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Palabras del Presidente Álvaro Uribe Vélez en la clausura del Congreso Colombiano de la Construcción

Yumbo, Valle del Cauca, 24 oct (SP). “En un momento de crisis de la economía, de esta profunda preocupación que ronda por todo el planeta, cuando se acude a la Asamblea de Camacol (Cámara Colombiana de la Construcción) se acude a un sector de esperanza, porque, justamente, en las dificultades económicas, la construcción de vivienda, la construcción de infraestructura tienen que cumplir un papel contrario a la fase negativa del ciclo económico. Una tarea anticíclica.

Voy a expresarles a ustedes, apreciados compatriotas, fundamentos elementales del Gobierno; las apreciaciones sobre las dificultades de la economía y a hacer algunos comentarios sobre la intervención que acabamos de escucharle a la doctora Beatriz Uribe Botero, su Presidenta Ejecutiva, y al doctor Alvaro Hernán Vélez Trujillo, el Presidente de su Junta Directiva.

Unos años muy buenos en la construcción, unos nubarrones difíciles.

Fundamentos del Gobierno

El Gobierno sigue trabajando en la visión de que Colombia se aun país que construya más y más confianza. Soportamos esa visión en la seguridad democrática, en la confianza inversionista con responsabilidad social y en la cohesión social. Hay que repetir esos tres fundamentos una y otra vez.

Todas las naciones necesitan principios elementales que vayan asentándose en el corazón y en la conciencia de ciudadanos y que sean, también, guías sólidas.

La Seguridad Democrática y la confianza inversionista crean un marco de prosperidad, el único que nos permite avanzar en la cohesión social que, a su vez, se constituye en la gran validadora de la Seguridad Democrática y de la confianza inversionista.

Muchas gracias por su apoyo a las Fuerzas Armadas de Colombia, por su generosidad, apreciados compatriotas, con los soldados de la Patria.

Intangibles de la Seguridad Democrática

Permítanme hablar de algunos intangibles, logros importantes en materia de seguridad. No hablar hoy de la disminución del asesinato, de las masacres, de los secuestros, sino de algunos intangibles que son bien importantes, reconociendo todo lo que nos falta.

Los gobiernos tenemos el deber de estar en un proceso evaluativo de rendición de cuentas y de autocrítica todos los días. Ver en qué se ha avanzado y ver dónde tenemos obstáculos, errores y tratar de corregirlos.

En materia de intangibles ganados en seguridad, diría yo que el primero es haber recuperado el monopolio del Estado para combatir a los criminales. El monopolio de la Justicia del Estado que había sido rebasada por guerrilleros y/o paramilitares, en muchas regiones del país.

Esos grupos terroristas se habían convertido en los usurpadores de facto, de la Justicia colombiana, en muchas regiones.

Hemos dicho que el país ha superado el paramilitarismo y debilitado la guerrilla.

¿Por qué ha superado el paramilitarismo?

Porque la palabra se utilizó para denominar los grupos criminales de organizaciones privadas, cuyo objeto era combatir la guerrilla. Hoy, el único que combate la guerrilla o algún otro criminal es el Estado.

Se han desmovilizado en este Gobierno 48 mil integrantes de los grupos terroristas: unos 35 mil de los paramilitares y alrededor de 13, 14 mil de las guerrillas.

Este año ya estamos llegando a tres mil desmovilizados de la guerrilla. Una tarea costosa y difícil, la tarea de la reinserción.

Han reincidido tres mil de los desmovilizados. El Gobierno ha practicado la norma de tener generosidad con la desmovilización y tener toda la fortaleza de autoridad con la reincidencia.

De los reincidentes, actúan hoy 400. Muchos han sido dados de baja o están en las cárceles nuevamente. ¿Que se observa? Se observa que antiguos paramilitares reincidentes son hoy socios de la guerrilla en el narcotráfico, en la extorsión, en el secuestro.

En Nariño, la organización ‘Nueva Generación’ actúa en alianza con el Eln, en esos negocios malditos. Visitamos Aguachica (Cesar), y mientras la guerrilla cuida los cultivos de coca en el Catatumbo, las bandas criminales los comercializan en el valle del río Magdalena o en las llanuras del Cesar. Y así sucesivamente.

Se crean disfraces políticos. Uno de esos bandidos que falta por capturar, el señor ‘Don Mario’, aparece con una sigla de autodefensas, cuando sabemos que están dedicados, enteramente, a la extorsión, al secuestro, al negocio de los narcóticos.

Con perseverancia, el Estado terminará teniéndolos a todos en la cárcel.

Un segundo intangible: los colombianos han ganado confianza. Muchos ciudadanos no se atrevían a demandar del Estado la provisión del servicio de seguridad. Eran indiferentes o tenían que resolver el problema por sus propios medios.

Hoy hay más confianza en el colectivo, en la institución armada de la Patria. Diría yo que una gran ganancia.

Un tercer intangible: los colombianos temían dar testimonio o lo encontraban inútil. Hoy los colombianos dan testimonio, denuncian, lo encuentran útil.

Lo importante es no pasar del extremo en que nos encontrábamos, de la falta de testimonio, al otro extremo peligroso que sería la utilización de la manipulación del testimonio para tramitar querellas políticas. Eso no se puede permitir.

Otro intangible: las víctimas no se atrevían a reclamar por temor o porque lo encontraban inútil. Ahora han ganado confianza; han aparecido más de 150 mil víctimas; reclaman la reparación.

Y la reparación se ha convertido en un punto importante de la agenda nacional.
Reparación total no hay. Pero allí donde se hace un esfuerzo de reparación se mata un germen de venganza, se mata un germen de odio.

Proyecto de ‘Ley de Víctimas’ debe ser moderado

Lo que le queremos pedir al Congreso de la República es que el proyecto de ley sea moderado. El Gobierno expidió el año pasado un decreto que establece la reparación administrativa.

