información que uno empieza a tratar de confrontar, de corroborar para ver la autenticidad y la veracidad de esa información que se entrega.

Tengo información Presidente de que una agencia de inteligencia del Estado entregó esa información de que militares estarían implicados en el montaje de los atentados terroristas, no de otra manera se explica que el periódico El Tiempo y la revista Semana hubieran recibido esa información, porque cada uno la recibió de esos medios por separado y ambos la iban a publicar simultáneamente, pensando cada uno, que tenía la exclusividad de la noticia suministrada por fuente de inteligencia militar.

Presidente de la República: Primero quiero decirle lo siguiente, no quiero referirme a medio de comunicación alguno, soy deliberante, pero profundamente respetuoso de los medios.

Cuando me informé del tema, a las 4:00 de la tarde del jueves pasado, usted se imaginará la preocupación con que reaccioné y se convocó ese consejo de seguridad para el viernes a las 2:00 de la tarde. Trabajamos del viernes a las 2:00 de la tarde casi hasta la medianoche, el sábado cuando regresé del Consejo Comunitario sobre el SENA en la ciudad de Medellín, seguí en el trabajo, todo el domingo, en el afán de poder tener algo claro para comunicárselo a mis compatriotas. –Voy a ir recortando en estas respuestas para dar oportunidad a muchas preguntas-.

La Fiscalía y la misma Policía Judicial se quejaron, en ese consejo, de que la filtración afectaba la investigación y empecé a escucharlo sobre eso. Me dicen: ‘cuando hay una filtración de esta naturaleza, las personas contra quienes se pueden y se deben recaudar pruebas se previenen, impiden la práctica de las pruebas etcétera’.

Lo que usted me dice, que una agencia de inteligencia del Estado le entregó esas filtraciones a los medios de comunicación, es un elemento muy importante para ser investigado porque me parecería muy grave que las agencias de inteligencia del estado se quejen, cuando ellas mismas han sido las que han hecho la filtración. Lo anoto como un aporte importante que trasladaré a la Fiscalía y a la Policía Judicial, tan pronto termine esta entrevista con usted.

D.A.: En ese mismo orden de ideas, ¿cómo percibe usted la relación entre el Ejército y la Policía después de la masacre de Jamundí? Utilizo el término masacre porque fue el que el Fiscal General de la Nación (Mario Iguarán) empleó en su momento cuando tuvo elementos de juicio suficientes para referirse a ese hecho.

Presidente de la República: Ahí me da la oportunidad de decir algo, Darío. Mire usted cómo en este Gobierno se han tomado decisiones drásticas, cada vez que ha habido claridad en los hechos, sin ninguna vacilación.

Y hay otro punto muy importante: la confianza que ha traído la política de Seguridad en Colombia. La circunstancia de abrirle espacios permanentemente a la ciudadanía para que se exprese, en presencia del Presidente de la República, en los Consejos Regionales de seguridad, ha dado confianza para que la gente denuncie y ayude a esclarecer estas situaciones.

Usted sabe que el Gobierno compartió esas apreciaciones de la Fiscalía y el Gobierno tomó una decisión, que me parece que es histórica, muy importante, fue la de decir: no interviene en esto la Justicia Penal Militar, esta investigación queda en manos exclusivamente de la justicia ordinaria.

Algunos dijeron: ‘el Presidente de la República no puede decir que la Justicia Penal Militar se separe la investigación’, encontré lo siguiente y por eso lo hice.

Encontré que no obstante, que el Presidente de la República no tiene jerarquía en materia de fallos sobre la Justicia Penal Militar, si la tiene en materia administrativa. Yo no le puedo imponer el contenido de un fallo a la Justicia Penal Militar, pero sí encontré que, por esa jerarquía administrativa, le podía decir a la Justicia Penal Militar: usted se abstiene de participar en esa investigación. Fue una masacre de enormes proporciones, difícil reponerse del dolor.

Entonces, usted relaciona eso con las relaciones entre Ejército y Policía y pregunta por ellas, lo que le toca al Presidente de la República, al Ministro de la Defensa (Juan Manuel Santos), a los Altos Mandos, es crear todos los días condiciones para que esas relaciones procedan con la mayor armonía.

D.A.: ¿Pero quedaron heridas, quedaron realmente afectadas, muy lesionadas, esas relaciones?

Presidente de la República: Yo tengo que ser prudente, déjeme decir que una cosa de esas tiene que causar dolores, entonces ahí es donde tenemos que acudir los Altos Mandos, el Ministro y yo, en un gran esfuerzo de todos los días, para crear la más completa armonía entre la Policía y el Ejército.

D.A.: Como se pregunta el periódico El Tiempo en el día de hoy: ¿los militares implicados sabían que ‘Jessica’, la ex guerrillera de las Farc, estaba poniendo carros bombas, colaboraban con ella precisamente para que el daño fuera menor?

Presidente de la República: Quiero decirle esto a todos los colombianos nuevamente: lo que le dije al país en la noche del domingo, no es una conclusión a la que yo hubiera llegado, es una conclusión a la que se llegó en un consejo de seguridad en el cual intervino durante largas horas el Vicefiscal General de la Nación, durante varias horas el Fiscal General de la Nación –directamente-, el Fiscal encargado o director de la Unidad Antiterrorismo de la Fiscalía y finalmente, el Fiscal Especializado que tiene a cargo la investigación, intervino la Policía Judicial. Yo llamé al Procurador (General de la Nación, Edgardo Maya) en la mañana del domingo, le conté todo lo que conocía, lo invité a que nos acompañara porque me parecía de la mayor importancia su presencia y él acudió ese domingo por la tarde.

