Plenaria de presidentes del Foro Económico Mundial para América Latina

Palabras del Presidente Álvaro Uribe en la sesión plenaria de
presidentes del Foro Económico Mundial para América Latina

8 de abril de 2010 (Cartagena)

       

Gracias profesor Schwab. Y quiero, en nombre de todos los colombianos, reiterarle a usted y a todo el Foro nuestra gratitud, nuestra bienvenida llena de afecto, a los señores presidentes de nuestros pueblos hermanos.

 

Miremos el continente primero en el Sur. Hay un gran debilitamiento de la Comunidad Andina. Lo que uno ve hoy es que la unión suramericana puede darse a través de la integración Comunidad Andina-Mercosur.

 

De pronto lo que nos divide en la Comunidad Andina nos ayudará a reunificarnos en la medida que todos nos integremos con Mercosur. Eso es algo que yo veo a futuro.

 

Segundo. Lo que llamaríamos el bloque centroamericano y la visión de Mesoamérica, Colombia en este Gobierno empezó a participar allí como puente con Suramérica.

 

Yo diría que se ha consolidado por dos razones. El problema de Honduras lo iba a romper; la superación del problema de Honduras lo consolida y también la prudencia del nuevo Gobierno de El Salvador.

 

Yo quisiera decir que en el origen del problema de Honduras no se puede ver solamente un golpe de Estado. Hay que ver un proceso de intervención indebida por el petróleo, que creó una crispación interna que determinó ese golpe de Estado.

 

En el tema del Caribe uno encuentra uno gran solidez en sus estructuras de unidad. Me parece que la lucha que está dando México contra el terrorismo exige toda la solidaridad de la región.

 

Y a mí me preocupa esto: que lo que esta haciendo México es el camino correcto y sin embrago, es lo que es noticia. Me preocupa que muchos países tienen un problema tan grande como el de México que no lo han enfrentado. Como no lo han enfrentado, todavía no es noticia.

 

Yo creo que a México hay que apoyarlo y la preocupación se debe orientar a aquellos países que no han enfrentado el problema.

 

Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) es un proceso político bien interesante. Ha dado un paso bueno pero tiene muchas falencias. Un paso bueno que fue, en su Consejo de Seguridad, rechazar a los movimientos violentos.

 

Pero no se ha hecho nada en la práctica por combatirlos. Nosotros no vemos una acción resuelta para poder combatir el terrorismo y el narcotráfico. Eso no pasa todavía de declaraciones teóricas.

 

Y terminaría con esto, profesor. Me parece que hay que reivindicar el principio de la no intervención pensando en Honduras.

 

Pero también hay que revindicar los principios de las cartas democráticas y ha sido muy grave la violación desde muchos puntos de vista de la carta democrática.

 

Por ejemplo, la pasividad frente al terrorismo. La mera pasividad frente al terrorismo se constituye a mi juicio en una violación de la carta democrática, que afecta muchísimo los procesos de unidad.

 

Inversión y educación para superar pobreza

Permítanme hacer esta referencia que le he hecho en ocasiones a nuestros compatriotas colombianos: la inversión, y es muy importante repetirlo en el contexto de este foro, la inversión no es un fin en sí mismo, es un medio que, acompañado de la responsabilidad social, se constituye en un medio para superar pobreza y para construir equidad.

 

Ignorar la inversión es tan grave como ignorar la responsabilidad social de la inversión.

 

¿Qué ve uno en Colombia? Cuando aquí no hay confianza inversionista, la inversión de afuera no viene y la inversión colombiana se va para afuera. Y como los pobres no tienen nada que llevarse para afuera, son los grandes perjudicados cuando el dinero se va para afuera o cuando el dinero no llega.

 

Entonces hay que relacionar todos estos esfuerzos de promoción de inversión con ese objetivo que es superar pobreza y construir equidad.

 

¿Y cómo lograrlo, cómo lograr esa responsabilidad social? Yo diría que el gran camino de América Latina es la revolución educativa.

 

Y uno puede mostrar hoy en América Latina grandes avances en cobertura, en alimentación infantil, etcétera, pero todavía muy pocos desafíos en calidad.

Todavía hay una gran brecha en matemáticas y ciencias entre los estudiantes latinoamericanos y los estudiantes de los países desarrollados. Ahí tenemos que poner un gran énfasis.

 

Preocupa la carrera armamentista

Profesor Schwab, Colombia he debido fortalecer muchísimo en los últimos años las Fuerzas Armadas para adelantar la tarea de las Seguridad Democrática.

 

Una cosa es el combate a estos fenómenos internos de inseguridad y otra cosa es la carrera armamentista. En la misma forma que nosotros hemos tenido toda la determinación para combatir el narcoterrorismo, también tenemos toda la decisión de no entrar en la carrera armamentista.

 

Y nos preocupa mucho que se cometen errores, porque hay países que entran en la carrera armamentista, pero descuidan en problema interno de seguridad.

 

¿Y cuál es la relación entre la inseguridad y la corrupción? Cuando no se enfrenta la inseguridad, todos los factores criminales adquieren un gran poder que les permite penetrar al Estado y que les permite permear a las comunidades.