El Congreso avanza con un proyecto de ley; yo temo dos puntos:

El punto de que sea tan ambicioso que se convierta en un proyecto inocuo; que el fisco colombiano sea incapaz de cumplir. Y temo, también, el gravísimo error que consistiría en darle el mismo tratamiento a los crímenes de las organizaciones terroristas, que a las eventuales violaciones de los derechos humanos de agentes del Estado. Eso podría producir un efecto nefasto en la motivación de la Fuerza Pública de la Patria.

Con esos comentarios, seguimos en la tarea de que el país avance en la reparación de las victimas. Muy costoso.

Con el Decreto del año pasado habíamos estimado un costo para los años venideros de 7 billones. Se está hablando en el Congreso de la República de un costo que puede superar los 23 billones.

Hay que moderar esas expectativas, porque puede salir una ley muy buena y, después, presentar un grave y elevado estado de incumplimiento.

Estos son algunos de los intangibles en la política de seguridad.

‘La Fuerza Pública no nos puede defraudar’

Quiero hoy hacer un comentario, al oído de todos los colombianos desde Camacol: La Fuerza Pública no nos puede defraudar. En un Estado de Opinión en el cual ha sido bien difícil hacer el tránsito del temor a políticas de seguridad, a la confianza en políticas de seguridad, esa confianza hay que fortalecerla.

La política de seguridad hay que acompañarla de la verdad, de la eficacia y de la transparencia.

Yo no puedo ocultar que me duele profundamente que aparezcan oficiales del Ejército vinculados a crímenes de Soacha. Eso nos hace mucho daño.

En la época de la historia en la cual más se ha apoyado al Ejército de Colombia, más se le ha defendido, más se le ha acompañado por la opinión y por el Gobierno, no hay derecho, no hay derecho a que se comentan esos graves crímenes.

El Gobierno, que durante más de seis años, en toda hora, ha apoyado a la Fuerza Pública y la defiende en todo momento, reclama, con indignación, por esas fallas tan graves en materia de Derechos Humanos.

Se vienen adelantando, simultáneamente con las investigaciones de la Fiscalía las investigaciones administrativas, y los culpables tienen que ser llevados a la cárcel y tienen que ser condenados con las máximas condenas.

El Gobierno tiene toda la firmeza para apoyar a la Fuerza Pública, pero toda la firmeza para defender su transparencia, para exigir su transparencia.

La semana pasada, tuve la fortuna de visitar esta gran ciudad y acudir a una de sus universidades a defender la Fuerza Pública, frente a las acciones terroristas que se habían producido en el departamento del Valle del Cauca y que dejaron heridos 32 policías, uno de ellos perdió sus dos manos.

Vine a un foro universitario contestatario, a defender allí los Derechos Humanos de los policías y de los soldados de Colombia.

Hoy, en esta misma ciudad, tengo que decir que nos hacen quedar muy mal los oficiales del Ejército que violan los Derechos Humanos y que aparecen vinculados a investigaciones por asesinatos denunciados como el caso de algunos de estos jóvenes de Soacha.

Confianza inversionista

El tema de la confianza inversionista. Apreciados compatriotas, Colombia no ha sido hostil a la inversión. Lo que h marcado la diferencia en este Gobierno es el gran esfuerzo, la gran convicción y la búsqueda de medidas coherentes para estimular la inversión.

La tasa de inversión ha crecido; ha pasado del 12, 14 al 21, 24, 27, 27 y medio. Hoy es una tasa más estable por arriba. La inversión extranjera directa ha pasado de 700, dos mil millones de dólares en los últimos años, 10 mil 500, 6 mil 500, 9 mil 28. Ojalá este año no estemos por debajo de 10 mil, como estábamos seguros, hasta hace dos meses, que íbamos a conseguir esa meta – hay nubarrones a los que me referiré más adelante para los años que vienen-. Es una inversión hoy más constante y más voluminosa.

En América Latina no creen muchos países que Colombia los haya superado en inversión extranjera directa. Habla uno con gobiernos y dicen: eso es mentira. Como Colombia tiene hoy más inversión extranjera directa que tal país, que tal otro, que históricamente la superaban.

El 56 por ciento de esta inversión está llegando al sector de minería e hidrocarburos y el 44 por ciento, a otros sectores de la economía.

Requisitos y estímulos a la inversión

El requisito: que tenga responsabilidad social. Responsabilidad social es transparencia en las relaciones entre la inversión y el Estado, en la tributación.

Si bien hemos reducido la evasión, hemos aumentado el número de contribuyentes, todavía hay que luchar por mucha más transparencia en la tributación.

Responsabilidad social es cumplimiento con las normas ambientales. Este país producía 34 millones de toneladas de carbón, este año va a producir 80. En unos pocos años puede llegar a 110. Pero eso no se puede hacer maltratando los derechos ambientales de las comunidades de las zonas de extracción de carbón.

Este país tiene una gran posibilidad en biocombustibles. Nosotros hemos creado los estímulos tributarios, el reglamento internacional. El país va a terminar este año produciendo un millón de litros de alcohol carburante a partir de caña de azúcar y un millón de litros de biodiesel, a partir de aceite de palma africana. Pero eso no se puede hacer afectando la selva o limitando la seguridad alimentaria.

Responsabilidad social es construir vivienda social con espacio digno; construir vivienda social en las zonas de clima de alta temperatura con posibilidades de ventilación, frescas; construir vivienda social con posibilidades de ampliación; construir vivienda social con espacio público, con andenes, con zonas verdes, con sitios de recreación.

La vivienda se puede ampliar. La zona pública, cuando se elimina desde un comienzo, la comunidad queda condenada a vivir sin zona pública.

Responsabilidad social, apreciados compatriotas, es entender que el capital es una fuente de bienestar, no un elemento de especulación.

Sostuvimos, durante los dos años, la tesis de que en esa etapa preocupante de revaluación, no podíamos facilitar la llegada de capitales especulativos de corto plazo al país. Debate difícil. En algunos momentos el Gobierno confrontó muchas dificultades para sostener esas medidas.