Hasta las 12:00 del día del domingo recaudé y recaudé información, llené libretas de información y a partir de ese momento empecé a hacer un bosquejo de lo que podría decirle al país y quise tener la seguridad de que eso tuviera la mejor subjetividad, la mayor objetividad posible. Y a partir de las 4:00 de la tarde, cuando nos reunimos todo el consejo de seguridad y está también el Fiscal, el Procurador, tratamos unos temas finales y les digo: lo que yo pienso decirle al país es esto, por favor cada uno de ustedes siéntase en toda confianza y ayúdeme con toda franqueza, diciéndome si esto que voy a decir es acertado o no es acertado, si se ajusta a lo que hemos venido examinando en estos tres días o no.

Entonces les fui exponiendo punto por punto ese bosquejo. El General Castro (Jorge Daniel, director de la Policía Nacional) me hizo un comentario menor, el General Oscar Naranjo (comandante de la DIJIN) un comentario menor y los recogí y corregí en esa dirección la exposición que finalmente le hice al país.

Y a lo largo de esos tres días hubo un punto muy importante, que fue este: los militares sabían que ‘Jessica’, una señora que viene dándole información a la Fuerza Pública hace tres años, participó en la colocación de explosivos en Bogota. Por ejemplo, en el carro ese que estalló, que asesinó a un reciclador y que hirió a 18 soldados, la respuesta que nos dieron, a lo largo de esos tres días –ayer ya dejé que la Fiscalía, como le corresponde y la Policía Judicial siguieran con la investigación, ayer no pregunté-, pero hasta el domingo la respuesta que me dieron es: primero, que no tenían la certeza aún, de que ‘Jessica’ hubiera o no, participado en ese carro bomba.

Por lo que más pregunté es: ¿si ‘Jessica’ participó en el carro bomba, eso lo supieron los militares? Y me dijeron: ‘no tenemos pruebas para decir que los militares lo supieron’.

D.A.: ¿Pero quizás tampoco tenían elementos de juicio para negarlo?

Presidente de la República: Uno debe presumir la inocencia de las personas, aquí estábamos procediendo al revés: preguntando si había las pruebas para desvirtuar esa inocencia y estábamos casi –creo que injustamente- partiendo de la presunción contraria, partiendo de la presunción de que eran culpables. Y eso es muy grave porque eso afecta mucho la moral del ser humano y también puede afectar la moral de la tropa, pero infortunadamente así se dio.

Entonces, me parece importante volverle a aclarar hoy a los colombianos que todo lo que yo conocí el fin de semana y lo conocí de las fuentes directas, de Policía Judicial, de la Fiscalía, etcétera, con la participación de todas las personas que he referido indica lo que le dije al país: que no había pruebas para decir, hasta el domingo en la noche, que si ‘Jessica’ hubiera colocado ese carro bomba, los dos militares mencionados hubieran tenido conocimiento de ello.

D.A.: Sí señor Presidente, pero si los militares no tenían la certeza de que ‘Jessica’ no había participado en la colocación de las bombas en ese carro del 31 de julio, ¿por qué la Fiscalía, precisamente, le dictó horas después, medidas de aseguramiento? Y ayer nos dijo el Vicefiscal, Armando Otalora, que le habían dictado esa medida de aseguramiento por terrorismo y por tener la certeza de que había participado en la colocación de ese carro bomba.

Presidente de la República: Esa es una decisión muy respetable de la Fiscalía. Entonces partamos de ese supuesto, preguntemos ahí nuevamente, aceptemos entonces que en gracia de la discusión, que ya se comprobó que ‘Jessica’ participó en la colocación de ese carro bomba. Lo que sabíamos, hasta antes de anoche, es que de eso no tenían certeza los militares.

D.A.: También hay otro hecho señor Presidente y es el relacionado precisamente ¿si los militares sabían que ‘Jessica’ iba a hacer eso o no o si ella se había comprometido a hacerlo de tal manera que causara el menor daño posible para no perder su condición de informante con el Ejército, pero tampoco su relación con las Farc, porque las seguía manteniendo?

Presidente de la República: La información que tuve sobre eso es la siguiente, trataré de ser totalmente veraz sobre lo que conozco y fiel a lo que escuché: no obstante que ‘Jessica’ ha sido informante de la Fuerza Pública durante aproximadamente tres años, ese carro bomba tomó, en alguna forma, por sorpresa y la vinieron a llamar a preguntarle por él, después de que había estallado. Eso es lo que sé sobre ese carro bomba.

Ahora, sobre los decomisos de explosivos y un taxi, de lo que no estalló, lo que sé es que, lo que se nos dijo a lo largo de esos tres días, es que esos militares estaban haciendo grandes esfuerzos para hacer esos decomisos, para que esos explosivos no se activaran, no estallaran. Entonces preguntamos mucho: ¿había una acción criminal de los militares o un procedimiento de inteligencia para evitar que estallaran esos explosivos y así evitarle daño a la comunidad? A lo largo de los tres días se nos dijo: todo el esfuerzo de los militares era para decomisar esos explosivos, para que no estallaran, para que no le hicieran daño a la comunidad, no había ninguna acción criminal.

