Palabras del Presidente Álvaro Uribe Vélez en la ceremonia de condecoración al equipo de Gobierno

Bogotá, 6 ago (SP). “La verdad es que en los sentimientos encontrados prima la alegría y la tranquilidad por una razón, por el orgullo de haber podido trabajar con todos ustedes.

Faltan muchas cosas en la Patria, pero ustedes se han entregado a la Patria con toda la devoción, a la bella causa de la Patria.

Vicepresidente (Francisco Santos Calderón): En usted hemos encontrado un inmejorable compañero.

Era yo Senador de la República y siempre tuve dudas de la institución de la Vicepresidencia, Colombia no tenía buena experiencia de esa institución. Usted la ha enaltecido con su transparencia, con su espontaneidad, con su sentido de la lealtad, con su patriotismo fervoroso, con su capacidad de combate. No tengo sino afecto y gratitud.

Ministro Fabio (Valencia Cossio, Ministro del Interior y Justicia), muchas gracias. Su Embajada en Italia, ese recorrido tan importante que usted hizo para dejar instalada la Comisión de Competitividad, se lo agradece el país entero, el sector privado. Muchas gracias por el Ministerio.

Si fuera a hacer un recuento de lo que han hecho todos, no acabaríamos. Quiero decir unas pequeñas cosas de las que primero afloran en la pantalla del corazón.

La semana pasada me dijo el Contralor (Julio César Turbay Quintero) que usted sacó adelante las cárceles y con toda honradez. Y no es fácil que a tres días de elegir el Presidente, una coalición de Gobierno que está jugada en un proceso democrático saque del Congreso de la República la aprobación de una reforma tributaria: el Arancel Judicial.

Muchas gracias por su dedicación a sacar todas esas normas. Le deja un gran legado al país con la Ley de agilización, de Descongestión de la justicia; con esa normita de que en adelante no se necesita la notificación personal. Basta la notificación por edicto para que avancen los procesos de extinción de dominio.

Muchas gracias por la reforma de Estupefacientes. Reivindíquela, es una de las 464 entidades del Estado reformada; llegamos tarde, pero se hizo. Le ruego reivindicarla. Toda la gratitud.

Muchas gracias, apreciado Canciller (Jaime Bermúdez). Lo recuerdo a usted casi adolescente en la Universidad de Oxford (Gran Bretaña) en su doctorado y definiendo cómo debería yo regresar a Colombia. La verdad es que yo decía allá: Este joven tiene, se contagió de la flema inglesa o tiene una anticipada madurez y un anticipado equilibrio.

Muchas gracias por sus años en la batalla política, en la Consejería de Comunicaciones, en Argentina, en la Cancillería; por su firmeza sin estridencias, porque usted le hizo sentir a la comunidad internacional que nosotros respetamos y merecemos que nos respeten; porque su firmeza estuvo siempre acompañada de una gran vocación al diálogo.

Muchas gracias, porque diría yo que usted y Carolina Barco (ex canciller y Embajadora en Estados Unidos) fueron frenos de los arrebatos de éste.
Estados Unidos) fueron frenos de los arrebatos de este.

Muchas gracias, Ministro Óscar Iván (Zuluaga, Ministro de Hacienda), usted sabe mi esperanza ¡Qué bueno haberlo encontrado en las breñas caldenses en aquella campaña de 2001, haberlo visto actual en el Congreso, haberlo tenido como compañero aquí en la Consejería y haber visto un Ministro de Hacienda con un claro concepto en la inversión!

Este país se preocupaba por la inflación, el crecimiento del empleo, pero ignoraba que la inversión es la base de todo. Muchas gracias por ese sentido pragmático sustentado en su tesis de que la economía requiere un manejo de política social. Siga la carrera, que lo necesitamos y no tarde.

Muchas gracias, joven Andrés (Fernández, Ministro de Agricultura); usted me acompañó por todo el país. So de Agricultura), me acompañó por todo el país. Después avanzó en esa reforma del ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) y ha hecho un Ministerio de Agricultura con autenticidad, con dignidad, con diligencia. Muchas gracias, apenas empieza su carrera.

Muchas gracias Diego (Palacio Betancourt, Ministro de la Protección Social), pocas personas me ganaron a mí en los recorridos por el país. Usted fue un peregrino de todas las horas de Colombia, un gran combatiente. Todos los parabienes. Nuestra gratitud al Ministro, al amigo y nuestro reconocimiento al combatiente. A usted habría que retratarlo como un cuadro excepcional de Bolívar que yo tengo, que lo muestra con espada desenvainada; no la envaine.