Los hechos de la economía mundial, la incidencia de la especulación como causa determinante de esa crisis, nos ha dado la razón: el país tiene que poner todo el cuidado para promover el capital como herramienta productiva y de bienestar y para evitar que el capital sea usado como herramienta de especulación.

Responsabilidad social es la fraternidad laboral. Nosotros abogamos por un país con fraternidad laboral.

Nos parecen muy graves las relaciones laborales de capitalismo salvaje o en el otro extremo, de odio de clases. Necesitamos relaciones laborales de fraternidad.

Quienes asistimos a la universidad pública, en los 60, en los 70, sabemos del daño que se le hizo al país con el odio de clases, que trajeron las guerrillas de entonces, todavía teóricas, todavía con el ideal marxista de la dictadura del proletariado, de la socialización de los medios de producción, de la sociedad comunista, con la modalidad estatal de la dictadura del proletariado y con el método político de la lucha de clases. Eso, como el extremo del capitalismo salvaje, ha hecho profundo daño.

Cada empleador colombiano, cada trabajador colombiano, tiene que hacer un gran esfuerzo por la fraternidad laboral.

Los corteros del Valle del Cauca

Quiero referirme, aquí, al tema de los corteros de los ingenios del Valle del Cauca.

El Gobierno ha venido haciendo grandes esfuerzos. Ahora recibí una carta pública que me hace llegar la Sociedad de Agricultores del Valle del Cauca y el Comité Intergremial, donde me piden el despeje de los ingenios y la utilización de la conmoción.

Nosotros no podemos utilizar la conmoción para resolver problemas laborales o problemas vinculados a relaciones laborales.

La reciente conmoción declarada no fue para resolver el problema laboral de la Justicia, sino para resolver el grave estado de atraso que ese paro le agregó a la congestión histórica de la Justicia. Hay que dejar en claro esa diferencia.

Este Gobierno no ha permitido bloqueos de vías. Este Gobierno ha sido claro en que una cosa es la protesta social y otra cosa es la violencia. Y eso nos ha causado, a lo largo de estos seis años, dificultades y enfrentamientos, pero mantenemos, con toda firmeza, esa línea.

Lo que yo no puedo es entender la situación. Porque un día los mismos empresarios me dicen: No, estamos en el proceso de arreglar y aquí lo que hay es unos bloqueos no de sitios públicos, sino de unas factorías privadas, de unas vías privadas. Presidente, no, nosotros estamos en el proceso de arreglar.

Entonces, a mí me sorprende leer ahora la carta que me pide entrar con la Fuerza Pública a hacer esos despejes.

A lo largo de estas semanas hemos encontrado dos posiciones:

Por un lado los ingenios dicen -entre los ingenios hay mucha diferencia; unos pequeños, unos más grandes; otros en mejor situación económica; otros en situación económica no tan buena-: no podemos negociar un tiempo unificado. Nosotros tenemos que negociar individualmente, por ingenio, de acuerdo a las posibilidades económicas de cada ingenio.

Y los trabajadores dicen: Nosotros necesitamos una negociación unificada; nosotros no queremos trabajar más con cooperativas; queremos que los ingenios nos vinculen directamente. Y los ingenios dicen: No podemos.

Hay que entrar a resolver esa contradicción, con fraternidad.

Primero, el país no puede pasar de los excesos sindicales a abusos de cooperativas. Cualquier extremo es pernicioso. Segundo, se acaba de aprobar una ley, que la impulsó el Gobierno, que dice: ‘Las cooperativas no pueden ser intermediarias laborales. Tienen que ser verdaderos empleadores y cumplir con las características de ese contrato realidad, que es el contrato de trabajo.

Las cooperativas tienen que pagarles a los cooperados todo: una remuneración que no esté por debajo del salario mínimo; afiliarlos a la seguridad social; afiliarlos a las instituciones de la parafiscalidad como el Sena.

A mí me parece que se debía buscar una solución como esta: que se cumpla con esa ley reciente y que se resuelva el problema económico de los cooperados.

Yo creo que los empresarios van a tener que pensar de esta manera: si no los pueden vincular de manera directa, para que sean subalternos laborales del ingenio, entonces, aceptar que son las cooperativas las que tienen que operar como verdaderos empleadores y entrar a hacer un acuerdo de elevación de la remuneración, para que se constituya un esquema de remuneración de fraternidad laboral.

Y, por supuesto, los trabajadores también facilitar un acuerdo en esa dirección.

El Gobierno ha ofrecido que cualquier acuerdo al que se llegue en esa materia, se pedirá la vigilancia de la Organización Internacional del Trabajo, como garante de su cumplimiento.

Hago una invitación para que se avance en la solución de este problema, que tanto daño le hace al Valle del Cauca y al país.

Es un problema que permite la infiltración de mezquinos intereses políticos y permite que llegue al terrorismo a presionar. Como lo hemos comprobado aquí en las últimas seis semanas.

El tema de la fraternidad laboral es fundamental, en materia de responsabilidad social empresarial. La responsabilidad social es la condición fundamental para la confianza inversionista.

Estímulos a la inversión

Veamos ahora la otra cara: los estímulos a la inversión.

Primero, la reiteración de que este país es un país amigo, garantista de la inversión privada, doméstica e internacional. Eso no se puede dar por descontado, apreciados compatriotas. La historia es cíclica.

Cuando pensábamos que habíamos llegado al fin de la historia ideológica de la humanidad con el libro de Fukiyama, ahora aparece otro libro, que se llama ‘El Retorno a la Historia’, que muestra cómo se van reciclando las viejas autocracias.

Cuando pensábamos que había todos los espacios para el sector privado, aparecen en el continente modelos hostiles al sector privado, que se fundamentan en monopolios estatales.

Cuado fracasaron los monopolios de la Revolución Boliviana de 1952; del Brasil, entre 1930 y 1960; los monopolios del General Velasco Alvarado en el Perú, pensamos: América Latina en adelante será totalmente amiga de la inversión privada.