Yo le pregunto al Director de la Policía Judicial y al Fiscal, antes de mi intervención: ¿puedo comprometerme que hasta el momento no hay pruebas para decir que lo que era un procedimiento de inteligencia se viera configurado en una acción criminal? Y me dijeron: ‘puede decirlo Presidente’.

D.A.: Claro, usted parte de la buena Fe, les cree a ellos porque son personas de su confianza y hay que presumir la inocencia de esas personas y la veracidad de los que dicen. ¿Hasta dónde esos militares mencionados, involucrados, tenían autonomía para tomar ese tipo de decisiones en un momento determinado en esa labor de inteligencia que pretendía evitar un daño mayor en la comunidad, quién sabía de las acciones que ellos estaban adelantando?

Presidente de la República: La pregunta es, ¿para tomar qué tipo de decisiones?

D.A.: Exactamente, el tipo de decisiones de colaborar con ‘Jessica’, de tratar de manejarla, de manipularla o de involucrarse eventualmente.

Presidente de la República: La pregunta es imprecisa. Si yo me pongo a responder esa pregunta, estoy respondiendo a un hecho sobre el cual no hay pruebas. Usted me está diciendo la autorización de que se involucren en una acción criminal. Aquí, hasta lo que yo conocí el domingo por la noche, ellos no estaban involucrados en acción criminal, sino en un procedimiento de inteligencia para evitar acciones criminales.

Tengo que ser muy cuidadoso, por eso el peligro de someterme a esta entrevista que lo hago con mucho respeto por usted, por el periodismo colombiano, por la opinión pública.

Lo que yo entiendo es lo siguiente: estos son militares de inteligencia, adscritos al Comando General y el informe que he tenido es que son de buenos antecedentes, jóvenes, un capitán y un mayor. Eso es lo que he sabido.

Ahora, yo creo que las cosas también hay que llevarlas del detalle a aspectos generales. Mire en qué estábamos. El proceso electoral de este año, es uno de los procesos electorales contra el que pudo haber más amenazas, de todos los procesos electorales de la historia de Colombia.

Recuerdo a principio de año cuando estábamos ya empezando en forma la campaña al Congreso, que hubo unos actos de terrorismo, especialmente en el Caquetá y en el Putumayo y usted mismo estaba muy dudoso de que estuviera fracasando la política de Seguridad Democrática. Recuerde las dificultades y recuerde que hubo un momento en que creímos que no iba a hacer posible un discurrir tranquilo de ese proceso electoral, lo mismo del proceso electoral de la Presidencia de la República.

Y llegamos con todo el pánico el 20 de julio y al 7 de agosto, recordando lo que había pasado hace cuatro años. Sin embargo, se incrementaron los controles, las coordinaciones, todo mejoró muchísimo y salvo algunos lunares –como lo reconoció la comunidad internacional- tuvimos uno de los procesos electorales más tranquilos de las últimas décadas en Colombia. Entonces ese contexto no se puede ignorar para este tema.

Ahora, ¿qué militares sabían? Allí entonces, a la inquietud que usted tiene en este momento, yo no sé exactamente todos los que manejan inteligencia en el Comando General o en el Ejército, lo que si sé es lo siguiente: sobre estas denuncias no conocía el Comandante General, el general (Fredy) Padilla de León ni el General Mario Montoya, comandante del Ejército. Y yo pregunté muchísimo por eso, ¿por qué?, porque era un punto importantísimo para definir si se asignaban o no responsabilidades políticas.

¿Responsabilidades políticas derivadas de qué? De que de pronto hubiera existido una culpa de ellos, una negligencia, un descuido. El Ministro y los generales mencionados, primero en presencia del Vicefiscal, después en presencia del Fiscal y del Procurador, me dicen: ‘Presidente, nosotros no sabíamos’. El general Mario Montoya me dice: ‘yo sé el jueves, cuando el Ministro me llama, me cuenta que acaba de saber esto’, se produce el comunicado en el Ministerio, el General Montoya lo lee como comandante del Ejército y el General Padilla me dice: ‘yo me entero ese jueves, me encuentro con el Vicefiscal –creo que en el edificio del Ministerio-, me dice que le ha contado esto y que es muy grave al Ministro, me reúno con el Ministro, el Ministro nos cuenta’.

Para efectos de la responsabilidad política, porque muchos decían… el fin de semana, por ejemplo uno de los asesores Jorge Mario Eastman, Ricardo Galán, el director de medios de prensa de la Presidencia me decían: ‘Presidente, es que algunos están pidiendo que usted llame a generales a calificar servicios’. Entonces me pareció muy importante, para efectos de asignar responsabilidades políticas o no asignarlas, haber conocido si los Generales Montoya y Padilla de León, lo sabían o no y si hubieran podido incurrir en negligencia y creo que le he dado la respuesta de lo que conocimos el fin de semana.

D.A.: Eso está clarísimo, ¿de pronto lo sabría de las actividades que ellos adelantaban el comandante de la XIII Tercera Brigada, el general Gustavo Matamoros, hoy en vacaciones?

Presidente de la República: Esto es, de labores de inteligencia sí, de los detalles de esto, no lo sé Darío. A pesar de todo lo que pregunté el fin de semana, le pregunté fue al General Castro Castro, le pregunté a los altos mandos, a los comandantes superiores, a los del mayor nivel. Al General Matamoros no le pregunté.