Muchas gracias Ministro Hernán (Martínez Torres, Ministro de Minas y Energía). ¡Qué bueno haber encontrado un caribeño espontáneo! Un gran sentido común, con un gran patriotismo, con un gran civismo, con una gran noción de que este país es un país que hay que buscarle los recursos. Muchas gracias.

Tendría yo miles de cosas que decir. ¡Qué bueno saber! Esta mañana el empalme con el Presidente Juan Manuel Santos y con su equipo nosotros dijimos: ‘queremos es contarles problemas’. Esta mañana no hablamos de lo bueno sino que tuvimos la honradez de contarles problemas como tiene que ser en la democracia; todo lo que usted le deja al país.

Para no mencionarlo todo, qué bueno que cuando hemos asistido al vecindario con la misma tormenta de sequía que nosotros, aquí haya energía cuando tenemos el doble o el triple de los habitantes y que usted haya sacado adelante ese modelo de las subastas y que el país quede hoy instalando 4 millones de kilovatios.

Muchas gracias, Ministra Cecilia María (Vélez White, Ministra de Educación). ¡Qué orgullo nos da de hablar de su tarea!

¿Saben qué le agradezco yo? A mí se me hace la boca agua hablando de su tarea, de la tarea de su equipo; cómo gozo con eso, me siento orgulloso, me siento orgulloso. He hablado de usted como cuando mi madre veía que me ponían una medalla en el colegio y hablaba de mí. Muchas gracias, apreciada Ministra.

Muchas gracias, Ministro Carlos Costa (de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial). ¡Qué persona tan importante hemos conocido en usted! Yo diría que con usted hay un diálogo de mirada transparente en temas tan difíciles. Y le repito, ponga cuidado, que he escuchado a muchos líderes del mundo y usted en ese tema suyo les da sopa y seco.

Además esta mañana, cuando lo volvimos a escuchar sobre ese difícil tema de Málaga, usted maneja un lenguaje transparente, desprevenido, con mucha firmeza y sin dogmatismo. Muchas gracias, apreciado Ministro.

Liana (esposa del Ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata), muchas gracias a Luis. Yo creo que si hay un descubrimiento importante es Luis. Luis me cuenta que él llegó al país apenas para una temporada, que se quería ir; vino de paso y que vio por allá un aviso de una campaña que era la nuestra y se fue para allá, y dijo: ‘no, aquí me quedo’.

¡Qué ayuda! Tantos recuerdos, como nos fuimos con él a traer los cruceros, hasta la ida, hasta esa noche que nos desviamos de itinerario y terminamos con el caballito de juguete encantando los cruceros. Luis se desempeña lo mismo en la macrorrueda de Cúcuta, que en un consejo de Colombia Crece en Titiribí, que hablando con los jefes de la economía japonesa, que con Wall Street. ¡Qué descubrimiento para Colombia tan importante es Luis!

Muchas gracias, doctor Daniel Medina (Ministro de Tecnología de la Información y las Comunicaciones); un tema tan difícil. Usted, Martha de De Hart, María del Rosario (Guerra), son responsables de esos principios reformistas tan importantes en Telecom, Adpostal, la televisión, y que este país además de haber dado ese gran salto en telefonía celular, esté dando ese gran salto en banda ancha, en esa revolución de las comunicaciones.

Los colombianos sienten hoy que las comunicaciones son algo tan importante como el agua o la energía. Eso se tendrá que definir rápidamente como un servicio público esencial. Muchas gracias y no abandone la lucha vigorosa por la Patria y por su tierra, el Casanare.

Muchas gracias al Ministro Andrés Uriel (Gallego, Ministro de Transporte). Antier yo le dije: Mire —y le dije a la doctora Gloria (Álvarez) en el Inco (Instituto Nacional de Concesiones)— yo no les digo a quién adjudican, como nunca lo he dicho. La ley dice a quién se le adjudica. Pero hay unos compromisos de honor con la Patria y nosotros hasta el último momento trabajamos, porque además hemos procedido con toda honradez. Que nos esculquen. Sacó todas esas obras tan importantes.

Esta mañana le decía yo a algunos compatriotas del Caribe, entre ellos a Ernesto McCausland (Director de El Heraldo, de Barranquilla), y al doctor Pedro Luis Mogollón (Director de El Universal, de Cartagena), les decía toda la Transversal de las Américas, no solamente adjudicada sino que se acaba de firmar el contrato.

Muchas gracias, Ministro; su compañía que data desde 1993. Muchas gracias y muchas gracias por su honradez, por su patriotismo, porque en usted tuvimos un Ministro para pelear en los consejos gremiales, pero dar la cara, y al mismo tiempo consentir a los alcaldes y a los humildes de Colombia.