Y hoy vemos que quieren renacer esos monopolios estatales. Los mismos que precipitaron el colapso de la Unión Soviética; la transición de la China de Mao Tse-Tung a Deng Xiao-Ping; la caída del Muro de Berlín.

Los historiadores le deben a la humanidad una respuesta: qué incidió más en esos procesos: si la falta de libertades o la falta de calidad de vida. Yo creo que la falta de calidad de vida incidió mucho.

Por las rendijas del Muro de Berlín, los alemanes del Este, en medio de su postración, veían con envidia el florecimiento de la calidad de vida de Alemania Occidental.

El pueblo soviético llegó en un momento en que dijo: No nos pueden deslumbrar más con los éxitos armamentistas, porque estamos con hambre.

El pueblo chino tuvo que decir: El socialismo no es pobreza. Tenemos que hacerlo compatible con la economía social de mercado para salir adelante.

¿Y que había causado toda esa tragedia, esa postración? Unos modelos económicos sustentados en monopolios de Estado, obsoletos y corruptos. Muy grave que en algunos países de América Latina se quiera regresar a eso.

Y se puede llegar a una gran tragedia. Que a un modelo de esa naturaleza se le acabe el gas, al otro el petróleo; o que no pueda aumentar la producción de petróleo y no aumente el precio y se continúe deprimiendo y que, adicionalmente, se destruyan los otros sectores de la producción por falta de confianza inversionista.

¿En qué quedan esos países? ¿Y en qué queda el nuestro? Es que somos todos interdependientes. Si a Colombia le va bien, a los vecinos les va bien. Si a los vecinos les va bien o mal, a Colombia le va bien o mal. Son unas economías muy interdependientes, donde los unos nos tenemos que preocupar por el bienestar de los vecinos.

Por eso es muy importante en este momento repetir que este es un país garantista de la inversión privada.

Para la confianza inversionista se necesita mejorar los indicadores macroeconómicos.

Hemos reducido el endeudamiento del 47.50 al 27 del PIB. Si incluyéramos a Ecopetrol en las cuentas nacionales, seguramente tendríamos dos puntos más a favor. Ya Ecopetrol tiene que estar por fuera de las cuentas nacionales por la reforma, que ha capitalizado, en cabeza de particulares, el 10 y medio de la estructura de acciones de la empresa.

Un 27 por ciento de endeudamiento en este momento hay que manejarlo con delicadeza. Me voy a referir al tema más adelante.

Si le sumamos al déficit del Gobierno Nacional central, que era del 6.2, el problema de las reservas del Seguro Social, teníamos un déficit del Gobierno Nacional central del 7 y medio. Se ha reducido al 3.2.

¿Qué nos preocupa? Cómo vamos a manejar en la crisis las tendencias sobre las cuales estamos ejerciendo toda la voluntad de reducción del endeudamiento y de reducción del déficit.

Por ejemplo: al Gobierno Nacional, el año entrante, las pensiones le cuestan 22 billones. El Fondo Nacional de Pensiones del Presupuesto paga 15 billones y hay que trasladarle 7 billones al Seguro Social. Eso es más de 5 puntos del PIB.

Y ahí no están sumadas las pensiones de Telecom en liquidación; no están sumadas las de Ecopetrol; las del departamento del Valle del Cauca; las de la ciudad de Cali.

En el solo Gobierno Nacional central, el país gasta en pensiones 5 puntos del PIB. Otros países de América Latina: 2 y medio.

Aquí hemos tenido responsabilidad social con las pensiones. En otros países de América Latina las licuaron. Permitieron que las deterioraran procesos inflacionarios sin medidas, para contrarrestar esa inflación, como los ajustes pensionales que se introdujeron en la legislación colombiana desde hace muchos años.

Vamos a ver, en medio de estas dificultades, cómo logramos mantener unas tendencias positivas en materia de endeudamiento y en materia de déficit, que son fundamentales para la confianza inversionista.

Reforma administrativa

En el análisis hay que introducir el punto de la reforma administrativa. Este Gobierno ha reformado 411 entidades del Estado. Son unas reformas muy difíciles.

Entidades del Estado donde en muchas predominaba esa mezcla vitanda entre politiquería y excesos sindicales. Difícil la reforma de la vieja Telecom; la reforma que se están adelantando en las clínicas del Seguro Social.

Ustedes van a las clínicas del Seguro Social en Bogotá hoy y las ven en un proceso muy importante de mejoría. ¿Por qué? porque se sustrajeron del Seguro Social y se han entregado a una entidad, cuyos socios son la Caja de Compensación (Compensar), la Universidad del Rosario y la Fundación de Hermanos de San Juan de Dios.

Ya estamos en el proceso de las reformas de las clínicas del Seguro Social aquí en Cali y en el sur del país.

La reforma de Ecopetrol: primero la reforma laboral, la pensional. Contra una oposición ideológica que parecía insuperable. Le ha dado larga vida a Ecopetrol y le ha aumentado mucho la capacidad de inversión.

Antes de la reforma, la capacidad de inversión de Ecopetrol era de 500 – 700 millones de dólares al año. Ahora es de más de 4 mil millones de dólares al año. Lo que nos va a ayudar mucho a ir extendiendo en el tiempo la condición de autosuficiencia en hidrocarburos.

Una de las 411 entidades reformadas es el Sena- ¡Y qué difícil fue esa reforma! Porque la apropiación de la politiquería y los extremos sindicales se erigieron en una barrera para oponerse a esa reforma.

Con la conducción del doctor Dario Montoya se ha adelantado esa reforma y el Sena ha pasado estos años de capacitar un millón 100 mil trabajadores por año, a capacitar casi 6 millones. Ha pasado de tener 38 mil estudiantes en técnicas y tecnologías y se acerca a 250 mil. Ha pasado de 5 millones de horas de enseñanza al año, a casi 16 millones. Este año el Sena puede tener en ambiente virtual, a lo largo del año, 2 millones de estudiantes.

