Hay que tener cuidado con el expresidente Juan Manuel Santos – Opinión

‘Presidente de mierda’ dice una mujer al ex gobernante colombiano Juan Manuel Santos en un avión
Una mujer sorprendió a los pasajeros de un vuelo comercial al gritarle «presidente de mierda» al ex gobernante colombiano Juan Manuel Santos y proferir otros insultos mientras el ex mandatario la ignoraba. By Senador Carlos Felipe Mejía vía Facebook


Ojo con las actuaciones del expresidente colombiano Juan Manuel Santos; nunca son lo que parecen ser. Su astucia es superlativa, su cinismo absoluto, su capacidad de manipular la verdad ¡magistral! No es sino oír sus declaraciones ante La Comisión de la Verdad el 11 de junio de este año, para fácilmente comprobar todo lo dicho.

Hay que ver cómo responde a las preguntas sobre la vergonzosa tragedia de los falsos positivos, ocurridos durante los tres años en que él fue ministro de Defensa del presidente Álvaro Uribe (2006-2009). Responde con cara de “yo no fui”, voz suave, cabeza levemente inclinada, muestra sus manos abiertas en señal de limpieza, todos manierismos bien calculados para significar inocencia. Tal como lo recomienda cualquier manual de análisis del lenguaje corporal. Tal como aconsejan los expertos a los políticos, para transmitir una imagen de honestidad. Es la misma técnica usada por Gustavo Petro en sus entrevistas.

Luego Santos, taimadamente, va soltando respuestas como: “Confieso que en mis primeros meses en el ministerio oí los rumores sobre la posible existencia de los falsos positivos, pero como entonces no pasaban de ser rumores sin evidencia que los sustentara, no les di credibilidad. No me cabía en la cabeza que algo así pudiera estar ocurriendo”.

Pero no explica si investigó, o no, los aterradores rumores. Esa era su responsabilidad, ese su deber. ¿Cómo, cuándo y con quién investigó? Eso nunca lo hemos sabido. Y a continuación, con total cinismo, descarga el bulto de la culpa sobre Uribe: “Uribe en realidad pretendía acabar militarmente a las Farc, quería una derrota total”.

¿Acaso ese no era el deseo de la gran mayoría de los colombianos, incluido usted, o por lo menos, eso decía por esos días.

Y remata Santos, poniendo la banderilla final a Uribe: “La presión por producir bajas y los premios por lograrlo fueron, sin duda, los principales incentivos para producir semejante degradación del conflicto”. Da escalofrío leer estas declaraciones. Jamás explica qué hizo como ministro de Defensa al respecto.

Y así, manipula la verdad, “pasa agachado” ante las peores acusaciones; como con lo referente a los dineros sucios de Odebrecht entrados en su campaña durante su segunda vuelta presidencial. Él, el “Santo”, el que camina sobre aguas putrefactas sin ensuciarse. Lo peor es que algunos le creen, o fingen creerle.

Hoy, en vísperas de las elecciones presidenciales del 2022, no le creo que su candidato sea Alejandro Gaviria; creo que eso nos ha hecho creer pero Santos realmente apoya a Petro. Como lo hizo cuando Petro competía por la alcaldía en el 2011 y ganó.

¿Por qué ganó? Porque Santos dividió las fuerzas que estaban por Enrique Peñalosa, quien tenía las mayorías, apoyando subrepticiamente a otro candidato sin posibilidades de ganar. Hoy hace lo mismo, divide a los enemigos de Petro, cuya división multiplica las posibilidades del exguerrillero.

Estamos a un paso de un gobierno comunista, como Venezuela, Nicaragua, Cuba y Perú, con el beneplácito de Santos.

Santos es “mamerto” desde juventud. ¿Quién no lo sabía? Pero lo camufló muy bien cuando fue ministro de Cesar Gaviria (Comercio), Andrés Pastrana (Hacienda) y Álvaro Uribe (Defensa). Hoy lanza dardos venenosos a Pastrana y Uribe y vamos a ver cómo enreda a Gaviria. Porque sí de algo no sabe Santos, es de lealtad.

María Clara Ospina es una escritora colombiana. Twitter: @mclaraospina.

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2021 5:09 pm.