No es fácil tener esa vocación a interlocutar con todos. Yo en eso me siento muy identificado, porque yo jamás discrimino a mis compatriotas por posición social o económica; jamás los discrimino por el color de la piel. Y no porque me haya formado en la vida en eso, sino porque nací así. Yo si los discrimino por su capacidad y por su afecto a los demás compatriotas. Muchas gracias, Ministro Andrés Uriel.

Muchas gracias Paula (Marcela Moreno, Ministra de Cultura). Yo tuve la fortuna de que llegara al Gabinete un conjunto de jóvenes, muy jóvenes. Usted llegó de 26 años y es una revelación, Paula querida, una revelación; su respetabilidad, su afecto.

Paula, yo tengo muchas cosas que agradecerle. Pero mire ¿sabe qué le quiero agradecer? Aquí el 20 de Julio era un día de descanso; gracias a usted lo volvimos un día de Patria. ¡Qué bueno, qué bueno!

Esté pendiente; quien sea su sucesora en todos los años que vienen, esté pendiente que el 20 de Julio sea un día de Patria. Querida Paula, la transición de convertir el 20, de pasar del 20 de Julio, un día de pereza, a convertirlo, como tiene que ser, un día de febril sentimiento de Patria, es muy importante. A mi me toca mucho el corazón eso.

Lo único que nos queda aquí finalmente es el amor a esta Patria. Gracias por haberme ayudado a cultivar el amor a esta Patria con esa transición del 20 de Julio.

Muchas gracias, apreciado Esteban (Piedrahíta, Director del Departamento Nacional de Planeación). Muchas gracias, Esteban; haber encontrado, en nombre de su solvencia académica y moral, de su responsabilidad, de su patriotismo, de la solidaridad con su región vallecaucana. Un hombre de universidad y con gran comprensión de los problemas nacionales. Un hombre de profundos conceptos en cortas palabras.

Muchas gracias, porque se le empezaron a abrir los ojos al país para no manejar los indicadores de pobreza superficialmente. Muchas gracias, porque usted le dijo a esta Patria nuestra no miren solamente el ingreso, miren el impacto de la política social, miren el índice de oportunidades, miren la pobreza en sus diferentes componentes, miren que está pasando con el Índice de Desarrollo Humano. Muchas gracias.

Gracias, Bernardo (Moreno Villegas, Secretario General de la Presidencia). A no dudarlo, yo voy a despedir en pocos minutos al general Padilla (Freddy Padilla de León, Comandante de las Fuerzas Militares), y hay otro cargo más difícil que el del general Padilla: el cargo de Secretario General de la Presidencia.

Yo he tenido la fortuna de su amistad hace muchos años. Tengo inmenso aprecio por usted, por su familia, por su tierra, ese pedacito de cielo que la Providencia nos regaló (el Quindío). Muchas gracias, Bernardo, por su lucha, por su valor y por su entereza en su equilibrio.

Muchas gracias, Claudia (Jiménez, Ministra Consejera de la Presidencia). Claudia es un hallazgo extraordinario. Muchas gracias, Claudia. Esta semana yo no sabía cómo referirme a unos temas y le dije: Yo siento un deber de Patria de decirte que tienes que avanzar en la vida pública, porque Colombia te necesita.

Pero lo pone a uno, ella en dificultades porque también tiene especial cuidado por sus bebecitos, que aún son muy niños. Pero la Patria te necesita, Claudia querida. Yo me sentiría mal si no te lo dijera.

Bibi, muchas gracias. (Bibiana Taboada, hija de Alicia Arango, ex secretaria Privada y Embajadora ante la Organización Internacional del Trabajo, OIT).

Alicia llegó a la Gobernación de Antioquia en compañía de unas señoras de Bogotá, me pidieron una cita —yo no las conocía— en 1996, que para que participara yo en las elecciones presidenciales del 98.

Ellas me pidieron que renunciara a la Gobernación; habría tenido que renunciar en mayo del 97 y por eso fueron a finales del 96. Y yo les dije: Señoras, no puedo, yo tengo que cumplir la palabra hasta el último día.

Y hablamos de Juancho Arango (Juan C. Arango, ex alcalde de Cartagena y ex presidente de la Cámara de Representantes, padre de Alicia Arango).

Le dije: ‘Si yo puedo más adelante tener una candidatura a la Presidencia, usted (Alicia Arango) es la jefe de debate en Bogotá’. Eso es finales de 1996 y Alicia emprendió, no como jefe de debate en Bogotá, sino en todo el país en enero de 2001.