Y se está convirtiendo, con su plataforma de virtualidad, en el principal instrumento del bilingüismo en Colombia. En poco tiempo debe tener 500 mil estudiantes estudiando inglés a través de Internet, de manera gratuita. La mayoría de los profesores son nuestros compatriotas del Archipiélago de San Andrés y Providencia.

La virtualidad que les ha propuesto el doctor Dario para avanzar en la capacitación de los trabajadores de la construcción, ayuda mucho.

Yo los invitaría, después de hablar casi todos los días de la vida con el doctor Dario, sobre estos avances del Sena, y escuchar a la doctora Beatriz y al doctor Álvaro Hernán, a que en ese buen entendimiento de Camacol con el Sena, avancemos hacia la masificación de la capacitación básica de los trabajadores de la construcción, apelando a esa magnífica herramienta que es la virtualidad.

Se han reformado 411 entidades del Estado. Eso produce un impacto muy positivo en el gasto público. Eso nos ha ahorrado un billón 400 mil millones al año.

Si no hubiéramos reformado las clínicas del Seguro Social, que todavía faltan muchas por reformar, este año estarían llegando sus gerentes a buscar 800 mil millones del presupuesto nacional, para poder equilibrarlas; solamente en un año fiscal.

Hemos introducido los estímulos tributarios. Sostuvimos los estímulos tributarios a la construcción, pero después de una discusión, que tuvo mucha oposición, logramos introducir unos estímulos tributarios de la mayor importancia: cultivos de tardío rendimiento, biocombustibles, turismo, industria.

Cualquier inversión que se hace hoy en Colombia tiene una deducción tributaria del 40 por ciento. Y se puede utilizar en el número de años fiscales que se quiera. No hay que utilizarlo en el mismo año en que se hace la inversión. Puede diferirse.

Las zonas francas. El país tenía 11 zonas francas; hoy tiene 37 nuevas, que están en proceso de instalación, gracias a la nueva Ley de Zonas Francas.

El sector de la construcción, en su parte industrial, puede beneficiarse o de la deducción del 40 por ciento o de la figura de zonas francas.

¿Qué atributos tiene la figura de zonas francas?

Primero, la zona franca hoy se puede instalar en cualquier sitio del territorio; no hay sitios predestinados. Segundo, se puede utilizar por una compañía o por muchas. Tercero, la zona franca no paga IVA ni arancel para la importación de equipos. Cuarto, no paga IVA para el producto que se vende hacía el mercado externo. El producto final que entra al mercado interno ese sí paga IVA, pero en ningún momento pagan IVA ni arancel los bienes de capital, los equipos.

La zona franca paga un impuesto de renta del 15 por ciento y tiene la posibilidad de un acuerdo de estabilidad de reglas de juego con el Gobierno, de 20 años. Eso ayuda mucho.

Algunos me dicen: Presidente, hay que quitar esos estímulos por la crisis. Y yo les quiero decir a todos mis compatriotas: ¿Por qué los vamos a quitar, si apenas están empezando a producir resultados; si son para nuevas inversiones? ¿Qué sacrificio hacemos con estos estímulos? Ninguno.

¿Por qué? Porque estos estímulos se dan no para inversiones que ya existían, sino para nuevas inversiones. A la vieja inversión no le estamos perdonando impuestos. Estamos aplicando esos estímulos para la nueva inversión.

En el debate del gasto público, del recaudo, para este periodo de dificultades de la economía, es importante tener en cuenta esto: los estímulos estructurales a la inversión por la vía tributaria que hemos introducido en este Gobierno.

Tratados de comercio

Estamos en el trabajo de los tratados de comercio. Se firmó el Tratado con Chile; el Tratado de Profundización de Inversiones con Perú; el Tratado Comunidad Andina-Mercosur; el Tratado con los tres países centroamericanos del Triángulo del Norte.

En unos días se firma el Tratado con Canadá y vamos a ver cómo seguimos con esta lucha hasta obtener la aprobación del TLC con los Estados Unidos.

Estamos en la víspera de cerrar el Tratado de Protección Recíproca de Inversiones con China y avanzando en la negociación con India. También se va a firmar el Tratado de Comercio con Suiza y con cuatro socios comerciales de Suiza y estamos en la búsqueda del tratado con la Unión Europea.

Con el Ministro de Comercio Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, hemos hablado de la necesidad de preferir, en este momento, los tratados de protección recíproca de inversiones y de desmonte de la doble tributación, incluso sobre los de comercio. Porque en esta hora lo que necesitamos es que el país sea más atractivo a la inversión.

Los tratados de protección recíproca de inversión dan mucha confianza. Y los tratados de desmonte de la doble tributación dan mucha posibilidad, porque viene un inversionista alemán y dice: Invierto en Colombia. Entonces, en Colombia me cobran impuestos por esa inversión y como soy una empresa basada en Alemania, en Alemania me vuelven a cobrar impuestos por esa inversión. Por eso estamos insistiendo en los tratados de desmonte de la doble tributación, que pueden ayudar mucho a la confianza inversionista.

Dificultades de la economía

Permítanme hablar de restricciones al avance económico del país y las dificultades del momento.

Restricción: infraestructura. Tenemos un gran atraso. Estamos haciendo enormes esfuerzos para superarlo.

Ustedes van allá a Buenaventura y hoy hay ahí inversiones, en plena instalación en los puertos, del orden de mil millones de dólares, que se están ejecutando.

Hicimos la renegociación con la Sociedad Portuaria y los nuevos puertos entran en el esquema de zonas francas. Eso les ayuda mucho porque traen todos esos equipos sin arancel y sin IVA y apenas van a pagar una tarifa del 15 por ciento.

Si miramos el corredor vial Bogotá-Buenaventura, este Gobierno aspira a dejarlo todo contratado y en ejecución, para la doble calzada con el Túnel de la Línea.

