«Peleo con la espada desenvainada y no con puñal bajo la ruana»

Creado Por: Daissy Cañón
El expresidente y hoy senador le dijo a Kienyke.com que a la fecha, de la infinidad de acusaciones que le han hecho, ninguna es cierta, dice que sus cartas siempre están sobre la mesa y que se arrima a todas las candelas porque no tiene rabo de paja.

Las convicciones y los sentimientos de Álvaro Uribe Vélez son firmes y no tienen marcha atrás, un ejemplo de ello es la defensa que hace de su política de seguridad democrática y la irreversible animadversión que siente por su sucesor Juan Manuel Santos. Asegura que sus peleas las enfrenta abiertamente con “la espada desenvainada y no con un puñal bajo la ruana.”

El expresidente y hoy senador dialogó con Kienyke.com y a pesar de mantenerse tranquilo cuando le preguntamos sobre temas que le molestan y a veces rehúye contestar, fue contundente y habló con franqueza sobre lo que siente frente al sinnúmero de enemigos que tiene y que según él le están ayudando a completar una “colección de infamias.”

El atractivo escándalo

Los señalamientos de todo tipo contra el expresidente Álvaro Uribe vienen de tiempo atrás, van desde que es auxiliador de paramilitares, de narcotraficantes, de haber espiado a la Corte Suprema de Justicia, de promover espionajes a periodistas a través de chuzadas, de haber recibido plata del Ñeñe Hernández para comprar votos para la campaña de hoy presidente Iván Duque, de comprar testigos y un sinnúmero de acusaciones más.

Afirma que a los periodistas, por razones obvias,les atraen los temas escandalosos y las acusaciones contra él y no lo que es realmente importante en su labor para apoyar a los colombianos que en esta crisis requieren atención a sus necesidades.  Menciona un buen número de tareas en las que se encuentra inmerso prácticamente todo el tiempo.

Niega una a una las acusaciones y se defiende con vehemencia, asegura que cada nuevo señalamiento lo suma «a la colección de infamias.»

Resiente de manera  evidente la apertura de la indagación preliminar,  por cuenta de un anónimo que llegó a la Corte Suprema de Justicia, en el cual se señala al expresidente de ser el destinatario de los perfilamientos hechos a periodistas y líderes sociales de manera ilegal desde  la unidad de Inteligencia del Ejército.

Asegura que sus peleas las da con las cartas sobre la mesa y que se mete en todas las candelas porque no tiene rabo de paja. 

La entrevista con el expresidente reveló aspectos de su personalidad conocidos y otros evidentes sólo para sus más cercanos. Sobre la posibilidad de que envaine su espada y se retire de la vida pública, dio señales de que esa posibilidad no la contempla, al menos no por ahora.

Podría haber sido amigo de Santos

Sus diferencias con el expresidente Juan Manuel Santos no tienen reverso, en el dialogo trae a colación un estudio sobre la traición y el engaño y deja en claro que eso fue lo que éste le hizo a país y señala que la desilusión fue de seis millones de colombianos.

Asegura que él lo nombró ministro de Defensa y le vaticinó que sería el candidato y el presidente de la república. Sostiene que Santos aprovechó lo que se había hecho bien en su gobierno para hacerse elegir para luego cambiar de rumbo al país.

Asesora en entredicho

Se refirió al caso de María Claudia Daza, miembro de su equipo en el senado, a quien acusan de haber gestionado recursos aparentemente provenientes de negocios de narcotráfico del Ñeñe Hernández para la campaña del actual presidente.

En las grabaciones de conversaciones de Daza Castro con el Ñeñe ella habría mencionado a Álvaro y para muchos esa sería una prueba de que se trataba de su jefe.

Dijo lamentar que ella hubiera actuado mal y que le había aceptado la renuncia porque era lo que procedía. Dijo que le ha pedido que cuente la verdad sobre los hechos en los que la implican.

Abuelazgo y caballos

Álvaro Uribe dice que no es que él grite sino que sube el tono de voz y asegura que no se trata de plantear peleas sino de hablar claro y con la verdad.

Entre sus cuatro nietos y los caballos busca la paz que su vida publica no le da y está en su casa, en el campo en Antioquia y cuenta a que se dedica cuando ejerce de abuelo amoroso.

Álvaro Uribe Vélez a los 6 años

Sus recuerdos de infancia, la memoria de su madre, de quien heredó la vocación política, la de su padre, quien le enseño a montar, amar y cuidar a los caballos, sus hermanos y las jornadas cabalgando con su hermano Jaime para asistir a clases, forman parte de muchos buenos momentos de su infancia y de lo que vive hoy con su familia éste personaje que en los fines de semana a sus nietos los recompensa por alimentar a sus amados caballos.