En todo ese periodo nunca la vi más, pero no necesitamos sino hablar una palabra. Su mamá es una guardiana de la moral pública, es un blindaje contra la intriga y contra la corrupción; y así procedió en las campañas y aquí en la Presidencia.

Además, ese carácter, esa capacidad de decir las cosas con tanta franqueza, de llamar al pan y al vino por su nombre, fueron muy útiles en esta decisión de la Organización Internacional del Trabajo, que por primera vez excluye a Colombia de la lista de países sancionados. Ahí hay un gran trabajo del Vicepresidente (Francisco Santos), de Diego (Palacio, Ministro de Protección Social), un gran trabajo de Clemencia (Forero), la Viceministra (de Relaciones Exteriores), un gran trabajo de Angelino (Garzón, Vicepresidente Electo) y un gran trabajo del carácter de su madre.

Ella, con su carácter y en momentitos, produce resultados que, en ausencia de ese carácter, demoran años.

Apreciado Miguel (Peñaloza, Alto Consejero para la Competitividad y las Regiones), la amistad suya, su apoyo, ese rigor técnico en esas campañas. Muchas gracias por esa compañía.

Ustedes saben que si de algo vive enamorada mi alma, es del diálogo con mis compatriotas. Muchas gracias por su compañía en toda hora, por ese seguimiento.

Yo creo que el seguimiento a las regiones y a la tarea de Gobierno, a las regiones por usted y su antecesora, Any Vásquez; a la tarea de Gobierno, que empezara José Roberto Arango y en esta etapa final llevara Claudia Jiménez Jaramillo, son unos principios muy importantes para que los gobiernos le cumplan a la ciudadanía. Muchas gracias, apreciado Miguel (Peñaloza).

Muchas gracias a Diego Molano (Director de la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional). Está hecho de la misma materia prima de Luis Alfonso (Hoyos, anterior Director y actual Embajador de Colombia ante la OEA), esa materia prima de patriotismo, de entrega. Diego ¡Qué bueno poder decir esa honestidad con que se manejaron esos programas!

A nadie se le preguntó por quién votó para que participara en Familias en acción y en Familias Guardabosques. ¡Qué bueno como llegaron esos programas a la población colombiana! Usted es un hombre riguroso y tranquilo, riguroso y equilibrado. Todos los éxitos en lo que lo espera, apreciado Diego.

María Cecilia (Donado, Alta Consejera para el Bicentenario), muchas gracias, primero por su lucha para que el Carnaval de Barranquilla fuera elevado a la categoría de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad; por su tarea como Viceministra de Cultura y por su empeño, en un año de tantas dificultades fiscales, para que saliera bien la conmemoración del Bicentenario de la Patria.

Yo creo que tuvo dos características importantes; se lució el día que era, pero no se hizo en un día, sino en una serie de eventos que requirieron mucha dedicación. Muchas gracias.

Yo quiero agradecer inmensamente a todos, tener nosotros la fortuna de contar con compañeros como el doctor (Juan Francisco) Miranda, el Director de Colciencias (Departamento Administrativo de Ciencia Tecnología e Innovación), el transformador de Colciencias; ese gran ciudadano, ese señor, ese científico. Yo lo aplaudo de todo corazón, mi gratitud.

Doctor (John) Pearl (padre de Frank Pearl, Alto Comisionado para la paz y Consejero para la Reintegración), yo hablé con Frank esta semana; esta muy entusiasmado en la Universidad de Harvard. Transmítale todos nuestros agradecimientos. Un hombre sumamente organizado, entusiasta y tiene un record, él y Luis Carlos Restrepo (anterior Alto Comisionado) para decirle al mundo.

Aquí en los años noventa, en nombre de la paz, se desmovilizaron 4 mil, pero pasaron de 12 mil a 60 mil. En estos años de la Seguridad Democrática, en nombre de la paz, en nombre de la seguridad, se han desmovilizado 54 mil y se han reducido de 60 mil a 8 mil, muchas gracias.

Muchas gracias César Mauricio (Velásquez Ossa, Embajador de Colombia ante la Santa Sede) por su ética, su moral. La compañía suya es una compañía que compromete ética y moralmente. ¡Qué bueno que además es combatiente!

Recuerde lo que le dice este pecador, no olvide la espada de Pablo, César, no olvide la espada de Pablo, mantenga la espada de Pablo; todos los éxitos allá en el Vaticano.

