‘QUE BUENO APLAUDIR A LOS BUENOS, PARA PODER OCULTAR A LOS QUE HACEN DAÑO’

Medellín, 17 sep (CNE). – La siguientes son las palabras del presidente de la República Álvaro Uribe Vélez, durante la ceremonia de entrega de los premios El Colombiano Ejemplar en la ciudad de Medellín.

“Es grato acudir esta noche a El Colombiano, para presenciar un acto como este, en el que se premia al ejemplo transformador, al ejemplo con identidad y solidaridad, al que actúa con liderazgo.

El Colombiano define su periodismo como “constructor de democracia”. ¡Es verdad! Desde esta tribuna de pensamiento se ha predicado por muchos años el pluralismo ideológico, el respeto por las ideas diferentes, por el disenso. El Colombiano ha sido un periódico para predicar y practicar.

Una de las características del ejercicio democrático, es el sentido de pertenencia a la comunidad en la que cada uno vive. El Colombiano ha contribuido enormemente a que los antioqueños desarrollemos una visión de región. Región sin fanatismo, es decir, sin ponerle acento a peligrosos conceptos de superioridad en cualquier campo, pero destacando las virtudes de sus gentes y la originalidad en sus costumbres y en sus avances.

El Colombiano es, igualmente, constructor de ciudadanía. Proclama en cada una de sus líneas el respeto igualitario de la ley, el desarrollo del Estado con la participación ciudadana y el compromiso con establecer y respetar reglas de juego civilizadas, principal instrumento para la convivencia.

Por El Colombiano, varias generaciones han conocido el valor de la libertad y del orden. En los más angustiados momentos de la luchas de la Patria, El Colombiano ha sabido realzar las tareas por la libertad, como una conquista de nuestros forjadores históricos. Pero también ha predicado que de nada valdría la libertad, si no la ponemos a cubierto, con la Constitución y con las leyes, de los huracanes de la violencia.

El Colombiano tiene unidos así, nombres de patricios del pensamiento. Fernando Gómez Martínez y Juan Zuleta, gastaron sus vidas y sus plumas en combatir las tendencias violentas, sectarias e intransigentes, para ayudar a gobernar con sentido de integración y para hacer respetar los acuerdos que fueron construyendo superaciones a cada uno de los difíciles momentos de la vida nacional en que les tocó actuar.

Y lo hicieron bien y como produjeron buenos resultados desde la trinchera de El Colombiano.

Corren tiempos de brújulas perdidas, en un mundo internacionalizado donde las agujas de la Rosa de los Vientos tiemblan por las explosiones físicas que han intentado suplantar a las explosiones de las ideas. Nosotros no podemos perder el norte. Tenemos una brújula que nos señala un presente de esfuerzos unitarios y un futuro de paz que hará que se consolide la Nación. Un futuro de paz que tenemos que construir con autoridad cimentada sobre el orden y la libertad.

Es muy importante rescatar y resaltar el papel laborioso de organizaciones sociales y de personas naturales, nuestros compatriotas. Este premio de El Colombiano, califica como ejemplares a quienes desde el municipio, la provincia, la ciudad o el campo, cumplen con el mandato natural de servir a sus semejantes, de abrir caminos de fraternidad, de demostrar que en esta Patria no hay una sociedad colapsada, sino que esta es una nación llena de ejemplos iluminantes.

Acudimos esta noche a este acto solemne para acompañar a las directivas de El Colombiano, presididas por su directora, la doctora Ana Mercedes Gómez, a los periodistas y a cada uno de los trabajadores de esta empresa símbolo de la tierra, en un momento cuando ella premia a colombianos ejemplares.

Venimos a estar con ciudadanos y ciudadanas a quienes El Colombiano reconoce méritos excepcionales y los colombianos todos acompañamos esa acertada decisión. Venimos a aprender de las tareas que realizan, venimos a decirles que siempre nos mantenemos gratamente asombrados con sus esfuerzos, que admiramos su sentido de solidaridad que nos llena de entusiasmo por Colombia.

Esta tierra antioqueña ha sido fecunda en la promoción de la solidaridad y el Colombiano nos invita hoy a pensar en la promoción de la solidaridad al destacar este conjunto de conciudadanos ejemplares.

Que bueno doctora Ana Mercedes, coterráneos todos, aplaudir a los buenos, para poder ocultar a los que hacen daño.

Muchas gracias”