D.A.: ¿Pareciera entonces que lo que sí está claro, es de las pocas cosas claro que van quedando, es que hubo una tarea de contrainteligencia a la inteligencia que adelantaba el Ejército?

Presidente de la República: Qué difícil para mí, como Presidente de la República tengo que buscar la verdad, usted sabe que esto no es invento de ahora. Desde que empezó este Gobierno, hace cuatro años, mi esfuerzo ha sido para que en todos estos incidentes se pueda decir la verdad, pero también tengo que ser prudente. La verdad es que haría mal si en este momento me pongo a decir que sí, que hubo una contrainteligencia. Creo que ese es un tema que tenemos que examinar el Ministro, los Altos Mandos y mi persona, para ver si la hubo, en qué términos se desarrolló, si hay armonía o no entre las Fuerzas, sino la hay, cómo la reconstruimos. Allí aparece un aspecto que se llama: la prudencia, que tiene que manejar el Presidente de la República, para no hacer daño.

D.A.: Por supuesto lo entendemos Presidente y nos parece muy puesto en razón de su parte. En esos larguísimos consejos de seguridad tenidos por usted, de una manera ‘tan intensa’ como dicen los muchachos, tan exhaustiva como decíamos antes, de consejos de seguridad de nueve horas, durante tres días continuos, ¿tuvo oportunidad de escuchar la grabación en la que alguien dice, no sabemos si civil o militar, instalen otro carro, pero que no estalle?

Presidente de la República: No la escuché, yo no pedí las pruebas, sino que pregunté por ellas, porque también era una situación muy difícil.

En varias ocasiones, a lo largo de los consejos, le dije al Fiscal, al Vicefiscal y al Fiscal Especializado y al Director de la Unidad Antiterrorismo: quiero darles una explicación, en estas reuniones el Presidente no pretende violar la reserva del sumario, estoy preguntando por estos hechos, porque aparecieron a la luz pública y utilizando una norma constitucional que dice que ‘el Fiscal debe coordinar la política de orden público con el Presidente de la República’. Entonces mire el cuidado y el equilibrio que tenía que tener, para avanzar en el conocimiento de la verdad, sin afectar la reserva del sumario. Una reserva del sumario que estaba bastante afectada por las filtraciones.

Pregunto por las grabaciones, lo que se me dijo es lo que le dije al país: que en las que tenían hasta ese momento judicializadas, no aparecían las voces de militares diciendo eso.

Ahora, lo que si entiendo es lo siguiente, que me lo han explicado de manera general: cuando un procedimiento de inteligencia no puede frenar que pongan unos explosivos, por lo menos tiene que hacer todo lo posible para que no estallen. Se lo repito: lo que me han dicho a lo largo de estos años y lo comparto, el objetivo es proteger a la comunidad, en aras de la protección de la comunidad cuando un procedimiento de inteligencia no es capaz de tener la eficacia suficiente para evitar que instalen unos explosivos, tiene que hacer todos los esfuerzos para que esos explosivos no estallen.

D.A.: A ver si le entendí Presidente, porque es clave, a mí me parece que es la afirmación más trascendental de lo que usted ha dicho en esta entrevista. ¿Eventualmente los militares mencionados, el Capitán y el Mayor se habrían involucrado y como no podían evitar el atentado lo manejaron para que fuera de menor impacto?

Presidente de la República: No me haga salir de la frase, creo que es suficientemente clara, pero si me pongo a editarla, puedo incurrir en imprudencia. Hay una regla que dice y me la han explicado mucho en estos cuatro largos años de Gobierno: un procedimiento de inteligencia, primero que todo debe buscar se totalmente eficaz para que no instalen explosivos, si por alguna circunstancias no fuere suficientemente eficaz para evitar que instalen explosivos, tiene que hacer todos los esfuerzos para que esos explosivos no estallen.

D.A.: ¿Y esto sería lo que hicieron los militares?

Presidente de la República: Lo que entiendo es que, después de que estalló ese carro, que asesinó el reciclador e hirió a 18 soldados, ellos hicieron todos los esfuerzos para decomisar explosivos, para evitar que los instalaran, para que no estallaran, etcétera. Y la verdad es que todo el mundo estaba en una gran tensión buscando garantizarle a la ciudadanía la seguridad, empezando por mi persona.

Usted no sabe la fuerza que hice, desde enero hasta ahora el 7 de agosto, primero en el proceso electoral de Parlamento, segundo el proceso electoral Presidencial, tercero el 20 de julio y cuarto, con motivo del 7 de agosto, pensando en esa tragedia de hace cuatro años. Es que lo que no se puede olvidar es, los compatriotas que fueron asesinados hace cuatro años, cuando se lanzaron contra el Capitolio y contra la Casa de Nariño, en el momento de la posesión presidencial, unos artefactos terroristas.

D.A.: Hasta ahí está muy claro Presidente. Entonces me voy para el otro lado, me pongo en el papel de periodista inquisidor, fiscalista, escéptico, alguien sabía de otra agencia de inteligencia o de otro sector del Estado, no sabemos de dónde, lo que podría estar pasando, tenían vigilada a ‘Jessica’, sabían de las actividades de los militares, conocían perfectamente la situación y tuvo interés en denunciarlo, en destaparlo a través de dos medios de comunicación. Entiendo incluso que habían recurrido a un primer medio que se negó a hacer la divulgación.