Muchas gracias al doctor Héctor Maldonado, nuestro Director del Dane (Departamento Administrativo Nacional de Estadística); su equilibrio, su independencia, su objetividad y al mismo tiempo su compromiso.

Muchas gracias a quienes han sucedido a Jaime (Bermúdez) en Comunicaciones; a Jorge Mario Eastman, nuestro Viceministro saliente de Defensa, a Mauricio Carradini. A todos ellos muchas gracias.

Muy apreciado almirante Rodolfo Amaya Kerquelen, al medio día del 7 de agosto de 2002, empecé a trabajar con un escolar con uniforme de la Armada. Era usted capitán. Muchas gracias por su disciplina, su transparencia, su rigor, su lealtad, su sentido de Patria, su vocación siempre de estudiar, de ir en mejoramiento continuo.

Espero que la vida me dé la oportunidad de verlo en los más altos destinos, que como dijera el Libertador (Simón Bolívar), ustedes son buenos en el combate. Ahí vemos a Juan Pablo, su hermano, de general de la República al frente de la tarea de la Brigada de Bogotá.

Muchas gracias, apreciado almirante. Yo no tengo manera de agradecerle su compañía en todas las horas de ocho largos años. Gratitud infinita, apreciado almirante.

Muchas gracias, apreciado general Flavio Buitrago Delgadillo (Secretario para la Seguridad Presidencial). General, la Providencia es muy generosa con uno, mandarlo a usted a protegernos. Su trasparencia, su condición de ciudadano elemental, con ese gran compromiso con su Policía y con su Patria.

En usted en estos años vi yo lo mejor de la Patria y de Boyacá. Gracias por su amistad, su seriedad, su audacia para protegernos; lo estimamos mucho, apreciado general y queremos verlo en las mayores responsabilidades de nuestra Policía.

A todos los equipos de ustedes.

Muchas gracias, apreciada Helena (Bermúdez, Secretaria Privada). Usted acompañó a Alicia (Arango), a Ximena (Garrido Restrepo, actual Cónsul en Londres), todos estos años desde la campaña.

Hicieron a un equipo de trabajo con mucho rigor, con mucha seriedad y ha ejercido con toda entrega esta Secretará Privada en los últimos meses. Muchas gracias.

Muchas gracias, apreciado Edmundo (del Castillo, Secretario Jurídico). ¡Qué tarea tan difícil le ha tocado a usted! Porque a usted le tocó trabajar con un Presidente que concilia todos los días con los ciudadanos, pero que no concilia con aquellos que quieren aprovechar la Ley para hacer daño.

Muchas gracias por su paciencia, su fortaleza, su compañía y le toca seguir este trabajo, apreciado Edmundo. Mi gratitud infinita y tiene que perdonar mis hervores, querido Edmundo.

Pero qué tal que no los tuviera. Una vez estábamos en Cali en plena campaña y se estaba acercando un señor. La doctora Alicia Arango dijo ‘párenlo’ y se atravesó a pararlo. Y le dije: déjenlo que se arrimé. Y el señor dijo: ‘no, es que yo quiero decirles que no lo pulan tanto, que le quitan la gracia. Muchas gracias, apreciado Edmundo.

Quiero agradecer a los equipos que los han acompañado a ustedes, de corazón. Infinita gratitud, esto ha sido… ¿Adónde está Claudia Salgado (Asesora de la Secretaría General de la Presidencia)? Claudia, muchas gracias; le ha tocado tan difícil, apreciada Claudia.

Ángela (Ospina Baraya de Nicholls, Consejera para Programas Especiales), muchas gracias por la compañía a Lina (Moreno de Uribe), tu talento. Porque, como nieta de ese ex presidente del sentido común, de la laboriosidad, del impulso al emprendimiento que fue el doctor Mariano Ospina Pérez, tienes todo el sentido de servicio a Colombia. Muchas gracias, apreciada Ángela.

Y muchas gracias a las familias, queridas familias. Sé sus angustias. Si les llegaron tarde es por culpa mía, si faltaron los sábados a los eventos familiares, es por culpa mía; si los domingos no estuvieron en el almuerzo de la familia, es por culpa mía. Familias, muchas gracias.

La familia del servidor público entregado es una familia muy abnegada. A ustedes, queridas familias, muchas gracias.

Vamos terminando esta tarea. Toda semillita de éxito es de ustedes; las dificultades, los errores, los faltantes, son de este temperamento, de esta carnita que se quedó pequeña para estas explosiones.

Muchas gracias a todos. Y simplemente permítanme hacerles la última petición: los quiero mucho y para mí es un tesoro poder tener la amistad de ustedes.

Muchas gracias”.


 
Compartir