Construimos el túnel básico de la Línea. Estamos a pocos días de entrar a mirar cuál de las ocho propuestas, para el túnel definitivo, es la adjudicataria de la licitación.

En el tramo Buga-Buenaventura nos falta por contratar 14 kilómetros de doble calzada. Y en todo el tramo Bogotá-Buenaventura, además de estos 14 kilómetros, nos quedaría faltando el tramo de la carretera del Alambrado, entre Armenia y el Valle del Cauca.

La infraestructura en este país es muy difícil, apreciados compatriotas.

Esta ciudad (Yumbo) está del Pacifico a la misma distancia de Santiago de Chile: 140 kilómetros. Pero comparemos la topografía, la geología.

Bogotá está a 580 kilómetros del Pacifico y a mil del Caribe.

En un país mediterráneo como Bolivia, la Paz está mucho más cerca del mar que nuestra Capital de la República.

Confiamos poder adjudicar y dejar en ejecución la doble calzada Bogota- Santa Marta, que está en estructuración por el Banco Mundial.

Avanza muchísimo la doble calzada de Bogotá a Tunja, a Duitama. En los próximos días se abre la licitación para dejar en perfectas condiciones la carretera que baja al Llano.

Confiamos en poder sacar adelante la doble calzada Medellín-Turbo y toda la carretera, en doble calzada, por el Caribe colombiano, desde la frontera con el Chocó hasta la frontera con Venezuela.

Esas son algunas de las obras en las cuales estamos trabajando.

Si ustedes me preguntaran por sectores líderes para enfrentar esta situación anticíclica; esta fase difícil del ciclo económico, sectores anticíclicos: obras públicas y vivienda.

Por eso hay que hacer todos los esfuerzos, en medio de estas dificultades, para sacar adelante los proyectos de ustedes y los proyectos de obras públicas.

Es bien importante hablar de los proyectos de servicios públicos. Hemos reformado las electrificadoras y ahora entramos a venderlas.

Yo tengo la preocupación porque muchos departamentos insisten en comprarlas. El Gobierno ha dicho: no podemos pasar de un clientelismo nacional a un clientelismo local.

Pero como no les podemos cerrar las puertas a los departamentos, hemos puesto, como requisito, que tienen que estar acompañados de un operador independiente, que sea el que opere la electrificadora en el evento de que la entidad departamental la compre.

Nosotros tenemos preocupaciones por lo que pueda (…) la rentabilidad de ese patrimonio para los departamentos y lo que sería perder la oportunidad de que terceros las compren.

Vamos a ver qué pasa. Yo creo que los gobernadores van a tener que mirar, también, qué va a pasar con los valores patrimoniales. Porque una cosa era proyectar valores patrimoniales hace cinco semanas y otra cosa es proyectar valores patrimoniales hoy.

Estamos avanzando en un gran programa de avanzar al ciento por ciento de cobertura eléctrica nacional. Yo creo que eso ayuda mucho al sector de la construcción, en una visión descentralizada.

Plan de aguas

El Plan de Aguas cuesta 8 billones. En lugar de estar (…) a un municipio o al otro, caprichosamente, lo hacemos a través de los departamentos.

Ojala, rápidamente, el Ministro de Ambiente y Vivienda, Juan Lozano Ramirez, la pueda decir al país: en marcha los 32 planes departamentales de agua.

Yo pienso que ese es otro aporte muy importante en materia de infraestructura de servicios públicos, para que la vivienda pueda avanzar en Colombia.

Muchos compatriotas me preguntan: El país tiene plan innovativo. Lo tiene.

Yo quisiera que la Junta de Camacol se reuniera con el Ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata. Allí hay un plan estratégico de innovación muy importante.

De manera concursada, no caprichosa, se están escogiendo los sectores líderes para impulsar la innovación en Colombia.

Y los mayores puntajes han aparecido para el sector cosmético; para el sector de turismo de salud; para el sector de los call center, como los denominan los anglicistas. Pero call center profundos. No simplemente un centro de llamadas para comprar un tiquete aéreo, sino prestar a distancia un servicio de contabilidad, un servicio de arquitectura; que reclamen un edificio para ser construido en Madrid (España) y que el diseño lo pueda hacer una firma colombiana, a través de un sistema de prestación de servicios a distancia, que ahora lo llaman Business Process Outsourcing (BPO). Eso puede ser bien importante para el país.

Biocombustibles

Los biocombustibles. En eso el país tiene grandes posibilidades.

El Ministro de Comercio va a entrar en una nueva etapa de concurso, para nuevos sectores en los cuales se deba promover la innovación. Y en una etapa de concurso para los sectores viejos, a fin de agregar valor.

El país está en un trabajo muy serio de innovación productiva que requerimos.

La vivienda

El tema de la vivienda, preocupaciones de ustedes.

La tierra. Yo discrepo de la idea de que haya que ampliar los perímetros urbanos en la misma proporción en que se necesita crecer la vivienda, dar respuesta a las necesidades de vivienda.

Hacemos un enorme daño ecológico y no hay presupuesto para financiar esa extensión de servicios públicos ni hay presupuesto para que los ciudadanos puedan sostener largas jornadas de movilización todos los días.

Y a mí me parecería muy grave construir todo el Valle del Cauca, del Valle del Cauca ya hay un hectareaje bien importante de tierra agrícola que está construida. O me parecería muy grave tener entre Girardot (Cundinamarca) y Tunja (Boyacá), otra ciudad de México y otra Sao Paulo (Brasil).

Yo estoy preocupado porque se nos acabo el Gobierno y no arranca la renovación urbana.

En la primera reforma tributaria nuestra creamos todos los incentivos tributarios para la renovación urbana.

Yo temo, apreciados compatriotas, que por el camino de ampliación de perímetros, a ninguna parte buena vamos a llegar.

Yo quiero invitar a Camacol, para que con el Ministro de Comercio y los alcaldes de Colombia, definan, en este año, unos proyectos de renovación urbana. Son urgentes.