¿Qué interés tenía esa persona o esa institución en revelar, en destapar lo que algunos militares estaban haciendo en colaboración y connivencia con ‘Jessica” para evitar hacer el menor daño posible, para evitar que ese carro bomba estallara?

Presidente de la República: Le voy a hacer una pregunta, este Gobierno no está empezando ahora, empezó hace más de cuatro años, ¿hay algún elemento que pueda decir que este Gobierno ha estado interesado en ocultar alguna acción grave?

D.A.: De mi parte, de ninguna manera, señor Presidente. Se lo digo categóricamente.

Presidente de la República: Esa respuesta suya me da pie para lo siguiente: si hay un Gobierno que no es un Gobierno encubridor, ¿por qué puede haber un afán de filtrar de esa manera las cosas? Yo creo que se justificaría filtrar de esa manera las cosas si hubiera un Gobierno que fuera un encubridor, que por encubrir estuviera atravesando murallas. Pero un Gobierno que cree en la transparencia democrática, no debe crear esas tentaciones de tener que filtrar las cosas a la brava, haciendo daño.

D.A.: ¿Desde luego por el Gobierno no, pero de pronto para hacerle daño al Ejército de parte de otra institución?

Presidente de la República: Si hubo irregularidades en esa filtración, dejemos que la Fiscalía y la propia Policía Judicial las esclarezcan y asignen responsabilidades. Creo que no es prudente de mi parte avanzar en ese tema sin que hayan avanzado la Fiscalía y la Policía Judicial.

D.A.: La posición de su vicepresidente, Francisco Santos, legitimando el derecho de los medios de comunicación, de investigar hasta las últimas consecuencias lo relacionado no solamente con este caso, sino con otros que tienen que ver con la actividad del Estado

Presidente de la República: No conozco que ha dicho.

D.A.: Se entendió que en su alocución del domingo que usted estaba muy disgustado con los medios de comunicación porque estaban yendo mucho más allá

Presidente de la República: No, léamela, Darío, para que vea que no hay tal disgusto.

Simplemente volvamos al principio de la entrevista, usted me pregunta por las filtraciones, me habla de dos medios de comunicación, le digo: yo no quiero referirme a ningún medio de comunicación en particular, yo soy deliberante, pero respetuoso de los medios de comunicación, totalmente. Otra cosa es que, cuando la Fiscalía y la Policía Judicial, en el Consejo de Seguridad se quejan de esas filtraciones y dicen que son totalmente dañinas para las investigaciones, el Presidente de la República tenga que recoger esa queja.

Y si usted lee mi alocución del domingo que está en la página web de la Presidencia y que no tuve tiempo de escribirla, pero que la preparé y la llevé en un bosquejo y la consulté previamente con todo el consejo de seguridad, verá que lo que pido es una reflexión sobre el tema. Digo qué daño puede hacer una filtración a la investigación, cito el caso de que una filtración puede prevenir a personas contra quienes hay que practicar pruebas, esa personas ya prevenidas hacen cualquier cosa para frustrar, para evitar, la práctica de esas pruebas y digo que las agencias del Estado deben investigar quién ha hecho esas filtraciones y deben también tomar decisiones para que no se sigan dando filtraciones que afecten la justicia. Creo que es mi deber pedirles a las agencias del Estado.

A los medios y al país le pido una reflexión, a las agencias del Estado les pido una decisión. Creo que eso es correcto, que cumplo, mi responsabilidad frente a las agencias del Estado y cumplo también con mi deber de respeto a los medios de comunicación. A los medios de comunicación no les pido nada distinto que una reflexión, inclusive no se la pedí a ellos se la pedí al país entero. Y a las agencias del estado les pido la decisión de no hacer filtraciones que perturben las investigaciones judiciales. Yo pregunto ¿hay algo incorrecto en esto?

D.A.: No, es una posición perfectamente legítima y corresponde a la investidura y al deber que tiene usted de preservar precisamente el desarrollo de las investigaciones para que lleguen a buen puerto. Presidente, ¿va a cambiar a política de recompensas?

Presidente de la República: La política de recompensas ha sido muy útil. Déjeme repetir algo de lo que dije el domingo porque el domingo, pensé, que me correspondía referirme a algunos detalles de esta investigación y al mismo tiempo hablar de aspectos generales de la política de seguridad.

En la política de recompensas hablé de la recompensas en este caso y del concepto general de recompensas.

En este caso, repito: hubo dos recompensas, una de cinco millones y otra de dos millones y medio. No hay prueba, no la había hasta el domingo, no sé qué pasó ayer, para decir que los militares se estaban beneficiando de esas recompensas. No hay prueba para decir que hubieran podido cometer delitos inducidos por un móvil económico. Eso es muy importante dejarlo en claro. Ellos nos dijeron que tenían los documentos, las huellas digitales, las comprobaciones, de las personas a quienes les habían pagado esas recompensas y creo que el monto de las recompensas es muy diciente. En una situación de tanta alarma, como la que vivíamos en esas vísperas del 7 de agosto, unas recompensas del orden de 7 millones y medio de pesos.

Pasemos a la política general de recompensas. Cuando uno lee la Constitución colombiana, el Estado Social de Derecho dice: todo el mundo debe colaborar con la administración de justicia y con la Fuerza Pública, por el bien de la ciudadanía, sin necesidad de recompensa, debe ser una colaboración espontánea, en virtud del deber de solidaridad que cada ciudadano tiene con el colectivo, con la comunidad. Infortunadamente todos esos años de violencia en Colombia, ese avance de los grupos terroristas, la debilidad que la ciudadanía percibía en las instituciones, fue creando unas condiciones para que la gente, en lugar de practicar la solidaridad, se atrincherara por allá en un cierto individualismo y en cierta apatía, en mucha indiferencia.

