Palabras del ex consejero presidencial Fabio Echeverri Correa, al recibir la Orden de Boyacá

Bogotá, 5 ago (SP). “Presidente (Álvaro Uribe Vélez), cuando usted nacía por allá en los años 52, 53, yo estaba empezando estas lides. Yo estoy muy viejo.

Estaba en mi primer año de universidad, y con Crispín Villazón de Armas, Fabio Lozano Simonelli, Rafael Rivas y otros amigos más, fundábamos la Federación de Estudiantes Colombianos, de la cual fui su vicepresidente y fuimos testigos, en primera línea, de las caídas de los gobiernos de Laureano y Urdaneta y, posteriormente, del general (Gustavo) Rojas Pinilla. Fueron épocas importantes.

Estuve vinculado, después, al sector bancario y hube de retirarme de allí por un deceso rápido, pronto, prematuro de mi padre a la edad de 54 años, para dedicarme durante un período extenso a la agricultura, a la ganadería, el café, la panela, los cultivos de arroz.

Y estando allí, el doctor Jaime Tobón Villegas me llamó al desempeño de la gerencia de la ‘Empresas Varias de Medellín’, entidad que recibí de manos del doctor Iván Duque Escobar, aquí presente, cuya línea de manejo continué comprando los terrenos de la Central de Abastecimientos de Medellín, construyendo la Plaza Central, las plazas satélites, la ampliación de la Feria de Ganado, en fin, unas series de obras que la ciudad necesitaba. Y que logré hacerlo con el respaldo de Tobón Villegas y, muy especialmente después, también, del doctor Ignacio Vélez Escobar.

En fin, podría ser un poco largo, y sé que usted está corto de tiempo doctor Uribe, pero no quiero dejar pasar esta oportunidad sin significar una llamada suya alguna noche a mi casa, por allá en el año 2001, para pedirme que lo acompañara al Centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada, donde usted dictaba una conferencia en la Asamblea Nacional de Fenalco. Le dije que encantado lo hacía.

Nos encontramos en la puerta ese día, y cuando a usted le correspondió el turno de hacer uso de la palabra, inesperadamente usted me asaltó, doctor Uribe. Ese día dijo: ‘me acompaña el doctor Fabio Echeverri Correa, ex presidente de la Andi (Asociación  Nacional de Empresarios de Colombia) y a partir de este momento Gerente General de mi campaña electoral’. Aquello usted nunca lo había consultado conmigo.

Tuve la satisfacción y el gusto, doctor Uribe, de entrar allí a partir de ese momento a colaborar con amigos muy queridos como Alberto Velásquez Echeverry, con José Roberto Arango, doña Beatriz Delgado, Patricia Vega Lara, Luis Guillermo Plata, Catalina Chaux, mi sobrina, y otros más que dedicamos nuestro tiempo a buscar la elección suya en un momento harto, difícil, 2, 3, 4 por ciento de figuración y de respaldo.

Acuérdese lo que era esperar los resultados de esas encuestas a ver si a caso llegábamos al 8 o al 10 (por ciento). Y conseguir la plata, doctor, con esa morabilidad, que no fue fácil.

Pero hicimos, con la ayuda de muchos, la colaboración de muchos, la habilidad suya, el tesón suyo, la constancia suya y ese olfato político y ese darle la mano y decirle el nombre a todo el mundo, que lo ha caracterizado, fue consiguiendo los voticos plaza por plaza, como dice usted. Y esos voticos nos llevaron a ganar en primera vuelta.

Lo acompañamos aquí después tres años o lo acompañé tres años, y en el segundo año de Gobierno francamente me di cuenta que los problemas del país, las dificultades que había recibido, lo avanzado que tenía a Colombia la corrupción, paramilitarismo, la guerrilla era un desafío monstruosamente grande que no podía hacerlo nadie ni trabajando el horario suyo de 18 horas al día, podía buscarle y encontrarle la solución a esos problemas.

Y por eso, en un reportaje a Yamit Amat, que publicó el periódico El Tiempo, propuse la reforma de un articulito, articulito que fue recibido muy bien por algunos de los parlamentarios amigos, aquí presentes: el doctor (Armando) Benedetti, Presidente del Senado; doctor Óscar Iván Zuluaga, actual Ministro de Hacienda, y otros amigos más, doctor Uribe, que impulsaron ya la idea.

Me llamó de nuevo a colaborar con usted en la campaña del 2006, y con la ayuda de nuevo de Alberto Velásquez, de un grupo de gente joven, que están aquí varios de ellos, que por primera vez incursionaban en ese tipo de actos, y todo el mundo trabajando sin honorarios, si salario y por cariño a la causa.

De nuevo gracias a su gestión, gracias a su campaña política salimos adelante con un porcentaje muy alto.

A mí me cabe la satisfacción de que con la ayuda de todos estos amigos y amigas, suyos y míos, pudimos salir de dos campañas sin sola una glosa, sin una sola observación, sin un solo problema. Eso es motivo de satisfacción.

Y lo más grande de todo: ser amigo suyo, haber tenido la oportunidad de estar con usted o a su lado, estos 10 años, dos de campaña y ocho de Gobierno.

Y ser amigo de Juan Manuel Santos, quien estoy seguro continuará gran parte de la obra suya, que hará una magnífica labor en el comando y la dirección general del país, a quien yo le auguro, para beneficio de él, de la Patria y obviamente de todos nosotros, toda clase de éxitos y la voluntad de, si en algo soy útil -no estoy pidiendo puesto- estoy a su disposición, doctor Juan Manuel. Felicitaciones.

Doctor Álvaro, muy reconocido. Mil gracias en nombre mío, de mi señora y de mi familia.

Muy amables”.


 
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