El tema de capacitación (…) con el Sena. Yo creo que como ustedes lo han propuesto y el Sena lo entiende, se debe adelantar.

El tema del registro. Lo comparto con ustedes. Uno de los retos que le hemos puesto a la Superintendencia es que todas las notarias y oficinas de registro del país estén en línea.

Creo que ese es el presupuesto tecnológico para poder tener en el registro un esquema tan ágil como el que se tiene en expedición de presupuestos.

Ojala, con el liderazgo del Ministerio, estuvieran en permanente contacto con la Superintendencia para avanzar en esa dirección.

El Ministerio de Vivienda tiene unas buenas cifras de avance en la legalización de predios. Confiamos en el trámite en el Congreso de la República del estatuto.

Hemos pasado, en los últimos dos años, de un presupuesto de vivienda de 150 mil millones, a un presupuesto de 700 mil millones.

Hay preocupaciones enormes. Hemos adjudicado 80 mil subsidios para desplazados y no se han hecho efectivos 30 mil.

Preocupa mucho cuando hay rezago en la eficacia de los subsidios.

Miremos eso en el proceso de concertación que ustedes mantienen permanentemente con el Ministro Juan Lozano.

Decisiones del Banco de la República

Es bien importante, en este tema, el costo de dinero.

El Banco de la República ha tomado hoy estas decisiones: no han bajado la tasa de interés de referencia, pero han tomado unas decisiones para inyectarle liquidez a la economía, que bastante deben ayudar en este momento.

Con disminución de encajes que aprobó en su Junta, le inyectan un billón de pesos en liquidez a la economía. Todavía les queda un espacio importante, porque con los encajes marginales habían logrado una contracción de dos billones. Hoy la desmontan en un 50 por ciento, pero queda ese otro espacio.

Han tomado también la decisión de intervenir en el mercado de TES con 500 mil millones. Eso le tiene que ayudar al valor de los TES y a los fondos de pensiones.

Y la otra decisión que han tomado es que en la medida en que tengan que vender dólares, en lo que se llaman las subastas de volatilidad, ahora que se invirtió la tendencia de la tasa de cambio y mientras hace dos meses estábamos enormemente preocupados por la revaluación, ahora lo estamos por la acelerada evaluación.

El Banco ha tomado la decisión que en la medida que tenga que vender dólares en esas subastas de tasas de cambio, lo pesos que recaude serán pesos que inyectará en la compra de TES. Yo creo que el Banco, en este momento, se tiene que constituir en el gran apoyo para fortalecer los títulos soberanos del tesoro colombiano.

Y que lo merece el país porque ha sido un país muy cumplido, tanto con la deuda local como con la deuda internacional.

¿Cómo nos coge esta crisis económica?

La situación frente a la crisis y los riesgos: Cosas buenas y después las malas.

Estamos en mejor posición de reservas. Hemos pasado de 10.600 millones en reservas, a 24 mil millones. Estamos mejor provisionados para enfrentar cartera morosa. Antes, el sector financiero tenía 39 centavos por cada peso de cartera morosa; hoy tiene un peso con 10.

Tenemos un ahorro importante en Fogafin. Fogafin tenía, cuando empezó este Gobierno, 400 millones de dólares; hoy tiene 3 mil millones de dólares. Yo creo que allí hay unos aspectos positivos.

Riegos, financiación y liquidez. El país ha avanzado en materia de deuda pública, porque se ha reducido, como ya lo dije, del 47, 50 por ciento al 27.

Y hay otros avances: antes, el 70 por ciento de la deuda pública era una deuda en moneda extranjera; hoy en moneda extranjera solamente debemos el 25 por ciento.

Tenemos menos vulnerabilidad en el mercado externo, pero tenemos que ser muy cuidadosos en el mercado interno, porque cualquier exceso en el mercado interno, es un exceso del Estado que le quitará recursos al sector privado y en este momento de contracción del crédito en el mundo, es muy importante tratar, por parte de los gobiernos, de respetarle los espacios al sector privado para que pueda financiar.

Tenemos, prefinanciado con los bancos multilaterales, el año 2009.

En el año 2009 Colombia necesita 2.400 millones de dólares de crédito externo. Lo tenemos prefinanciado con los bancos multilaterales. Ojalá la situación no nos lleve a mayores necesidades, que es lo que nos preocupa.

Y vamos a empezar la tarea de prefinanciar 2010 y 2011.

Estábamos buscando fuentes distintas de financiación internacional: Hace dos años reabrimos Japón con mucho éxito; ahora vamos a tener que ser prudentes porque el mundo entero está entrando en la crisis.

El tema de la liquidez. Nos preocupa la liquidez, no solo en la financiación del Estado, sino en la financiación del sector privado.

Aspectos positivos: gracias al control de los capitales de corto plazo, que generó tanta controversia, el sector privado colombiano, en este momento, en lo que aparece hasta ahora, no está sobreendeudado. Eso es un aspecto positivo.

El sector privado colombiano, a diferencia de otros países de América Latina, no parece tener inversiones con la exposición al riesgo de esas inversiones en los derivados. Esas inversiones especulativas en las cuales cayeron tantos inversionistas del mundo y muchos de América Latina. Eso es favorable.

¿Qué nos preocupa?

Nos preocupa que muchas decisiones de inversión en Colombia se puedan aplazar por falta de crédito a los inversionistas. Eso nos preocupa.

Por eso tenemos que hacer ahora redoblados esfuerzos para invitar al país inversionistas de todo el mundo. He tenido el informe que hay unos inversionistas árabes buscando hacer grandes inversiones de turismo en la Costa Caribe. Tenemos que buscar ahora todas las fuentes de inversión del mundo para que vengan a Colombia.

Anoche les decía yo a unos compatriotas inaugurando una tienda de la Cadena Easy en Bogotá:

Ustedes busquen por internet qué amigos tienen en el extranjero. Díganle a todos aquellos que lograron escapar un pesito de la borrasca, que el país seguro es Colombia, que esta es la esquina próspera y segura.