Hemos buscado que la política de recompensas ayude a romper eso. Llevamos cuatro años con la política de recompensas, tenemos una institución que se llama Lunes de Recompensas, en todos los consejos de seguridad pregunto cómo van los Lunes de Recompensas. He dicho: las Brigadas, los cuarteles de Policía deben pagar recompensas los lunes, el DAS cuando toque, a las personas que con sus informaciones hayan permitido capturar delincuentes, evitar acciones terroristas, etcétera. Se ha hecho con toda la transparencia, inclusive lo que me sorprende gratamente es que, prácticamente quejas de recompensas son mínimas. Las mayores quejas de recompensas que he recibido, es porque, por los procedimientos, las Fuerzas Militares y de Policía en ocasiones se demoran para pagarlas.

Y hay un punto muy importante: la Fuerza Pública de Colombia es una Fuerza auditada en sus cuentas, los gastos de reserva tienen que ser auditados, por eso el domingo me referí al tema del fenecimiento contable y las auditorias de cuentas.

En nuestro primer Gobierno nosotros avanzamos mucho en fenecimientos de cuentas, el Contralor General saliente, Antonio Hernández, vino aquí hace 15 ó 20 días y me dio los resultados y me decía: en los cuatro años que han transcurrido, el Gobierno suyo pasó de un 36 por ciento de entidades del Estado que tenían fenecimiento a un 72 (por ciento), nos quedan todavía 57 entidades, muchas de ellas en liquidación, sin fenecimiento y uno de los objetivos administrativos nuestro, es que todas las entidades del Estado tengan fenecimiento y todas mejoren la calificación de desempeño.

Pues bien, todas estas recompensas están sometidas a procesos de auditaje, entonces no tiene porque existir desconfianza. Creo que eso le debe dar tranquilidad al país.

Cesar Augusto Londoño, periodista: Del domingo cuando hizo la alocución presidencial a hoy martes por la mañana, ¿usted sigue pensando lo mismo o el avance de la investigación ha aportado nuevos datos en las últimas horas?

Presidente de la República: Yo sigo pensando lo mismo, yo ayer no intervine en el tema, ayer me tuve que dedicar a otra serie de temas muy importantes para el país, ¿me dan un chancecito de contárselos?

D.A.: Si Presidente, con mucho gusto.

Presidente de la República: Ayer terminamos el día con una reunión con representantes de la coalición Primero Colombia en el Congreso, sobre el tema de transferencias a las regiones, antes habíamos hecho el Consejo de Ministros y en ese Consejo de Ministros aparecieron dos temas muy importantes. Se revolvió el pleito de COMMSA.

COMMSA, el pleito de la carretera de Bogotá al río Magdalena, un pleito de casi 10 años, el Gobierno que presido se ha dedicado a superar los pleitos en esas concesiones viales. Un país que tenía casi la totalidad de sus concesiones viales en pleito, es un país sin futuro para construir infraestructura. Y con un gran esfuerzo del Ministro de Transporte (Andrés Uriel Gallego) y con un gran esfuerzo y colaboración en las últimas semanas de Oscar Iván Zuluaga, ministro consejero de la Presidencia se logró ese acuerdo ayer.

Creo que es una noticia muy importante para el país: la Nación va a poder hacer uso de más de 130 mil millones (de pesos) que están en una fiducia, además COMMSA le debe pagar a la Nación 100 mil millones –son más o menos las cifras acordadas-, se le pone punto final a todos los pleitos y eso nos facilita los recursos para poder abrir las licitaciones para construir la vía adecuada de Bogotá al río Magdalena y empezar a mejorar las condiciones de competitividad del país.

Y Buenaventura, para la que tanto sufrimos. Una buena noticia: hoy se da al servicio la vía alterna – interna en Buenaventura. Nos costó 180 mil millones (de pesos), el Gobierno ha aportado 140 mil (millones de pesos). Y ayer vimos todas las condiciones para avanzar en el mejoramiento portuario de Buenaventura, para negociar con la concesión la extensión de la concesión, siempre y cuando los concesionarios introduzcan unos cambios administrativos y hagan unos aportes que se necesitan para la eficiencia del Puerto.

Y una buena noticia de efectos inmediatos: también definió el Consejo de Ministros autorizar al Ministro de Transporte y a la Aduana Nacional, para que puedan instalar unas zonas aduaneras en Cali, en Jumbo o en Buga, a fin de descongestionar el puerto de Buenaventura.

D.A.: Qué buena noticia Presidente. Como yo le di ese chancecito, usted me va a dar otro para preguntarle tres cosas adicionales. La primera: primero le falló Jorge Noguera, el ex director del DAS y ahora le falló su amigo y compadre Manuel Guillermo Cuello Baute ¿muy triste, lo golpea eso?

Presidente de la República: Seamos prudentes en lo de Jorge Noguera, hoy no hay nada para decir.

D.A.: Porque la Fiscalía todavía no se ha pronunciado en ningún sentido…

Presidente de la República: Nada hay. A mí me preocupa que días antes de elecciones, lo vincularon a un proceso de exploración sobre si había habido fraude electoral o no. No se dijo nada. La verdad es que creo que ahí hubo, por parte de él un error en escogencia de subalternos, lo que se llama la culpa in eligiendo, pero yo no podría decir nada hoy contra la honradez de la persona de Jorge Noguera.

