RECUPEREMOS LAS BASES – Por: Sofy Casas

Por: Sofy Casas

Gracias al nacimiento de una nueva esperanza política para Colombia con el liderazgo de uno de los demócratas más importantes del mundo, Álvaro Uribe Vélez, nace un partido construido bajo unas bases de fidelidad y patriotismo llamado Centro Democrático. Un proyecto democrático que atrajo tanto a jóvenes, personas del común y políticos que venían portando con orgullo las banderas uribistas que se fortalecieron gracias a la traición de Juan Manuel Santos. De esa unión nace un proyecto que lo rigen cinco pilares:

  1. Seguridad Democrática
  2. Confianza Inversionista
  3. Cohesión Social
  4. Estado Austero y Descentralizado y Transparente
  5. Diálogo Popular

Nos unimos para ejercer una oposición sólida y con argumentos construyendo así, un muro de contención que al ver los estragos de un desgobierno que poco a poco alimentaba el antiuribismo a través del adoctrinamiento a los jóvenes – también entregaba al mismo tiempo la patria al narcoterrorismo, a los Farc-políticos y a una extrema izquierda comandada desde Cuba y Venezuela.

Lo anterior lo digo porque pareciera que a muchos de los que han llegado a este hermoso proyecto para recuperar a la patria de las garras de unos bandidos impunes que empoderaron bajo un falso acuerdo de “paz’, se les olvidó lo difícil que ha sido esta lucha para evitar la llegada del castro-chavismo a nuestro país. Venimos de ocho años de persecución, injurias y calumnias que enlodaron para sacar del camino a esa muro que representa el uribismo. Pero me regreso al 2018 cuando se inició la campaña al Congreso y Presidencia, teníamos unas bases y una militancia fortalecida dispuesta a seguir batallando con las botas bien puestas como buenos soldados del uribismo. Soñábamos con llegar a la presidencia para arrancarle de las garras del tartufo a esa patria que se ahoga en coca, con una tropa desmoralizada y con un pueblo que al votar NO en el plebiscito, dejó muy claro que no querían a criminales de lesa humanidad y violadores de niños impunes en él Congreso ni haciendo política sin pasar por las urnas.

Nuestros sueños se frustraron con el robo a la presidencia de Óscar Iván Zuluaga, pero no nos frenaron con sus inventos del tal hacker y continuamos en la lucha porque siempre nos ha movida el sentimiento patriótico – eso es los que nos diferencia de los demás partidos – al tener a unas bases y una militancia leal qué no se compra con nada ni se vende a mejor postor. Así fue que llegamos con todas las energías para el 2018 y ganar las curules suficientes en Senado y Cámara para dar la pelea frente a narcoterroristas FARC, para lograr el tumbar la tramoya armada a punta de Fast Track que aprobó los acuerdos pasando por encima de la voluntad popular y que llenó los bolsillos de de los enmermelados que vendieron su conciencia sin pensar en las consecuencias futuras.

La campaña presidencial inició con cinco excelentes precandidatos que se sometieron a una encuesta, quedando un único candidato, Iván Duque, que representaría las banderas del uribismo y el cual se comprometió con modificaciones importantes al acuerdo y derogar la JEP – ese adefesio de corte que fue creada por los mismos bandidos y donde les permitieron escoger a sus propios magistrados para ser “juzgados”, pero sobre todo para perseguir a todo aquel que no vaya de su línea. Al hacer ese compromiso en plena campaña, se hizo prácticamente un compromiso (se empeñó la palabra) con las bases, militancia y ese electorado que dijo NO a una falsa paz, y por lo cual millones votamos.

Votamos por un presidente que salió de las entrañas de nuestro partido y que al ser elegido por el uribismo llevaría su gobierno bajo los cinco pilares que nos rigen; sobre todo con la Seguridad Democrática que va de la mano del Plan Colombia para combatir el narcotráfico que es el sustento y financiación de esa extrema izquierda que cada día toma más fuerza en el país, y para brindarle seguridad a la inversión extranjera para seguir fortaleciendo la empresa-propiedad privada. Hasta el momento ni una gota de glifosato se ha rociado a los cultivos ilícitos bajo el argumento de que la Corte Constitucional no deja fumigar; pero existe un punto muchísimo más fuerte y es el declarar que el narcotráfico afecta la seguridad nacional – así se puede dar inicio a la fumigación aérea para empezar a debilitar a los bandidos que pretenden tomarse el poder con desestabilización al manipular a la población más vulnerable (que es su foco de votación) diciéndoles que el gobierno uribista no cumple.

No podemos negar que ha habido muchos incumplimientos y unas actitudes no muy buenas por parte del gobierno Duque con el uribismo, mostrando así, un desprendimiento del partido que lo hizo presidente, y debilitando así a unas bases y a una militancia que venía muy organizada para seguir moliéndose por la patria. Hoy en día esas bases y esa militancia se sienten engañadas nuevamente, llegando al punto de ya no querer mover un solo dedo por este partido que inició con una fortaleza la cual construyó un muro de contención y que hoy poco a poco lo bombardean desde adentro.

PS: Hago llamado a nuestra Directora, Nubia Stella Martínez, al presidente Uribe y a nuestra bancada, para que trabajemos desde ya en la recuperación de nuestras bases, militancia, jóvenes y ese electorado que una vez nos dieron su apoyo, para no permitir la entrega de la patria en el 2022.

@SophyCh_E