Nosotros nos tenemos que aplicar todos los compatriotas hoy, con entusiasmo, a traer plata del extranjero.

Hay que decirles a los bancos y a los inversionistas: Colombia siempre ha pagado bien. Nunca Colombia ha negado deudas. Ha sido cumplidísimo.

En esta hora de dificultades, la mínima reciprocidad con Colombia es mantenernos abiertas las puertas de financiamiento.

Y hay que decirles a los inversionistas: asústense con otros países pero no con Colombia. Tenemos que hacer un gran esfuerzo para traer inversión al país en este momento, apreciados compatriotas.

El recaudo

El recaudo se nos ha deteriorado por unas causas y se puede deteriorar por otras.

Una vez hablemos, hagamos unos comentarios sobre el recaudo, porque es mi deber informarles a los compatriotas sobre estos riesgos sin causar alarma. Pero tratar de tener la mayor objetividad. Después hablamos de los riesgos del comercio exterior.

El recaudo se nos ha deteriorado. A primero de octubre habíamos recaudado 312 mil millones menos que lo presupuestado.

Dos causas: unos impuestos aduaneros que produjeron menores cantidades de las esperadas y unos estímulos que hubo que dar.

¿Por qué los impuestos aduaneros? Porque esperábamos liquidar impuestos aduaneros con dólar de 2.200 pesos y se liquidaron, en el primer semestre, con dólar de 1.800 o de menos.

Ustedes iban a traer un carro de 100 dólares. El Gobierno decía: ‘Bueno, le cobraré el IVA y arancel por cien dólares. Entonces liquidaré IVA y arancel en razón de que ese carro cuesta 220 mil pesos. Y costaba 180 mil, 170 mil. Eso incidió en la caída del recaudo.

También, la revaluación nos llevó, y la inflación internacional, a quitar, por ejemplo, los aranceles a los fertilizantes.

Me dicen los agricultores: ‘Presidente, no lo sentimos. Se han encarecido tanto que esa ayuda no la sentimos’. Sin embargo, ha sido muy onerosa para el fisco.

Sectores de la cadena textil confecciones nos dijeron: ‘Estamos en serias dificultades con la revaluación para el producto final. Ayúdenos el Gobierno quitándole el arancel a las materias primas no producidas en el país que necesitamos importar’. Lo hicimos.

Todo eso nos ha costado y lo hicimos por proteger el empleo, en ese momento tan difícil de revaluación y de inflación de algunos insumos, como los insumos de producción agropecuaria.

¿Qué puede deteriorar el recaudo de aquí en adelante? La situación general de recesión mundial.

Hoy, por ejemplo, recibí esta información:

Níquel, en lo cual Colombia venía prosperando mucho, vendían níquel a 25 dólares la libra hace dos años; hoy está a un poquito más de 4. Y eso va a tener un perverso efecto en regalías de departamentos como Córdoba, en municipios como Uré y Montelíbano y en recaudo de impuestos nacionales. Y, entonces, ahí hay unos riesgos.

¿Qué piensa el Gobierno?

El Gobierno piensa que hay que proteger los recursos de Seguridad Democrática, los recursos de infraestructura, incluida vivienda, y los recursos de protección social.

En una época de dificultades como esta, nosotros no podemos abandonar a los sectores pobres. Por eso el celo del Gobierno para avanzar en Familias en Acción, en Banca de Oportunidades, en protección de ancianos, etcétera.

Tenemos un millón 700 mil Familias en Acción y hay que llegar a tres millones de Familias en Acción. Un subsidio que se le da para que ellos garanticen la asistencia escolar de sus hijos.

Elementos contingentes

El Gobierno está estudiando medidas y quiere discutirlas con todo el país sobre unas bases: no afectemos la seguridad; no afectemos la inversión; no afectemos la infraestructura, la construcción; no afectemos los temas esenciales de política social.

Y discutamos el gasto público. Fuentes de ingresos para poder salvar estos sectores de la economía.

Entonces, el Gobierno, prudentemente, sin hacer anuncios tempranos que causen alarma, está estudiando cómo podemos discurrir en este momento de dificultades.

Ventaja, apreciados compatriotas, tenemos confianza inversionista.

Es mejor entrar a una crisis de estas con confianza inversionista que sin ella. Y, entonces, ahora tenemos que entrar a invitar a los inversionistas a que definitivamente, en medio de las dificultades, se vinculen a Colombia.

Confío en que en el segundo año de los alcaldes y gobernadores, que son una gran ayuda para este tema de vivienda, podamos tener mejores resultados que en este 2008.

En ustedes, en el Gobierno hay una gran responsabilidad que es hacer de la construcción siempre una solución social; en este momento, una actividad que ayude a contrarrestar la fase negativa del ciclo económico.

Reitero toda nuestra admiración a Camacol, a los constructores de Colombia y confío que en ese proceso de concertación que ustedes manejan permanentemente con el Ministro Juan Lozano, podamos avanzar.

Ojala rápidamente podamos ver avance de un proceso de 3.500 casas en Buenaventura y de un proceso de 5 mil viviendas aquí en la ciudad de Cali.

Don Pepe Sierra decía que hay que sembrar caña cuando la panela está barata. Hay que mirar este momento de la economía tan difícil con mucha responsabilidad, pero sin arrugarnos.

Colombia la ha visto muy difícil. Colombia la ha visto muy difícil en muchos momentos, por eso en este momento no nos podemos arrugar. El poeta pereirano Luis Carlos González decía que tiene que ser la misma la actitud en la oquedad o en el pináculo. Colombia no ha vivido en pináculos, pero tampoco puede tener actitudes de oquedad.

No vamos a salir, ahora, a caminar desgarbados o a hablar como difuntos.

Echemos para adelante. Apretemos, compatriotas, en este momento de dificultades, concientes del problema, pero sin moridera. Uno con moridera no resuelve el problema, sino que se le agrava. ¡Con bríos salimos adelante!

Muchas gracias”.