D.A.: ¿Pero falló en el sentido de que se rodeó mal y quizás no tuvo la diligencia ni los ojos suficientemente abiertos para saber lo que estaba ocurriendo al interior de la Institución?

Presidente de la República: Los romanos lo llamaban culpa in eligiendo y la culpa in vigilando y en eso he hecho todos los comentarios en el interior del Gobierno para que ahora no se repitan esas fallas.

D.A.: ¿Y en el caso del Superintendente de Notariado y Registro?

Presidente de la República: Le voy a contar lo siguiente: él era funcionario de la Superintendencia –es que las historias hay que contarlas completas-, cuando renunció José Félix Lafaurie, Manuel Cuello fue ascendido al cargo de Superintendente, venía de ser funcionario. Su abuelo, su padre, me ayudaron en la primera campaña en Valledupar y me ayudaron también en esta campaña. Su abuelo es una de las personas más respetables del Cesar y ha apoyado muchísimo las ideas políticas que yo profeso y defiendo. En efecto, yo le cargué con todo el espíritu cristiano, un hijito a Manuel Cuello, lo hice con toda la devoción y creo que esos temas hay que separarlos de los otros.

Y por razones de buen servicio, que no debo comentar, ustedes las han comentado, el Gobierno Nacional, presentadas esas noticias, le aceptó la renuncia. Creo que los hechos son más elocuentes que las palabras, dejemos a ver qué pasa en materia de investigación.

D.A.: ¿Se la aceptó o se la pidieron?

Presidente de la República: Creo que la Secretaría General de la Presidencia ha sido suficientemente clara.

D.A.: Sí, la Secretaría ha dicho que realmente la pidió la renuncia a Manuel Guillermo Cuello Baute ¿Por qué la insistencia, casi de ruego, incluso con palabras muy dicientes del Vicepresidente Santos para que se entregue Vicente Castaño, por qué no lo cogen y lo despachan, lo extraditan?

Presidente de la República: Usted sabe que al Gobierno nunca le ha temblado la mano en esas cosas. A propósito nosotros llevamos, creo que casi 450 extradiciones. De las 450 extradiciones, creo que van 409 a Estados Unidos. Ese es un récord muy grande, eso nunca se había presentado.

Las extradiciones suspendidas es muy bueno que el país las conozca. En virtud del proceso de paz con estos grupos de Autodefensa, las extradiciones suspendida son: la de Carlos Castaño que está muerto, la del señor Mancuso y la del señor conocido con el nombre de ‘Don Berna’, por un liderazgo obvio en esas autodefensas, suspendidas con unas condiciones muy rigurosas y se suspendieron otras dos, la de un señor Bengoechea y la de un señor Sierra. ¿Por qué se suspendieron estas dos?, porque en un documento que se llama el indictment de los Estados Unidos, cuya fuente es el gobierno de Estados Unidos, que equivaldría aquí a una acusación, los Estados Unidos –explícitamente en ese documento- dicen que son miembros de las autodefensas unidas de Colombia. Esa es la razón de la suspensión de esas dos extradiciones.

El Gobierno ha procedido con severidad. Creo que, en las condiciones en que estaba el paramilitarismo hace cuatro años, no habría habido manera de tener recluidos la cantidad de jefes que hoy están recluidos por ejemplo en La Ceja o en una estación de Policía o en una cárcel.

D.A.: ¿Pero qué hará con Vicente Castaño si lo capturan o se entrega?

Presidente de la República: El Gobierno nunca le ha fallado al país en la política de orden público, déjeme manejarla con el equilibro que se necesita para la fortaleza, sin espectacularidad y sin falta de oportunidad en la declaración. Confío que el Gobierno va llevando bien las cosas y tiene que ser muy prudente en las declaraciones.

D.A.: Hablemos entonces del acuerdo humanitario, Presidente. Todo el mundo está pendiente de su palabra.

Presidente de la República: Usted sabe que aquí hay muchas personas e instituciones autorizadas para ayudarnos en esa tarea, el Gobierno tiene toda la voluntad y me ha parecido que lo tengo que hacer es, dejar que las personas e instituciones autorizadas trabajen y proceder con prudencia. Si me pongo a hacer anuncios lo que puedo hacer es más daño.

D.A.: ¿Pero va caminando?

Presidente de la República: Hay toda la voluntad del Gobierno.

D.A.: El proyecto de reforma tributaria, el consejero presidencial suyo en materia económica, el ex ministro Rudolf Hommes ha dicho que como están las cosas por todos los recortes, por todas las promesas que se han hecho y por todas las presiones y aceptaciones de parte del Gobierno de sectores interesados, es preferible retirar esa reforma y dejar las cosas como están.

Presidente de la República: En las reformas tributarias hay que tener paciencia, este es un tema muy sensible, hay que manejarlo con mucha delicadeza. El Gobierno no es un Gobierno que se someta a presiones, pero es un Gobierno que escucha, qué tal que no.

Es que nosotros tenemos un objetivo: crear confianza en Colombia para que esta economía crezca al 6 por ciento. Piensen en qué estaba nuestra economía hace cuatro años, es que usted me ha dado la oportunidad de hacer dos comparaciones, para decirle al país: ¿usted cree que hace cuatro años con la fortaleza de los paramilitares, habría habido condiciones para que hoy la gran mayoría de los líderes de ellos estuvieran recluidos? Esa es una reflexión que hay que hacer. Creo que todo el proceso ha conducido a tener la posibilidad de que estén recluidos.

