Secuestrados: Uribe quiere una liberación “incondicional”

Saludando las iniciativas de Nicolás Sarkozy, el presidente colombiano fustiga, en entrevista exclusiva para el Figaro, las prácticas de los guerrilleros, una «organización mafiosa».

EL FIGARO: ¿Cómo reacciona usted ante la multiplicación de iniciativas diplomáticas, desde la difusión de las últimas imágenes de Ingrid Betancourt?

Álvaro Uribe: Al igual que la comunidad internacional, los colombianos se sintieron impactados con esas imágenes terribles. Pero esas imágenes no nos sorprendieron. Desde hace 50 años las Farc torturan y asesinan a cientos de nuestros compatriotas. En junio pasado, asesinaron a 22 personas. El mes pasado dieron pruebas de vida de 16 secuestrados  pero no tenemos noticias de otros 31 que podrían estar cobijados por el intercambio humanitario. Entre ellos se encuentra Clara Rojas, la asistente de la candidata a la presidencia. Y está su hijo, Emmanuel, quien nació y creció en cautiverio. Quisiera recordarles a los franceses que durante estos últimos 10 años, 750 personas han desaparecido. Ruego a Dios para que las solicitudes de Nicolás Sarkozy y de la comunidad internacional sean tenidas en cuenta y que asistamos a una liberación inmediata, incondicional y unilateral de los secuestrados.

¿Piensa usted que el mensaje enviado por Nicolás Sarkozy a las Farc tiene la posibilidad de ser escuchado?

En una crisis humanitaria todas las iniciativas, incluida la del presidente Sarkozy, son respetables. No se trata de criticar al uno o al otro porque emprendió tal o cual iniciativa. Lo importante es que todo el mundo esté de acuerdo para enfrentar a los terroristas de las Farc para que estos liberen a los secuestrados.

¿Cuáles son las condiciones que usted considera indispensables para un acuerdo humanitario?

Me parece importante recordar que Colombia asume su soberanía en un contexto político democrático. No podríamos aceptar, en el marco de un acuerdo humanitario, aquello que sería susceptible de amenazar la seguridad democrática del pueblo colombiano. Es por eso que no aceptamos la zona de despeje (de Fuerzas Militares y de Policía) exigida por las Farc. Esto no nos permitiría garantizar la seguridad de los habitantes en esa zona. Exigimos que los miembros de las Farc que podrían salir de la cárcel se comprometan a abandonar la guerrilla. Como presidente de Colombia debo favorecer la liberación de los secuestrados e impedirle a las Farc aterrorizar a los colombianos.
Algunos le reprochan rechazar el diálogo con las Farc.

Me gustaría recordar que, a solicitud del presidente Sarkozy en mayo pasado, yo liberé a Rodrigo Granda (considerado el ministro de asuntos exteriores de las Farc), y autoricé la liberación de 150 miembros de las Farc detenidos en las cárceles colombianas. Hemos permitido varias mediaciones, so pena de generar tensiones con un país hermano como Venezuela. A estos esfuerzos, la guerrilla respondió con asesinatos, con mentiras y con engaños. Decidimos, la semana pasada, aceptar la propuesta de la Iglesia Católica de crear una zona de encuentro (para facilitar la liberación de 45 secuestrados a cambio de 500 guerrilleros) que debe tener las siguientes características: un espacio rural sin población ni presencia militar o policial. Una zona de unos 150 km² aproximadamente. Necesitamos observadores internacionales para garantizar la seguridad en la zona. La negociación debe limitarse a 30 días. Sin embargo hacemos una segunda propuesta a los guerrilleros: creamos un fondo de 100 millones de dólares para pagar compensaciones a los guerrilleros que tomen la decisión de desmovilizarse y traer consigo a los secuestrados que tenían a su cargo.

¿Después del rechazo a la mediación de Chávez, hay todavía espacio para una mediación internacional?

Nosotros autorizamos la mediación del presidente venezolano. En su momento explicamos porqué habíamos decidido suspenderla (a causa de un contacto directo entre el presidente Chávez y el jefe del Ejército de Colombia). Dijimos que si las Farc quieren entregarle los secuestrados al presidente Sarkozy o a las autoridades venezolanas, nuestro gobierno se sentiría complacido con estas liberaciones unilaterales e incondicionales. Lo preciso bien: unilaterales e incondicionales.

¿Usted contemplaría una negociación política con las Farc ?

A los franceses quisiera transmitirles este mensaje: Colombia tiene un gobierno democrático que se enfrenta con una mafia. Cuando yo era joven, en 1970, la guerrilla significaba una ideología. Quería imponer la dictadura del proletariado, una economía socialista caracterizada por la lucha de clases. Desde aquel entonces la guerrilla olvidó su ideología y se transformó en una mafia de mercenarios.