 

Entonces una criminalidad en un medio de impunidad es una criminalidad que tiene gran capacidad de corromper al Estado y de avanzar en corrupción de la comunidad. Por eso a nosotros nos parece muy importante destacar la relación entre la lucha contra la criminalidad y su hermana inseparable, que es la lucha contra la corrupción.

 

Por supuesto, en la lucha contra la corrupción hay un papel bien importante, que es la participación ciudadana. Y esa participación ciudadana está ligada a que se avance en el tema de conectividad.

 

Cuando uno estudia los mil años del Estado de Derecho del Rule of law (mandato de la ley), encuentra lo siguiente: en ese proceso evolutivo se han creado controles, cuerpos estatales para controles.

 

Se dijo los impuestos solo los puede crear el Parlamento. Se dijo hay que tener un cuerpo estatal independiente para control disciplinario, hay que tener un cuerpo estatal independiente para control fiscal, hay que tener los jueces, los códigos penales, las cortes, etcétera.

 

Todo eso es importante, pero lo más importante es un alto grado de participación de opinión. En la medida que la ciudadanía participe, en esa medida hay confianza, hay transparencia, hay capacidad de denunciar corrupción, hay sanción moral, sanción política, hay contención de corrupción.

 

Y esa participación requiere ir de la mano hoy de toda la conectividad, por ejemplo es imposible la participación sin un gran avance en el e-government , (gobierno electrónico); eso requiere conectividad.

 

Los fenómenos que nosotros hemos venido impulsando. Por ejemplo en Colombia hoy, antes de proponer una licitación para un contrato público, se difunden ampliamente lo que es el pre-pliego de condiciones a fin de evitar corrupción en la confección de los pliegos de condiciones. Y esa difusión y esa interlocución con la ciudadanía tienen que ser a través de la conectividad.

 

Nosotros hemos creado unos mecanismos bien importantes para estimular esas inversiones. Por ejemplo, toda esa inversión que se hace en esa materia tiene hoy una deducción del 30 por ciento que el contribuyente la puede hacer efectiva en cualquier momento.

 

Y eso me da también la oportunidad de presentar uno de los tantos ejemplos que tiene hoy Colombia de partición público-privada. Es a través de la conectividad. Se ha creado aquí un impuesto que alimenta el Fondo Social de las Comunicaciones y con ese impuesto se atiende por ejemplo el avance de la conectividad en los sectores más pobres, en las escuelas, en las oficinas públicas, en los hospitales, etcétera. Allí hay una gran alianza público-privada en esta materia que mucho ayuda para avanzar en conectividad y mucho ayuda para avanzar en la lucha contra la corrupción.

 

Colombia nunca ha sido un país ofensivo

Yo no puedo omitir el tema de los Estados Unidos. Me parece que pensar en la unidad de las Américas sin los Estados Unidos y sin el Canadá es un gran error. Yo creo que las diferentes instituciones regionales de unidad de las Américas no pueden ser instituciones que se creen contra los Estados Unidos, contra Canadá.

 

Todos finalmente tenemos que encontrar el camino de estar todos unidos. Y Colombia particularmente tiene una alianza muy importante con los Estados Unidos en materia de lucha contra el narcoterrorismo.

 

Y delante de estos respetables presidentes de nuestros pueblos hermanos quiero afirmar esto: en esta larga lucha Colombia nunca ha sido un país ofensivo contra alguno de los países hermanos.

Nosotros con los Estados Unidos combatimos este fenómeno del narcoterrorismo. Lo combatimos porque la sociedad colombiana tiene el derecho a quitarse de encima ese flagelo histórico. Pero lo combatimos con todo el respeto a los pueblos hermanos.

 

Lo que demandamos de los pueblos hermanos es que en ese flagelo luchemos todos. Porque antes nosotros afirmábamos ´nosotros producimos, pero es que allá en el Norte consumen.

 

No. Colombia ha vivido este proceso. Colombia primero dijo ´este es un país de tránsito y por eso se queda un dinero aquí, aquí no vamos a producir´. Después aparecieron 5 mil hectáreas. Y dijeron ‘no, estamos produciendo pero muy poquito´. Llegamos a tener 400 mil hectáreas. Y después se dijo ´sí, producimos, pero no consumimos´. Perdón, llegamos a tener un millón de consumidores.

 

O sea que todos nuestros países corren ese riesgo de la corrupción del narcoterrorismo en todas sus facetas, en la faceta de la producción, en la faceta del tráfico y en la faceta del consumo. Por eso las alianzas que se puedan hacer, como esta que tenemos con los Estados Unidos, ojalá la pudiéramos extender a todo el continente.

 

Sean embajadores de Colombia

¿Qué pedirles? Tan difícil todo lo que les he pedido. Sean embajadores de Colombia, ayúdenos. Mantengan a Colombia en la primera prioridad en la pantalla de sus destinos.

 

Y exijamos en todas partes el respeto a los valores democráticos. Sería un pedido simple, pero muy sentido profesor Schwab.