Hace cuatro años teníamos una economía muy débil, cuando dije, en algunos foros que íbamos a hacer el esfuerzo para que creciera al 5 por ciento, eso no se veía posible, ahora estamos haciendo el esfuerzo para que se sostenga ese crecimiento del 5 por ciento y para que lleguemos al 6 por ciento.

Y el ritmo de inversión que se siente en Colombia es muy importante, mire las noticias de los últimos días: 650 millones de dólares para la concesión de Eldorado, la inversión de los suizos en la refinería de Cartagena, alrededor de otros 600 millones de dólares. OLA, gracias a la confianza en el país, al camino que nosotros abrimos con Colombia Telecomunicaciones, logra vender un porcentaje con lo cual se salvan Empresas Públicas de Medellín y la ETB.

Entonces, el Gobierno tiene que considerar todo eso. El Gobierno no es Gobierno que se deja presionar, pero es un Gobierno que escucha y a Colombia le hace mucha falta que los gobiernos escuchen a la gente que trabaja, a la gente que produce, a la gente que genera empleo.

Confió que en ese trabajo, que ahora están adelantando el Ministro de Hacienda (Alberto Carrasquilla) y los voceros de la bancada parlamentaria, van a llegar a un buen acuerdo para el país, para tener una reforma tributaria que estimule el crecimiento de la economía, que nos permita financiar las metas sociales que son muy ambiciosas, para poder reducir en este Gobierno la pobreza del 49 al 35 por ciento, para llegar a millón y medio de Familias en Acción, para otras metas sociales.

Confió en que esta reforma tributaria simplifique muchísimo, que pasemos de un estatuto tributario que tiene alrededor de 1.100 artículos a un estatuto tributario de no más de 250, 280 artículos.

Confió que esta reforma tributaria y la reforma de transferencias –por eso mi urgencia al Congreso de la República- nos ayuden a recuperar el grado de inversión. Porque el país tiene mucha confianza en los mercados internacionales, nos acaban de prestar 700 millones de dólares a 31 años. El país ya se asombra con esos plazos, impensable hasta hace unos días que fueran tan largos y a una tasa de interés muy baja. Pero necesitamos el grado de inversión para poder tener toda la confianza financiera en la comunidad internacional.

Entonces estamos trabajando para que la reforma tributaria ayude a que el país consiga esas metas.

Y una cosa: en Colombia no se le asignaba mérito a la tributación para contribuir a la inversión, este Gobierno rompió con eso e introdujimos la deducción tributaria hace tres años y ¡cuánto ha ayudado a aumentar la inversión! Una normita que introdujimos que dice que, el 30 por ciento de las nuevas inversiones pueden ser deducidas por el contribuyente. Introdujimos unas exenciones, que mucho se criticaron, a la hotelería, a los cultivos de tardío rendimiento, al alcohol carburante, donde el país tiene tanto futuro. Mire que no fueron exenciones por lobby ni por intereses oscuros, sino para promover renglones en los cuales la economía colombiana tiene mucho potencial.

Estos temas generan mucha discusión, pero con paciencia, con el buen criterio de escuchar, no recibir presiones sino razones, confío que el Ministro de Hacienda y el Congreso van a entregarle al país una buena reforma. Creemos confianza, no evitemos la deliberación y el debate, pero no dejemos que por la deliberación y el debate, que son normales, se cree un ambiente de confusión. Entendamos que la deliberación y el debate, son instancias necesarias para llegar a un buen texto.

Yolanda Ruíz, directora del servicio informativo de Caracol Radio: A propósito de temas en el Congreso, porque esta también genera mucha deliberación y debate y es el proyecto de ley que busca dar derechos a las parejas homosexuales, derechos patrimoniales, acceso a la seguridad social. ¿El Gobierno respalda esta iniciativa, mantienen la postura que se manejó en la campaña?

Presidente de la República: Yolanda, ¿usted recuerda qué dije yo en la campaña?

Y.R.: Claro que sí, dijo que al matrimonio gay no, pero que sí a los derechos patrimoniales y si acceso a la seguridad social por parte de estas parejas y es justamente lo que contiene el proyecto.

Presidente de la República: Le voy a complementar un poquito la cita que usted ha hecho de lo que dije en la campaña, dije: al matrimonio no, a la adopción no, a los derechos patrimoniales y a la seguridad social sí. En ese sentido se debe trabajar.

La Constitución dice que la seguridad social tiene que ser solidaria, eficiente y avanzar hacia la universalidad. Ese es un camino. Y lo único que dije en la campaña sobre seguridad social: de pronto hay que manejar en tiempos diferentes lo que es el acceso a la salud, de lo que es el acceso a las pensiones. El acceso a las pensiones podría ser dentro de unos años, por la situación que tiene el país en materia fiscal, pero el acceso a la salud debe ser de inmediato.

Y esas instrucciones las tiene el Ministro de Protección Social (Diego Palacio): que todo lo que expresamos en la campaña sobre el tema, se traduzca en voluntad del Gobierno manifestada ante el Congreso de la República.

D.A.: Señor Presidente, muchas gracias.

Presidente de la República: Muchas gracias a todos ustedes.

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